tendrá que dotar más provisiones

Popular, el patito feo: cae más que los demás bancos por la nueva norma contable

La semana ha sido muy dura para la banca en bolsa, pero el Popular se ha llevado la peor parte. Esto se debe a que es el más perjudicado por el cambio de la norma contable, que exigirá más provisiones

Foto: Ángel Ron, presidente del Banco popular (EFE)
Ángel Ron, presidente del Banco popular (EFE)

El Banco de España está ultimando una nueva norma contable para la banca que se adecúe por fin a los estándares europeos, tal como adelantó El Confidencial en diciembre (pero las cosas de palacio van despacio). Esta circular del Banco de España cambia la filosofía de las provisiones: hasta ahora, se dotaban después de que un crédito entrara en mora o de que el banco se quedara con un piso; ahora, se tendrán que dotar antes, en función de la pérdida que estime el banco para cada activo, lo que se conoce como pérdida esperada. Eso significa que habrá que provisionar el crédito sano, no sólo el moroso. Y este cambio tendrá más impacto en unos bancos que en otros; el peor parado será Popular, que ha sufrido la mayor caída del sector en bolsa, del 6,4%, en una semana en la que la banca ha acusado con fuerza el resultado electoral.

Ahora mismo, los bancos españoles tienen cubiertos los activos problemáticos (morosos y adjudicados) en un porcentaje mayor o menor según el calendario mediante las llamadas provisiones específicas. Asimismo, tienen las famosas provisiones subestándar para los créditos que no están en mora pero que corren riesgo de estarlo, que han crecido drásticamente porque el BdE obligó a incluir en esta categoría por defecto todos los créditos refinanciados (la patada a seguir para no reconocer la morosidad). Y luego queda algo de la provisión genérica, una especie de colchón que se dotaba como un porcentaje del crédito total.

Con el nuevo sistema que adopta los estándares internacionales, lo normal es que a conjunto de los bancos españoles le sobre provisiones para los activos problemáticos, según el banco de inversión Kepler Cheuvreux, pero que este exceso sea insuficiente ara cubrir los créditos sanos, que ahora mismo no tienen ningún tipo de provisión. En este sentido, el impacto será mayor entre los bancos con una exposición más arriesgada (inmobiliario y pymes) y con menos garantías que entre los que tienen una cartera con más peso de préstamos con garantía hipotecaria. 

"Asimismo, los bancos con unos mayores niveles de cobertura actuales (por ejemplo, Bankia y CaixaBank) pueden beneficiarse (o al menos sufrir menos) de la puesta en marcha inicial de esta norma, ya que pueden reclasificar el exceso de provisiones de los créditos dudosos a los sanos", según esta firma. Y añade que "Esto dejaría al Popular como el peor situado para afrontar el impacto de esta norma".

Cuanta más mora, más impacto

Los analistas de Bankinter añaden otra variable a este análisis: las entidades con ratios de morosidad más bajos se verán beneficiadas con el cambio, ya que "la probabilidad de impago ha mostrado ser consistentemente más baja". Por eso, estiman que las entidades cotizadas con mayores tasas de mora -es decir, Liberbank, Popular y Sabadell- serán las más perjudicadas por este cambio de criterio contable, precisamente porque tienen menos exceso de provisiones para dotar el crédito sano.

Como es sabido, los analistas señalan reiteradamente al Popular como el banco con mayor debilidad de provisiones para su importante cartera de crédito promotor y activos inmobiliarios, hasta el punto de que muchos consideran que debería acometer una ampliación de capital para asumir las pérdidas latentes de la misma. Sin llegar tan lejos, esta exposición y la escasez de provisiones pueden hacerle sufrir con la implantación de la nueva circular. A lo que hay que añadir su mayor dependencia del crédito a pymes, que es donde se va a centrar la caída de márgenes, según JP Morgan, lo que va a reducir notablemente sus márgenes y beneficios este año y el próximo.

No se tolerará liberar provisiones como Abanca

En todo caso, todavía existe mucha incertidumbre en el sector sobre cómo se van a aplicar estas nuevas normas y qué se les va a permtir hacer y qué no. Pero una cosa parece clara: que el Banco de España no va a permitir que el exceso de provisiones que aflore en algunas carteras se libere ("desdote"), es decir, que vaya a beneficio como ha hecho Abanca (la antigua Novagalicia) en sus cuentas de 2014. Asimismo, el supervisor permitirá que el impacto inicial de la norma, al aplicarse de forma retroactiva, no se cargue en la cuenta de resultados sino directamente contra capital, lo cual lo hará menos visible para el mercado. El objetivo es que esta primera aplicación tenga lugar a mediadios de 2016.

Finalmente, hay que tener en cuenta que este nuevo sistema se basará en los llamados "modelos internos" desarrollados por cada banco individualmente para calcular la pérdida esperada en vez de los modelos estándares (iguales para todos) que aplicaba el Banco de España. Esto va a permitir una gran heterogeneidad entre entidades y ampliará el margen para los llamados "enjuagues contables": el propio Kepler Cheuvreux advierte de que "probablemente, las entidades con mejores medios (es decir, las más grandes y avanzadas) podrán reducir más el impacto negativo del cambio de norma".

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