mal año para los mercados y las operaciones

La banca privada y de inversión se carga los bonus en España al no cumplir objetivos

Numerosos bancos privados y de inversión, en su mayor parte extranjeros, han reducido los bonus del ejercicio 2016 a causa del incumplimiento de objetivos el año pasado

Foto: Oficinas de UBS en la City de Londres. (Reuters)
Oficinas de UBS en la City de Londres. (Reuters)

Desolación entre los banqueros privados (gestores de altos patrimonios) y de inversión españoles. Buen parte de las entidades del sector han recortado notablemente los bonus -la retribución variable- con cargo al ejercicio 2016, que se paga por estas fechas. Los motivos de esta reducción son, por un lado, que algunas entidades atraviesan dificultades a nivel mundial que se trasladan a sus filiales españolas; y por otro, el incumplimiento de los objetivos fijados para el año en España, derivado de las dificultades de los mercados y de la escasa actividad corporativa.

En estos negocios, el bonus es la parte principal de la compensación anual que reciben los profesionales, ya que se trata del sector donde mejor se cobra pero también donde más se exige a cambio: el cumplimiento de objetivos es sagrado. Y cuando no se cumplen, como el año pasado, los bonus disminuyen drásticamente. Por eso, es tan grave para este colectivo lo que está ocurriendo en las últimas semanas en muchas firmas, ya que se reduce de forma considerable su capacidad adquisitiva hasta el próximo año.

Sede central de Deutsche Bank en Frankfurt. (Reuters)
Sede central de Deutsche Bank en Frankfurt. (Reuters)

Según confirman distintas fuentes del sector, las dos principales entidades donde se ha producido este recorte son los gigantes UBS y Deutsche Bank. Algo que no resulta demasiado sorprendente, dada la situación de ambos. El primer banco suizo ha anunciado un recorte del salario de su presidente, Sergio Ermotti, y de lo que se denomina el 'pool' del bonus, en este caso del 17%. Los grandes bancos fijan un importe total para el bonus a repartir (el 'pool'), y ese importe luego se divide entre todos los empleados en función e la categoría de cada uno y de su desempeño. En cuanto a Deutsche Bank, ha recortado drásticamente los bonus por las fuertes pérdidas del año pasado y la necesidad de una ampliación de capital y de la venta de su filial española, adelantada por El Confidencial. Según las fuentes, este "recorte drástico" equivale a la supresión del variable.

También sobresale una firma española: Banca March. Según las fuentes citadas, la entidad balear también ha moderado la retribución variable. Allí, como en casi todo el sector, los criterios para el bonus se fijan de forma objetiva en tres niveles: el de la entidad, el departamento de cada empleado y éste individualmente. Entre esos criterios no sólo se encuentran niveles de ingresos o beneficios, sino también gestión del riesgo, medidas de calidad o satisfacción del cliente. Un portavoz de la entidad explicó que no pueden comentar nada sobre sistemas retributivos.

Sede central de Banca March en Palma de Mallorca.
Sede central de Banca March en Palma de Mallorca.


Año difícil en los mercados y las empresas

En este grupo aparecen también otras entidades con menor presencia en el mercado español, como Crédit Agricole o Credit Suisse. En todos los casos, hay tres explicaciones principales para el incumplimiento de objetivos. La primera es el difícil año para los mercados que fue 2016: registró el peor arranque de la historia en la bolsa, cuando estaba recuperando volvió a hundirse por el Brexit y, finalmente, la victoria de Donald Trump, en vez de provocar otra recaída, dio pie al 'rally' que todavía dura. En cuanto a la deuda, registró ganancias durante casi todo el ejercicio en contra de la opinión del consenso y sólo empezó a caer en el tramo final (el que se refugió en ella con las elecciones de EEUU perdió).

Este comportamiento provocó pérdidas en la operativa de mercados de estas entidades y también impidió obtener rentabilidad para las carteras de sus clientes de banca privada. La segunda explicación es una derivada de la anterior: la escasa actividad de salidas a bolsa y de fusiones y adquisiciones empresariales, que es donde se obtienen las mayores comisiones en banca de inversión. El grueso de la operativa en 2016 consistió en refinanciaciones de deuda (que además suelen significar quitas o esperas para estas entidades, que deben provisionar).

Traders en Londres en la apertura del día posterior al referéndum del Brexit. (Reuters)
Traders en Londres en la apertura del día posterior al referéndum del Brexit. (Reuters)


Un mundo mucho más competitivo

En tercer lugar, está la durísima competencia que existe en estas dos áreas de negocio. Cuando hay poca demanda y muchos actores en un mercado, el precio baja inevitablemente. En el caso de la banca privada, además, se sumó en 2016 la tendencia global a cuestionar las elevadas comisiones de los fondos de gestión activa a la vista de sus pobres rentabilidades, lo que provocó un importante trasvase de patrimonio hacia los fondos pasivos, que dejan unas comisiones mucho menores a las entidades.

Finalmente, algunas voces dentro del sector plantean una cuestión más de fondo: si son sostenibles las elevadas remuneraciones de este sector en el entorno actual. "El mundo está cambiando y hay gente que cobra mucho dinero que es difícil de justificar en los tiempos actuales. Hay que asumir que hay que ser más eficientes también en el mundo financiero, y que los ingresos ya no dan para pagar los bonus a los que está acostumbrada mucha gente". Veremos qué ocurre en 2017, aunque de momento el arranque de año en los mercados es mucho más prometedor.

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