CIFRAS RÉCORD DE LOS ETF

Locura por la gestión pasiva: Vanguard capta 1.000 millones de dólares al día

Vanguard captó en 2017 un total de 368.000 millones de dólares, una cifra superior a la que gestiona el conjunto de los fondos españoles, mientras iShares dispara las ventas de BlackRock

Foto: Gestión de fondos.
Gestión de fondos.

El eterno debate entre la gestión pasiva y la gestión activa cada vez está más inclinado hacia la primera opción. Al menos, en Estados Unidos y, como consecuencia del tamaño de este mercado, en los números a escala global. Según datos de State Street Global Advisors, una de las principales casas de ETF, estos productos batieron en 2017 un nuevo récord de captación con 464.000 millones de euros netos, un 60% más que en 2016, cuando también habían marcado un máximo histórico. Según la firma de análisis ETFGI, en noviembre había más de 4,5 billones de dólares en fondos cotizados.

Vanguard y BlackRock son dos de los grandes ganadores en esta dinámica. Las dos firmas han registrado en ambos casos captaciones netas —entradas menos salidas— de dinero superiores a los 1.000 millones de dólares diarios en 2017, según Bloomberg. Otra forma de dar dimensión el dato es compararlo con la industria española: las dos firmas han atraído más inversiones que el patrimonio conjunto que gestionan todos los fondos de inversión españoles, que terminaron el año dando carpetazo a la crisis al registrar un récord de 263.000 millones de euros.

El mercado español tiene un peso muy reducido a escala global. En este caso, aún sigue estando dominado por la gestión activa. Al menos en teoría, ya que muchos fondos se venden como tales con altas comisiones asociadas que finalmente no se justifican, al ser falsos fondos activos que apenas se diferencian de su índice de referencia. En el mundo, la gestión activa cada vez tiene menos peso frente a la pasiva.

Las cifras de Vanguard son mareantes. La gestora estadounidense que lanzó John Bogle, el creador de los fondos indexados, informó de una captación de 368.000 millones de dólares a lo largo del pasado año, unos 300.000 millones de euros con el cambio actual. La gestora con sede en Pensilvania incrementó el ritmo de entradas netas de dinero un 20% respecto al año anterior, e incrementó su volumen de activos bajo gestión hasta los 3,9 billones de dólares, unos 3,2 billones de euros, según los datos de Bloomberg. Es decir, casi tres veces el producto interior bruto (PIB).

iShares dispara las ventas de BlackRock

BlackRock, la gestora con mayor volumen de patrimonio en el mundo, también destacó en 2017 por captar dinero a través de su gama de ETF, bajo el paraguas de iShares, que compró a Barclays en 2009. El gigante norteamericano que preside Larry Flink captó 367.000 millones de dólares durante el pasado ejercicio. La mitad de este dinero entró en los fondos cotizados de iShares. En total, BlackRock acabó el año con 6,29 billones de dólares, en torno a 5,7 billones de euros. En este caso, cinco veces la riqueza que genera en un año la economía española.

Mientras Vanguard y BlackRock explotan su capacidad comercial para atraer dinero a sus vehículos de gestión pasiva, otras gestoras que habitualmente han atraído grandes sumas en inversiones para sus fondos están sufriendo el revés de la tendencia de la industria de activos bajo gestión. Especialmente en Estados Unidos. Franklin Templeton, por ejemplo, sufrió reembolsos netos por valor de 57.400 millones de dólares el año pasado, según Bloomberg. La gestora terminó 2017 con 750.000 millones de dólares bajo gestión. Por su parte, Goldman Sachs registró salidas netas de 22.700 millones de dólares, según datos en este caso de Morningstar recogidos por 'Financial Times'.

Europa ha tardado más que Estados Unidos en subirse al carro de la locura por la gestión pasiva, aunque esta estrategia cada vez es más popular. Una previsión de Morningstar apunta a que el mercado europeo alcanzará el billón de euros en patrimonio gestionado a través de ETF en 2020. Amundi ETF, por ejemplo, ha anunciado esta semana la captación de 10.000 millones de euros a lo largo de 2017, al tiempo que la gestora francesa destaca una demanda creciente sobre los fondos cotizados.

Una previsión de Morningstar apunta a que el mercado europeo alcanzará el billón de euros en patrimonio gestionado a través de ETF en 2020

Si Europa se ha quedado atrás, más aún España. Apenas hay ETF españoles, y los internacionales no se venden tanto como los fondos de inversión internacionales. El argumento de los asesores que evitan incorporar estos productos a las carteras de sus clientes es la fiscalidad, ya que los ETF tienen el mismo trato fiscal que las acciones, con lo que no existe la figura del traspaso que disfrutan los inversores de fondos, al cambiarse de un vehículo a otro sin aflorar las ganancias y, por lo tanto, con un diferimiento fiscal. La Dirección General de Tributos abrió la puerta a finales de 2016 a un cambio en esta ‘discriminación’, y algunos brókeres ya se preparan para ofrecer ETF con traspasos.

Los fondos indexados tampoco abundan en España. Un ejemplo de ello es que en bolsa española apenas hay productos que repliquen al Ibex 35 con un bajo coste, según confiesan algunos expertos. En Diaphanum explican que buscaron un vehículo de estas características en plena crisis catalana, con el Ibex 35 en 10.100 puntos, para tomar exposición a los grandes valores españoles. Se decidieron por el BBVA Bolsa Índice, que tiene un coste del 1,31% de la inversión. Es decir, muy por encima de los estándares internacionales de la gestión pasiva, aunque en este caso incluye una retrocesión de la mitad del coste, lo que a los asesores que no la cobren les permite devolvérsela a los clientes y reducir la comisión que soportan. Precisamente BBVA fue una de las firmas que apostó por ofrecer ETF en España, aunque en los últimos años ha dejado esta estrategia en punto muerto.

Los expertos creen que con MiFID II habrá un crecimiento de la gestión pasiva al primar el ahorro de los costes ahora que habrá más transparencia. Asimismo, en los últimos dos años han surgido varios ‘robo advisors’ o gestores automatizados cuyas carteras están compuestas de fondos indexados o ETF.

Curiosamente, el principal impulsor de los fondos indexados, John Bogle, fue un detractor de los ETF en sus inicios, a los que describió en ‘El pequeño libro para invertir con sentido común’ como “una especie de lobo con piel de cordero”. El fundador y presidente honorífico de Vanguard escribió en 1999 que “sencillamente, el ETF es un fondo diseñado para facilitar operar con sus acciones, vestido con el disfraz del fondo indexado tradicional”.

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