el índice rinde peor con republicanos al frente

El S&P 500 prefiere a Hillary: el índice prueba que le va mejor con los demócratas

Cada vez queda menos para que se celebren las elecciones presidenciales en EEUU y los mercados ya descuentan la posibilidad de que Trump llegue a la Casa Blanca

Foto: La candidata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton
La candidata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton

Las elecciones presidenciales en Estados Unidos acaparan buena parte de la actualidad estos días y eso que aún quedan meses para su celebración. La incertidumbre va en aumento y el margen entre los dos principales candidatos, el republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton, se ha ido estrechando estas últimas semanas. En parte, por cuestiones económicas, ya que el desencanto por una recuperación económica débil en el país puede hacer virar los votos hacia los conservadores.

Intención de voto en Estados Unidos
Intención de voto en Estados Unidos

Los mercados tampoco se mantienen ajenos ante los cambios gubernamentales y el S&P 500 no es una excepción. Así, tomando como referencia la media de rentabilidad del índice desde 1930 hasta 2015, este parece comportarse mejor cuando el presidente es demócrata, tal y como figura en el último boletín de Saxo Bank. De hecho, el índice se encuentra en máximos históricos tras ocho años con Barack Obama en el poder. 

Esta tendencia no es caprichosa y responde a varias razones. Por un lado, el S&P se comporta peor con los republicanos porque sus presidentes son más proclives a adoptar políticas proteccionistas que “tienen un efecto negativo en el crecimiento económico y, por ende, en los beneficios empresariales”, tal y como asegura Christopher Dembik, analista financiero de Saxo Bank.

Además, los republicanos, en general, abogan por un Gobierno más pequeño que “no siempre es la mejor solución”, continúa Dembik, ya que en caso de desaceleración económica, el apoyo del Gobierno federal es necesario para reforzar el crecimiento a través de incentivos fiscales o de inversión pública directa. Y en este caso, los demócratas son más pragmáticos y más favorables a las empresas. “Hay una buena razón para llamar a Hillary Clinton la candidata de Wall Street”, asegura el analista a este periódico.

 

Este comportamiento favorable a los demócratas se repite en los cuatro años de legislatura pero las diferencias entre los dos posibles Gobiernos se hacen más latentes el primer y el cuarto año de mandato.

Tomando como referencia el período desde 1930 hasta 2015, el S&P 500 arroja un rendimiento del 11,38% en el primer año de mandato de los demócratas mientras que con los republicanos entra en terreno negativo, cayendo hasta el -1,27%. El segundo y tercer año las diferencias se reducen, pero el cuarto año la brecha vuelve a ser latente y pasa de una subida del 9,65% con los demócratas a tan solo un 0,62% con los republicanos.

La razón de que el primer año sea tan desastroso para el S&P 500 con los republicanos viene dada por la implementación del programa económico por el que han sido elegidos, que “normalmente es más proteccionista que el de los demócratas”. En los dos años posteriores, suelen introducir políticas más pragmáticas que están relacionadas con la evolución de la economía americana. Ya en el último año, el presidente “reconectará con la ideología tradicional del Partido Republicano para seducir a las bases”, lo que suele influir negativamente en para el índice, según apunta Dembik.

El S&P 500 reacciona negativamente ante las políticas proteccionistas de los republicanos

Pero no sólo los índices del país se verían afectados. Dada la profunda conexión entre los mercados financieros globales, una caída en el mercado de valores estadounidense “daría lugar a un descenso de los mercados de valores europeos”, lo que es una posibilidad bastante cierta debido a las “múltiples incertidumbres sobre la evolución del crecimiento en Europa y la salud del sector bancario europeo”.

La economía norteamericana, en jaque con Trump

Una victoria de Trump no tendría un impacto tan negativo en el corto plazo, ya que esta posibilidad ya ha sido descontada por los mercados. Así, el pánico financiero o la alta volatilidad a la que algunos hacen referencia no es algo que parezca realista.

No obstante, a largo plazo, desde Saxo Bank apuntan a “un desastre económico y financiero” ya que el programa de su partido “no puede hacer frente a los retos de la economía americana”, especialmente en términos de baja productividad.

Y las perspectivas podrían empeorar, ya que el programa de Trump podría “aumentar la deuda pública, incrementar las desigualdades y empujar al mundo a una nueva recesión”, apunta el analista del banco de inversión danés, que añade que la implementación de medidas proteccionistas por parte de Estados Unidos podría empujar a otros países como China a hacer lo mismo, lo que elevaría los aranceles, disminuiría el comercio internacional y, finalmente, “debilitaría el crecimiento mundial”.

 

Los retos del próximo presidente no son pocos, ya que la economía norteamericana está acercándose al final del actual ciclo económico, “con la certeza de una nueva crisis económica en los próximos dos o tres años”, augura el analista del banco danés.

Uno de los problemas de Donald Trump es su "incapacidad para atraer a economistas convencionales en su equipo. Un hombre de negocios con talento no es automáticamente a alguien que conoce bien el funcionamiento de la economía", añade Dembik. Y eso es algo que los inversores ya tienen en cuenta. En una encuesta realizada por E*TRADE Financial, la gente con inversiones de al menos 10.000 dólares prefieren a Clinton como presidenta antes que a Trump, (un 45% frente a un 34%) al tiempo que consideran que lo hará mucho mejor en cuestiones económicas.

Mercados

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios