por el crédito

La banca avisa de que su baja rentabilidad amenaza el crecimiento de la economía

Goirigolzarri advierte de que si el retorno no supera al coste del capital es un lastre para la concesión de créditos, mientras que Roldán apunta a la necesidad de una banca fuerte

Foto: José María Roldán, presidente de la AEB. (Efe)
José María Roldán, presidente de la AEB. (Efe)

Los bancos no están para presumir de grandes beneficios. Pese a las abultadas cifras de sus cuentas de resultados, la mayor parte del sector suspende en rentabilidad. Es decir, el retorno sobre los fondos propios (ROE) está por debajo del coste del capital, ante los tipos de interés al 0%, que presionan el margen de intermediación que surge de captar dinero y prestarlo, principalmente en hipotecas.

Por eso la banca, pese a la dejar atrás las dudas sobre su solvencia y haber acometido un profundo ajuste con el que incrementar su eficiencia, no ha conseguido volver a ser rentable con la recuperación de la economía. Lejos quedan los indicadores de ROE por encima del 20% previos a la crisis, cuando en marzo sólo Bankinter y BBVA superaron el 10%, nivel en el que el Banco de España estima el coste del capital, 400 puntos básicos por encima de la media del conjunto de cotizadas.

Los ejecutivos bancarios achacan esta situación al ‘precio del dinero’, en mínimos por la política ultraexpansiva del Banco Central Europeo (BCE), que mantiene al euríbor en negativo (-0,19% en mayo). Y esto, a largo plazo y sobre todo cuando desaparezcan los vientos de cola de la economía, no es bueno, aseguran varios ejecutivos bancarios que han pasado esta semana por el curso ‘La economía ante el blockchain’ que organizan la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo con el patrocinio de BBVA.

“Hay que contextualizar la situación del sistema bancario español para explicare el reto de la rentabilidad, porque es difícil explicar a la opinión pública que hablemos de un reto de rentabilidad cuando ve la cifra absoluta de beneficio (14.000 millones la banca del Ibex en 2017)”, admite José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia. Por eso, “decir que hay un problema de rentabilidad es complejo”, prosigue. “El coste del capital está por encima de la rentabilidad sobre fondos propios. Es una situación mala para el país, porque si sucede la banca tiene problemas captar capital, y entonces no puede dar créditos y no puede financiar la economía”, añade, en referencia a la amenaza que supone para la economía que este suspenso en rentabilidad acabe siendo estructural.

El presidente del banco parcialmente nacionalizado deja claro también que este momento se debe a un “sumatorio de condiciones estructurales y coyunturales” y que, en todo caso, “la responsabilidad de salir de esta situación es de los gestores bancarios”. No obstante, avisa, “los parlamentarios deben entenderlo, porque no podemos jugar con estereotipos del pasado cuando la banca tenía rentabilidades superiores al 20%”.

Este aviso sirve como argumento contra la posibilidad de que Pedro Sánchez impulse desde el Gobierno su propuesta en enero sobre el impuesto a la banca, similar al que ha utilizado José María Roldán, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), en la misma jornada. “La rentabilidad está mejorando pero aún está por debajo del coste del capital, no retribuimos al accionista conforme a la inversión que está realizando”, reconoce. “Sin sector bancario no hay crecimiento. Un sector fuerte, saneado y rentable es positivo para cualquier país”, agrega.

Contra el impuesto a la banca

La banca se ha posicionado esta semana contra un impuesto finalista en el sector. Carlos Torres, consejero delegado de BBVA, avisó el lunes de que un tributo de este tipo "distorsionaría y encarecería el crédito". Goirigolzarri ha evitado ser tan contundente hasta que haya una propuesta concreta, igual que Roldán, que cree que la capacidad de trasladar al precio (elasticidad, en la jerga) aumenta en momentos altos del ciclo y se reduce en los puntos bajos. De cualquier manera, el presidente de la patronal de bancos españoles recuerda que el sector paga un tipo impositivo mayor por su beneficio que el resto de industrias. El presidente de la AIReF, José Luis Escrivá, ha contradicho esta semana a los banqueros, al poner en duda que el crédito se encarezca con un impuesto, porque esto es difícil de valorar previamente.

Otro aspecto en el que coinciden los primeros espadas del sector es en la necesidad de avanzar hacia una Unión Bancaria en Europa, que incluye una supervisión única, un mecanismo único de resolución y un fondo de garantía de depósitos común, resume Goirigolzarri. “Es complicado políticamente porque es mutualizar riesgos, pero es una condición necesaria técnicamente para hablar de Unión Bancaria Europea”, arguye.

Esto es clave para la economía, asegura. Especialmente para la competividad, un reto histórico de la economía española que recientemente ha tenido a costa de una devaluación interna en el mercado laboral durante la crisis. “El objetivo final es que la seguridad de un euro dependa de la calidad del banco y no del país en que está su sede social. Si es más seguro un país, los otros tienen que pagar más por sus depósitos, lo que encarece el coste de financiación y afecta a la competitividad. El empuje político hoy, debe centrarse en la UB. Es fundamental para la solidez del euro y del sistema financiero europeo”, expone el presidente del banco parcialmente nacionalizado. Y para la salud de la economía.

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