tras la mejora de 'rating' por parte de fitch

La prima de riesgo española 'pasa' de Puigdemont: cae hasta mínimos desde 2010

La mejora en el ‘rating’ por parte de España provoca compras de bonos del Tesoro, lo que reduce el diferencial con los títulos alemanes hasta su nivel más bajo desde que empezó la crisis de deuda

Foto: Imagen de la Bolsa de Madrid (Efe)
Imagen de la Bolsa de Madrid (Efe)

La prima de riesgo se convirtió durante la crisis en el termómetro más socorrido para evaluar la salud financiera de España. Este diferencial entre las rentabilidades del bono español a diez años y el alemán, considerada la inversión más segura en la Eurozona, alcanzó cotas por encima de los 600 puntos. Este lunes baja hasta los 84 puntos, su nivel más reducido desde abril de 2010.

El movimiento se produce por las compras de bonos como respuesta a la decisión de Fitch conocida el viernes de elevar el ‘rating’ hasta ‘A-’, nivel que tenía España antes de la crisis. Los bonos a diez años del Tesoro cotizan con subidas de precio, y con una bajada de la rentabilidad hasta el 1,43%. Por el contrario, hay ventas del ‘bund’ alemán que elevan su retorno hasta el 0,52%.

La prima vuelve así a niveles de abril de 2010. En aquel momento, la crisis financiera internacional, las dudas sobre la banca y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria ya habían golpeado a la economía real en forma de recesión. Fue entonces cuando la prima de riesgo comenzó a ser una variable habitual para los españoles, porque comenzó el repunte de las tensiones en el mercado de renta fija.

A partir de mayo de 2010 inició su particular ‘rally’ ante la dificultad del Tesoro para emitir deuda y el temor creciente de los inversores institucionales a que los estados periféricos de la Eurozona acabaran teniendo problemas para cumplir con sus bonos, como ocurrió en los países rescatados (Grecia, Portugal e Irlanda). Las posiciones especulativas también ayudaron a este repunte.

Gráfico de la prima de riesgo en Bloomberg
Gráfico de la prima de riesgo en Bloomberg

Draghi, al rescate

El propio José Luis Rodríguez Zapatero, acosado desde Bruselas, tuvo que reconocer la dureza de la crisis y dio un 'volantazo' a su estrategia al enfocar la política económica de su Gobierno a la contención presupuestaria, con el anuncio en mayo de 2010 del que entonces fue el mayor recorte del gasto social de la democracia. Esto no fue suficiente para aliviar la presión de los inversores sobre la deuda española. La crisis alcanzó su máximo histórico en 2012, y sólo después de la intervención de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), se redujo el diferencial con el bono alemán.

El 26 de julio de 2012 el banquero central italiano pronunció uno de los discursos más importantes en la historia de la Eurozona, al asegurar que el euro es “irreversible” y que haría todo lo que fuera necesario para ello, con su famoso ‘whatever it takes’. Aunque no fue hasta marzo de 2015, siempre con reticencias desde Alemania, cuando el BCE inició su particular ‘QE’ con un programa de compras de bonos, que actualmente tiene un volumen de 30.000 millones de euros mensuales para títulos soberanos y corporativos, y que mantendrá, como mínimo, hasta septiembre de este año.

Bajo este paraguas, el Estado se ha ahorrado en torno a 10.000 millones de euros en intereses entre 2014 y 2016, según cálculos de un estudio de dos economistas del Banco de España (BdE), Pablo Burriel y Alessandro Galesi, con las políticas no convencionales del banco central. En el mercado secundario, los bonos españoles aumentaron su precio y se redujo su rentabilidad (tienen relación inversa) gracias al incremento de la demanda que provocó el BCE.

Durante los últimos tres años, la prima de riesgo ha oscilado entre los 100 y los 200 puntos. Este lunes marca un nuevo hito al caer hasta los 84 puntos, después de que Fitch subiera el viernes la calificación crediticia de España por primera vez desde 2014, hasta establecer una nota de solvencia a largo plazo en ‘A-’, con perspectiva ‘estable’.

España se ha ahorrado en torno a 10.000 millones de euros en intereses entre 2014 y 2016 con las políticas no convencionales del BCE

Es decir, recupera el ‘rating’ que tenía para esta agencia antes de la crisis de deuda. En julio, la calificadora crediticia había ratificado el ‘rating’ en ‘BBB+’ porque frente a la fortaleza del crecimiento, había incertidumbres como un Parlamento fragmentado y ya anticipó problemas en Cataluña. Las otras dos agencias más relevantes, S&P y Moody’s, han evitado durante los últimos meses revisar al alza la nota de solvencia.

Aunque el conflicto político dista de solucionarse en la región, con Carles Puigdemont propuesto nuevamente para ser investido ‘president’, lo cierto es que los mercados financieros han dejado atrás la crisis catalana. Los fondos de inversión de todo el mundo han elevado su exposición a la renta variable española, mientras que en el mercado de deuda se reduce la tensión.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) resume la tendencia de los bonos españoles en su informe trimestral, publicado este lunes: “La prima de riesgo de crédito soberano, que repuntó ligeramente al inicio del cuarto trimestre del año debido a las incertidumbres políticas asociadas a la crisis catalana, se situaba a finales de diciembre en niveles similares a los del trimestre anterior”. El supervisor que preside Sebastián Albella explica que “por tanto, se puede considerar que esta crisis no ha tenido, por el momento, un impacto significativo en el mercado de renta fija nacional”.

El descenso de la rentabilidad en un día en el que Puigdemont es propuesto como ‘president’ y la política catalana vuelve a acaparar portadas es un buen ejemplo de ello. Eso sí, hay que recordar siempre que el BCE “distorsiona los precios” de los activos de renta fija, como suelen señalar los analistas, después de sumar más de 2,2 billones de euros en compras de bonos europeos.

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