la banca de inversión alerta a sus clientes

Hachazo a la valoración de la banca española en la City por el impuesto de Sánchez

Los analistas en Londres de JP Morgan, UBS o Credit Suisse han recortado las valoraciones de las entidades españolas. Calculan un golpe de entre el 2% y el 10% del beneficio

Foto: Pedro Sánchez, en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez, en el Congreso. (EFE)

La visión que tienen las principales casas de inversión sobre la banca española ha empeorado radicalmente en los últimos meses. Primero por el retraso en las expectativas de subidas de tipos de interés, algo que afecta a todo el sector en Europa, y después por la posibilidad de que el Gobierno de Pedro Sánchez cercene parte del beneficio con un incremento de la presión fiscal.

Este temor aún no se ha dejado ver en bolsa. Los grandes bancos españoles han sufrido en el año por su exposición a países emergentes, a la deuda soberana en plena crisis italiana, o en el caso de Bankia, que cotiza entre los peores bancos europeos de 2018, por su dependencia de que suban los tipos para incrementar el beneficio y por la presencia del Estado en el capital. Sin embargo, en conjunto, la banca cotiza en línea con el resto de las entidades del viejo continente, con pérdidas de dos dígitos.

Comparativa entre el Ibex 35 Bancos, el Euro Stoxx Banks y el Euro Stoxx Banks 600. (Fuente: Bloomberg)
Comparativa entre el Ibex 35 Bancos, el Euro Stoxx Banks y el Euro Stoxx Banks 600. (Fuente: Bloomberg)

Aun así, los bancos de inversión han incorporado la posibilidad de un nuevo impuesto a sus análisis, reduciendo el precio objetivo de las entidades españolas. Los cuarteles generales de estas firmas, ubicados en la City londinense, han emitido informes a sus clientes en los últimos días, en que alertan del impacto sobre el beneficio.

El último de ellos ha sido el banco suizo UBS, que ha recortado el precio objetivo de todos los bancos españoles en bloque en un informe a clientes al que ha tenido acceso este medio. Asimismo, proyecta que Bankia, Sabadell y Unicaja (no hay estimación para Liberbank) cotizarán lejos del valor en libros en 2018 y 2019, con ratios de entre 0,5 y 0,7 veces. Pese a los tijeretazos, mantiene las recomendaciones de compra para Sabadell, Unicaja, Santander y BBVA, y las de neutral para CaixaBank, Bankia y Bankinter.

Los analistas Ignacio Cerezo y Juan Pérez-Carrascosa, de UBS, han incluido varias cavilaciones sobre el impuesto a la banca para llegar a estos consejos. Aseguran que es una “amenaza creíble” que podría borrar entre el 2% y el 10% del beneficio neto de las entidades. Creen que los dos gigantes, Santander y BBVA, serán los menos comprometidos, aunque también para estas firmas hay recortes en la valoración por su exposición a divisas de mercados emergentes con alta volatilidad, como Brasil, México o Turquía.

En fase de estudio

Desde Hacienda, explican que el impuesto sigue en fase de análisis, que corresponde a la Dirección General de Tributos (DGT) y que comprende el potencial recaudatorio, el efecto en el sector y el impacto en el crédito. En todo caso, ha pasado a una segunda fase, ya que en la primera el ministerio que dirige María Jesús Montero está volcado en otros cambios fiscales, como asegurar que las empresas no tributen por debajo del 15% o la tasa a las tecnológicas.

Sobre el propio impuesto a la banca, el modelo original de la propuesta socialista es el británico, que comprende una tasa sobre el pasivo, con los primeros 20.000 millones de euros exentos. También existe la posibilidad de que haya una tasa sobre transacciones financieras bajo la idea de la célebre tasa Tobin o que se eliminen las deducciones por la emisión de CoCos, instrumentos de deuda anticrisis.

