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¿Me conviene más un plan de pensiones o un fondo de inversión? Estas son las diferencias

A menudo hay gente que confunde los planes de pensiones y los fondos de inversión a la hora de mover su dinero. Te explicamos las diferencias entre ambos para que sepas cómo elegir

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Aunque ambos son instrumentos financieros idóneos para canalizar el ahorro de los pequeños inversores mediante una inversión colectiva en el mismo tipo de activos financieros (acciones, bonos, letras...) y se gestionan de la misma forma, los planes de pensiones y los fondos de inversión tienen grandes diferencias, especialmente en materia de fiscalidad, lo que puede ser determinante a la hora de elegir uno u otro vehículo.

Si tienes dudas y no sabes por qué opción decantarte a la hora de mover tu dinero, te las aclaramos: estas son las seis grandes diferencias entre ambos vehículos.

1.- Nomenclatura

Para empezar, un poco de cultura léxica. Cuando el ahorrador transfiere dinero a un plan de pensiones lo que está realizando son aportaciones, mientras que cuando lo rescata recibe una prestación. Por su parte, en un fondo de inversión se hacen suscripciones y se solicitan reembolsos.

2.- Objetivo

Pese a que en ambos productos financieros el objetivo es invertir el ahorro, la meta final difiere. En un plan la finalidad es exclusivamente acumular dinero para la jubilación; en un fondo puede ser, además, costear los estudios universitarios de los hijos, un viaje o la compra de una segunda vivienda.

3.- Comisiones

Las comisiones están limitadas por ley, pero en el caso de los planes de pensiones se establece un máximo del 0,85% para los de renta fija (bonos, letras del Tesoro y obligaciones), del 1,5% para los variables (acciones) y garantizados y del 1,3% para los mixtos. A ello, hay que añadir la de depositaría, topada al 0,20%. Por su parte, las tarifas de los fondos de inversión son hasta del 2,25% en caso de gestión y del 2 por 1.000 en el de custodia.

4.- Liquidez

En un plan de pensiones, a priori, no se puede rescatar el dinero para otra finalidad que no sea cubrir el retiro, aunque hay tres excepciones: paro de larga duración, enfermedad grave y dependencia. Ahora bien, hace un lustro se modificó la ley para permitir el rescate del dinero transcurridos 10 años de la aportación, de manera que a partir de 2025 se podrá solicitar lo aportado una década antes (en 2026 la cuantía ingresada en 2016, y así sucesivamente).

En un plan el objetivo es exclusivamente la jubilación; en un fondo puede ser costear un viaje o la compra de una segunda vivienda

Por su parte, el ahorro invertido en un fondo puede ser recuperado cuando uno lo desee. En aquellos con vencimientos establecidos se cobrará una comisión por reembolso si se vende antes del plazo previsto.

5.- Fiscalidad

Para compensar la falta de liquidez del plan de pensiones, la tributación del mismo es muy ventajosa para el inversor, ya que desgrava en la declaración de la renta mientras se realizan aportaciones. Estas tributan como rendimientos del trabajo y reducen la base imponible (ingresos a declarar), por lo que a mayor aportación menos importe a declarar y, en consecuencia, menos impuestos a pagar.

Hay un límite de desgravación máxima de 8.000 euros al año o hasta el 30% de la base imponible, y se puede añadir otros 2.000 euros en caso de declaración conjunta. Las personas con discapacidad pueden elevar la desgravación hasta los 24.500 euros. En el País Vasco y la Comunidad de Navarra hay límites específicos.

Ahora bien, cuando uno rescata el plan será cuando se tenga que pagar a Hacienda. Es decir, hay un diferimiento del pago de impuestos al momento de percibir la prestación, y se tributa por el reembolso y por los derechos consolidados (capital aportado más rentabilidad obtenida).

Pero cuidado, porque según como se rescate la factura fiscal puede ser muy elevada. Esto es así porque, como se ha mencionado anteriormente, el plan tributa como un rendimiento del trabajo, de tal manera que si uno lo rescata de golpe (en forma de capital) su base imponible aumentará, haciendo que el tramo por el que hay que declarar se eleve llegando incluso al tipo máximo. En cambio, si se rescata en forma de renta (es decir, una cantidad periódica), los ingresos a declarar serán mucho menores. Existe una opción mixta que combina las dos anteriores, pero hay que echar números para no ser penalizados fiscalmente en exceso.

En cambio, en los fondos de inversión tan solo hay que declarar por las ganancias obtenidas en concepto de rentas del ahorro. Esto significa que los beneficios obtenidos hasta 6.000 euros tributan al 19%; entre esa cantidad y 50.000 euros, al 21%; y a partir de esta, al 23%.

6.- Plazos y estrategia

Como el plan de pensiones es un producto para la jubilación, la inversión tiene que ser a largo plazo y en renta variable, que es la que mayor rentabilidad proporciona con el paso del tiempo. Conforme se acerque el retiro laboral se cambiarán las posiciones hacia inversiones más conservadoras, como la renta fija.

En el otro lado, en un fondo de inversión, según el horizonte temporal que dispongamos para alcanzar la meta, podrá ser a corto, medio o largo, lo que a su vez determinará el riesgo.

El Confidencial, en colaboración con Bestinver, gestora independiente especializada en fondos de inversión y planes de pensiones, pone a disposición de sus lectores el espacio Ahorro e Inversión. Con 30 años de experiencia y 6.200 millones de euros de patrimonio bajo gestión, Bestinver trabaja con el objetivo de generar las mejores rentabilidades a largo plazo para sus inversores.

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