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El diferencial entre la deuda de EEUU y Alemania prende la mecha del dólar
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el euro cae hasta los 1,08 dólares

El diferencial entre la deuda de EEUU y Alemania prende la mecha del dólar

Al abrigo de la posible subida de los tipos en EEUU, los bonos estadounidenses cada vez son más rentables con respecto a los europeos, un argumento que apoya la fortaleza del 'billete verde'

Foto: La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen
La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen

Entre rendimientos anda el juego del cuerpo a cuerpo entre las dos grandes divisas del mundo: el dólar y el euro. Al abrigo de unas expectativas que cada vez intuyen más próxima la subida de los tipos de interés en Estados Unidos, la rentabilidad de la deuda pública estadounidense ofrece un creciente atractivo con respecto a la alemana, que sirve de referencia en la Eurozona. Y este mayor diferencial ofrece más argumentos para respaldar la fortaleza del billete verde.

Este miércoles, la rentabilidad de los bonos estadounidenses a dos años se ha situado en el 0,74%, con lo que se encuentra en zona de máximos desde 2011. No parece demasiado alta... hasta que se ve la de los alemanes con igual vencimiento, que se encuentra en el -0,25% -sí, en negativo-. Entre ambas, por tanto, una brecha de casi un 1 punto porcentual -o 100 puntos básicos-, la mayor desde comienzos de 2007 y cinco veces histórica desde el nacimiento del euro en 1999, que se limita a 18 puntos básicos.

En el caso de la comparativa entre los bonos a cinco y diez años, si bien las diferencias actuales no son históricas, también superan de largo los promedios y también otorgan un mayor atractivo a la inversión en dólares. En estos momentos, con los títulos estadounidenses a cinco años en el 1,63%, ofrecen 1,58 puntos porcentuales -o 158 puntos básicos- más que los alemanes; para los bonos a 10 años, el 2,25% de los norteamericanos rinde 1,56 puntos porcentuales -o 156 puntos básicos- más que los germanos.

Al rebufo de estas distancias, el euro ha vuelto a debilitarse contra el dólar en las últimas sesiones. Se ha depreciado hasta los 1,086 dólares, con lo que acumula una caída del 10% contra el billete verde en lo que va de año.

Como trasfondo de este comportamiento figuran las dispares intenciones de sus respectivos bancos centrales. Por un lado, la Reserva Federal (Fed) estadounidense está a punto de iniciar el camino de vuelta de los estímulos y en la recta final de 2015 -tal vez en septiembre- podría anunciar la primera subida de los tipos de interés desde junio de 2006. No hay que olvidar que el precio del dinero lleva congelado entre el 0% y el 0,25% en EEUU desde diciembre de 2008.

Por otro lado, el Banco Central Europeo (BCE) continúa en el camino de ida. Este año ha puesto en marcha su propio programa de expansión cuantitativa (QE), con el que espera crear más de 1 billón de euros nuevos para reactivar el crecimiento y desterrar las presiones deflacionistas.

"La divergencia de la política monetaria continuará guiando el mercado de divisas. A medida que se acerque la subida de tipos de la Fed, prevemos que el dólar se fortalecerá, lo que empujaría el cruce euro-dólar a nuestro nivel objetivo del 1,05 dólares", afirman desde Banca March. "Aún apreciamos potencial alcista en el dólar debido al despegue de los tipos de la Fed, que será el principal acontecimiento de los próximos meses", certifican desde la gestora Lombard Odier.

El terreno, por tanto, sigue siendo propicio para respaldar la fortaleza del dólar, sin que eso signifique que deba subir siempre ni que pueda ver interrumpido un empuje que se enfrenta a dos amenazas. La primera, que ya se ha dejado ver en distintas ocasiones en el último mes, la percepción del mercado. Como el euro actúa en estos momentos como divisa de financiación, cuando la desconfianza se apodera de la situación, la divisa europea se aprecia cuando los inversores se repliegan. Y al contrario, cuando retorna la confianza, le toca bajar. En cuanto a la segunda, es sencilla: como su escalada se apoya en la expectativa de que la Fed elevará los tipos, el dólar se debilitará si la entidad presidida por Janet Yellen pospone esa subida más de lo previsto.

Entre rendimientos anda el juego del cuerpo a cuerpo entre las dos grandes divisas del mundo: el dólar y el euro. Al abrigo de unas expectativas que cada vez intuyen más próxima la subida de los tipos de interés en Estados Unidos, la rentabilidad de la deuda pública estadounidense ofrece un creciente atractivo con respecto a la alemana, que sirve de referencia en la Eurozona. Y este mayor diferencial ofrece más argumentos para respaldar la fortaleza del billete verde.

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