Los analistas de UBS han realizado dos estimaciones del impuesto a la banca sobre el beneficio esperado de las entidades en 2019 y 2020, bajo la premisa de que se recauden 1.000 millones de euros anuales. Si la presión fiscal está basada en el beneficio obtenido en España, Bankia y Bankinter serán las dos corporaciones más castigadas, con un impacto del 10% en el beneficio, por delante del 9% en Sabadell y Unicaja y del 8% en CaixaBank, mientras que en BBVA y Santander sería del 3% y del 2% respectivamente.

Por otro lado, si se grava a la banca sobre los depósitos domésticos, Unicaja lleva todas las de perder, con un descenso del beneficio del 13% en 2019 y del 12% en 2020. Por parte de Bankia, el impacto será del 11% y del 10% respectivamente, según estos cálculos, bajando al 8% en los dos próximos años para el Sabadell, y del 6% en 2019 y del 5% en 2020 para CaixaBank y para Bankinter. En los casos de BBVA y Santander, el golpe oscilará entre el 2% y el 3%.

Desde el otro lado del Atlántico, Goldman Sachs también ha emitido un informe a clientes sobre el potencial impuesto a la banca, para el que ve cuatro opciones: una tasa sobre beneficios incrementando el tipo efectivo sobre Sociedades, tener en cuenta el beneficio por acción, una tasa sobre depósitos o eliminar o reducir los activos fiscales deducibles que tienen pendientes por pérdidas pasadas, como los 1.000 millones de euros que Santander ha pedido a Hacienda para este año por el Popular. Goldman estima con este impuesto un incremento de 100 puntos básicos en el coste del capital (rentabilidad exigida por los inversores) para la banca mediana y de 50 puntos para Santander y BBVA. Actualmente, estima en un 10% esta referencia, en línea con el Banco de España. También cree que si sale adelante acelerará una nueva ola de fusiones en el sector.

Más alertas a inversores

UBS y Goldman no han sido los únicos bancos de inversión en llamar la atención sobre el impuesto a la banca y el potencial efecto reductor en las ganancias del sector. Esta misma semana, los analistas en la City de Credit Suisse han hecho el mismo ejercicio para la banca mediana. Esto es, partir del objetivo de recaudación de 1.000 millones al año y calcular el impacto de una tasa sobre los depósitos teniendo en cuenta la cuota de mercado y la previsión de beneficios.

Los resultados son diferentes por la divergencia en la proyección de ganancias, que asciende a 2.420 millones para CaixaBank en 2019, 880 millones para el Sabadell y 830 millones para Bankia. El banco catalán tiene un peso en los depósitos domésticos del 15%, con lo que Credit Suisse estima un impacto fiscal de 154 millones para el año que viene, el 6% del resultado neto. En Sabadell, con una cuota del 8%, sería de 84 millones, el 9% de las ganancias. En Bankia, el tercer banco mencionado, que tiene un 10% de cuota de depósitos, el coste estimado es de 101 millones, el 12% del beneficio.

Los analistas en Londres de Credit Suisse también han realizado cálculos del impacto fiscal sobre las tres entidades cotizadas medianas si se eliminan las deducciones de la emisión de CoCos. En este caso, el hachazo fiscal alcanza los 40 millones en CaixaBank, los 22 millones en Sabadell y los 14 millones en Bankia.

Otras firmas como Kepler o el influyente JP Morgan también han alertado a sus clientes de un deterioro en los resultados futuros de la banca española si finalmente sale adelante el impuesto, aunque por ahora ni el mercado ni el propio sector esperan que así sea. Los analistas en Londres de JP Morgan calculan un impacto de entre el 9% y el 11,2% en el beneficio por acción de Bankia para el año que viene y de entre el 7,7% y el 9,6% para el Sabadell. En Bankinter y CaixaBank estaría entre el 5% y el 7%, mientras que en BBVA oscilaría entre el 2% y el 2,5%, y en Banco Santander, entre el 1,5% y el 1,9%.

Mercados

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
13 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios