ALCista en amazon y bajista en supermercados

Así invierte el ‘hedge fund’ Tiger que se forra con la caída del 30% de DIA en un año

El bajista más agresivo recoge beneficios con el retroceso de la cadena de supermercados. Invierte en empresas disruptoras y se pone ‘corto’ en los sectores que más las sufren

Foto: Supermercados DIA.
Supermercados DIA.

Los bajistas que tienen el foco en DIA han recogido beneficios en las últimas semanas. La cadena de supermercados cae un 27% en los últimos 12 meses, lo que deja como grandes ganadores a los ‘hedge funds’ que han colocado a la firma como la cotizada española más presionada. Entre ellos está Tiger Global, uno de los fondos de cobertura más seguidos y temidos en el mercado.

El vehículo tiene una posición corta del 1,61% del capital en la empresa que dirigen Ricardo Currás y Ana María Llopis, consejero delegado y presidenta respectivamente. Esta apuesta, valorada en 40 millones frente a la capitalización de 2.400 millones, se ha reducido desde el 2,47% de finales del año pasado.

El descenso está en sintonía con otros ‘hedge funds’, ya que el agregado de posiciones cortas se ha reducido en 2018 desde el 16,82% hasta el 15,19% durante la segunda mitad de abril, según los últimos datos publicados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El valor pierde un 27% en 12 meses y un 10% en el acumulado de 2018.

El consenso de analistas de Bloomberg otorga a DIA un precio objetivo de 4,27 euros, un 11% por encima de su cotización actual. Aun así, están divididos sobre el potencial de la compañía, que tiene varios frentes abiertos, como su elevada deuda (891 millones en diciembre, 160% del ebitda) o cómo afrontar las dinámicas de un sector en el que se comprimen márgenes porque los competidores van hacia las tiendas de proximidad y hay un elemento disruptor como es Amazon con el comercio electrónico.

Precisamente esta es la jugada de Tiger Global, que nació en 2001 como uno de los principales herederos de la familia de ‘hedge funds’ Tiger Fund, de Julian Robertson, que fue uno de los reyes de Wall Street entre 1980 y 2000, en la época dorada de estos vehículos. Robertson (Carolina del Norte, 1932) fue un oficial de la Marina que tras dejarla se mudó a Nueva York, donde se labró una fortuna como gestor que, según 'Forbes', supera los 4.000 millones de euros.

Cuando se retiró, apadrinó a algunos de sus antiguos trabajadores o socios. Entre ellos está Charles P. Coleman, que fundó Tiger Global Management, vehículo que gestiona 35.000 millones de dólares, unos 29.000 millones de euros, según datos de Bloomberg, y ha alcanzado fama y éxito con sus inversiones ‘long-short’. Esto es, alcistas y bajistas. Su estrategia más popular es apostar por compañías disruptoras como Amazon y ponerse en ‘corto’ contra los sectores que las sufren, como el de supermercados.

Apuesta en tecnológicas

En concreto, los vehículos de Tiger Global aumentaron su inversión en Amazon hasta los 1.500 millones de dólares. También tienen exposición por más de 700 millones de dólares al otro gigante mundial del comercio electrónico, Alibaba. Otras tecnológicas como Facebook o Spotify, desde antes de su salida a bolsa a través de una ronda de financiación, también tienen presencia importante en las carteras.

El origen de los ‘hedge funds’ se basó en buscar rentabilidades positivas con independencia del desempeño del mercado, por eso han combinado históricamente posiciones alcistas y bajistas. Las de Tiger Global están principalmente en supermercados europeos que sufren en sus márgenes el impacto de las compras 'online'.

Por ejemplo DIA, pero también empresas minoristas británicas. Durante el año pasado, el ‘hedge fund’ tuvo una posición corta de hasta el 0,8% del capital de la cadena británica de supermercados Tesco, valorada entonces en 200 millones de euros. Ahora, tiene una apuesta del 0,5%, unos 40 millones de euros, contra la firma de tiendas de ropa Next, una de las apuestas recientes de Bestinver.

Los bajistas toman prestadas acciones para venderlas cuando las reciben y comprarlas en el mercado cuando deben devolverlas al prestamista, normalmente grandes fondos internacionales como BlackRock, Goldman Sachs o Norges Bank.

La normativa europea surgida en la crisis y pendiente de revisión obliga a la transparencia de estos movimientos. Así, los inversores institucionales deben declarar las ventas en corto que alcancen el 0,2% del capital de una compañía y cada movimiento adicional del 0,1%. En España, la CNMV publica los datos agregados cada dos semanas y diariamente actualiza los cambios a partir del 0,5% del capital.

Sin embargo, Tiger Global eludió durante 2016 y gran parte de 2017 esta exigencia, ya que declaró posiciones cortas como las que tenía en Tesco o en DIA a través de un vehículo basado en Islas Caimán, Delores Holdings, sin notificar que estaba en su órbita. De hecho, tuvo apuestas contra al menos 12 empresas europeas con este método.

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