mantiene los tipos de interés en el 0,25%

Draghi no responde con nuevas medidas a "un largo periodo de baja inflación"

Ni convencionales ni heterodoxas. Nada. Pese a que el BCE cree que la inflación seguirá bajo el 2% hasta 2016, no adopta nuevas medidas monetarias

Foto: El presidente del BCE, Mario Draghi
El presidente del BCE, Mario Draghi

Preparados, listos... nada. El Banco Central Europeo (BCE), que lleva meses insistiendo en que "está preparado" para tomar más medidas, ha dejado pasar otra reunión de política monetaria sin anunciar ninguna. En lo convencional, ha mantenido el precio oficial del dinero en el 0,25%. Tampoco ha modificado los intereses de la facilidad de depósito, que seguirán en el 0%. Y en lo heterodoxo, el silencio. Ni operaciones de financiacion a largo plazo ni compras de activos. Cero.  

Y eso que el presidente de la entidad, Mario Draghi, ha confirmado que la Eurozona encara "un largo periodo de baja inflación". ¿Cuánto? Pues al menos tres años. En sus nuevas previsiones, el BCE ha reducido su previsión de inflación para este año del 1,1 al 1%, mientras que para 2015 la mantiene en el 1,3%. Aunque la novedad corresponde a 2016: para ese año atisba que los precios se encarecerán un 1,5%, aunque en el último trimestre de ese año se espera que alcance ya el 1,7%. O lo es que lo mismo, en todos los casos la inflación se situará por debajo, pero cerca, del 2%, que es el objetivo de la institución. 

Pero ni siquiera estos pronósticos le han empujado a actuar. Todo lo que ha hecho Draghi es reiterar sus compromisos. A saber, que los tipos seguirán bajos "tanto tiempo como sea necesario" y que permanecerán "en el nivel actual o más bajos durante un largo periodo de tiempo". Eso sí, el banquero italiano ha reconocido que el Consejo de Gobierno ha mantenido "una amplia discusión" sobre la conveniencia de bajar los tipos o adoptar otras medidas

Tampoco le han llevado a anunciar nuevas decisiones unas previsiones económicas que, si bien mejoran con el tiempo, aún rezuman debilidad. De hecho, la institución monetaria reconoce que persisten "riesgos bajistas" sobre el crecimiento, aunque esta percepción tampoco le empuja a actuar. Para este año el BCE eleva en una décima, hasta el 1,2%, el pronóstico que tenía hace tres meses. Para 2015 lo mantiene en el 1,5% y para 2016 lo sitúa en el 1,8%. 

Como consecuencia, lo previsto. Decepción en unos mercados, siguiendo las pistas arrojadas por el presidente de la entidad y otros miembros, esperaban algo que llevarse a la boca. Esa decepción deja su huella más relevante en el euro, que se aprecia hasta los 1,38 dólares ante la pasividad del BCE. 

 

Mercados
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios