el ipc cae en enero al 0,5%

Los depósitos a más de 2 años superan a la inflación por primera vez desde 2016

La represión financiera podría estar ante sus últimos coletazos. El IPC ha caído al 0,5% en enero, mientras que el euríbor ha frenado su tendencia de descensos.

Foto: Represión financiera
Represión financiera

Los estímulos monetarios sin precedentes del Banco Central Europeo (BCE) han dañado el ahorro de las familias, al reducir a la mínima expresión las rentabilidades de los productos de inversión más conservadores mientras impulsan la inflación. Es decir, provocan rentabilidades reales (teniendo en cuenta los precios) negativas, lo que se conoce como represión financiera, un fenómeno que podría estar dando sus últimos coletazos.

El organismo presidido por Mario Draghi siempre se ha justificado con el argumento de que aunque por una parte perjudica a las familias al acercar al 0% los rendimientos de los depósitos bancarios y de los fondos de deuda de menos riesgo, el beneficio producido sobre los hogares es mayor al impulsar el crecimiento. Al fin y al cabo, el BCE persigue la represión financiera para aliviar el daño del endeudamiento y conseguir que el dinero se mueva en la economía para dinamizar su actividad.

En cualquier caso, la represión financiera es un hecho, y también una de las banderas que han ondeado los mayores críticos de la Eurozona contra Draghi y sus colegas, especialmente desde Alemania. Durante 2017, por ejemplo, las rentabilidades de los depósitos en España siempre han sido inferiores en media a la inflación, que promedió un 2%.

El ahorrador conservador lo tiene difícil

Esto ha sido así desde diciembre de 2016, cuando el IPC escaló hasta el 1,6% interanual. Por su parte, las rentabilidades de los depósitos a más de 2 años se hundieron hasta el 0,75% y en los de menos de 24 meses hasta el 0,24% de media, según las estadísticas del Banco de España.

En este punto se consolidó la represión financiera, porque el IPC no bajó del 1% interanual hasta ahora, y los intereses que cobraban los depositantes cayeron en promedio hasta el 0,11% si el depósito tiene un vencimiento inferior a los dos años y al 0,59% si sobrepasa este umbral. En el mercado de fondos, los productos monetarios perdieron de media un 0,4% en 2017 y los de renta fija de corto plazo ganaron un 0,2%, acorde a las cifras de Inverco.

Sin embargo, el mercado se ha anticipado durante las últimas semanas a un cambio de ciclo. Así se observa en las ventas de bonos que han tumbado sus precios, provocando pérdidas para los actuales tenedores, y elevando el retorno asociado por su relación inversa.

Por otro lado, el euríbor a 12 meses ha cerrado enero con un promedio en el -0,19%, mismo porcentaje que en diciembre. Es la primera vez desde 2016 que no cae y, aunque sigue en terreno negativo, confirma las previsiones de bancos como Santander o Bankinter a un impulso durante este año para acabar 2018 en el 0% o, incluso, en positivo.

El abaratamiento de la electricidad en enero, en comparación con el mismo mes del año anterior, es lo que ha marcado el descenso del IPC interanual desde el 1,1% de diciembre hasta el 0,5% de enero. Un porcentaje inferior al 0,59% de rentabilidad media de los depósitos a más de dos años, algo que no se veía desde 2016. Aunque sigue por encima del raquítico 0,11% que dan los depósitos a más corto plazo en promedio.

Los tipos al 0% por parte del BCE y el tipo marginal de depósito en el -0,4% condicionan las pobres rentabilidades que se llevan los depositantes, en un escenario en el que los bancos no afrontan una guerra por captar más dinero por esta vía frente a otras actividades más rentables en estos momentos como la venta de fondos de inversión.

Riesgo de inflación

En el caso de la inflación, los expertos creen que es el principal riesgo para los mercados en 2018 si repunta por encima de lo esperado, ante el descenso generalizado del desempleo a escala global y la retirada prevista de los estímulos monetarios. Asimismo, con el petróleo al borde de los 70 dólares, es fácil esperar que el IPC suba durante los próximos meses.

La reflación (mayor inflación) global impulsará probablemente un alza moderada de los rendimientos nominales (de la renta fija)

A pesar de ello, la represión financiera no debería durar mucho más tiempo, especialmente teniendo en cuenta que el consenso de expertos prevé que el BCE inicie la normalización de tipos en 2019. La estabilización del euríbor es una primera señal.

Por otro lado, el incremento de los tipos de interés de los bonos permitirá incrementar las rentabilidades de los inversores que tengan duración corta en su cartera. Es decir, que puedan renovar inversiones por vencimientos de sus bonos, ya que “la reflación (mayor inflación) global impulsará probablemente un alza moderada de los rendimientos nominales”, señalan en Allianz. Para los que tienen duraciones largas, les espera un periodo de sufrimiento.

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