josé ramón sanz, fundación numa

"El crecimiento demanda crédito; solo con autofinanciación, la recuperación será débil"

José Ramón Sanz, presidente de la Fundación Numa, lo tiene claro: antes o después, la recuperación necesitará el retorno del crédito para afianzarse

Foto: El presidente de la Fundación Numa, José Ramón Sanz
El presidente de la Fundación Numa, José Ramón Sanz

"El concepto emprendedor se ha puesto muy de moda, pero lo que creo es que hay defender la figura y el concepto de empresario". Con esta aclaración, pronunciada con sinceridad y un toque de reivindicación, José Ramón Sanz se presenta. Presidente de la Fundación Numa, pertenece a una familia de empresarios que camina ya  por su cuarta generación. Desde esa perspectiva, analiza tanto la situación actual como los retos que se vislumbran para la economía española y para las empresas, especialmente las familiares. 

Con respecto a la recuperación, apoya la idea de que está en marcha porque "las empresas y los empresarios se han puesto las pilas". Pero tampoco lanza las campanas al vuelo, porque hay riesgos y obstáculos que actúan como frenos. Como el de la financiación. En este sentido, ve una amenaza en "la financiación del Estado". "Si la deuda pública continúa ceciendo, habrá más dificultades, y eso me preocupa", advierte. Y añade: "Si el Estado recurre tanto a la deuda, puede encontrarse con que esa deuda puede ser pan para hoy y hambre para mañana". 

Además, tiene claro que el Estado, con sus continuas emisiones de deuda pública, drena recursos al sector privado; el famoso crowding out o efecto expulsión que las autoridades públicas relativizan, pero que los empresarios lo perciben en toda su expresión. "Claro que sentimos este efecto", afirma. 

"El dinero es la sangre de la economía"

En este sentido, asume que, antes o después, deberá volver el crédito. "Es inevitable que vuelva la financiación. La recuperación demanda crédito. Solo con autofinanciación por parte de las empresas la recuperación será débil y lenta. El dinero es la sangre de la economía", reclama. 

 El presidente de la Fundación Numa tampoco pasa por alto que otra pieza pendiente es el consumo. "Necesitamos que repunte. Todas las medidas que pongan más dinero en el bolsillo de los consumidores serán beneficiosas para todos", subraya. 

Y, por supuesto, el empleo. "Para que haya contratación debe haber ingresos. Sin ellos no se generará empleo; y para que lleguen debe repuntar la actividad económica para que crezcan las ventas y que eso conduzca a un aumento de la producción que requiera más puestos de trabajo", expone. También invita a mirar qué se ha hecho en otros países en materia de legislación laboral. "Es clave contar con un mercado de trabajo flexible y con una buena formación. Hay que poner más énfasis en la formación para generar flexibilidad en las capacidades de  los trabajadores", subraya.

Sin salir del terreno laboral, lamenta que lo ocurrido durante la crisis, con el incremento de la tasa de paro y la destrucción de empleo, es una desgracia para los empleados, pero también para los empresarios. "La estabilidad en el empleo produce beneficios. El empresario no tiene ningún interés en rotar su plantilla", asegura. 

"La situación de la empresa familiar está evolucionando para bien"

Su visión sobre el panorama económico general se mezcla, irremediablemente, con su querencia para hablar de la situación de la empresa familiar. Desde  la Fundación Numa pretende contribuir a la mejora del marco en el que estas compañías desempeñan su actividad. Como muestra, esta semana, entre el lunes y el jueves, la Fundación, junto con la Chicago Booth School of Business, organiza en Madrid la quinta edición de Private Wealth Management Spain, unas jornadas con las que se analiza con un enfoque integral la gestión del patrimonio desde tres perímetros: el patrimonio empresarial, el patrimonio personal y el capital humano familiar. 

En opinión de José Ramón Sanz, la situación actual "muestra una realidad mucho más abierta". "Nosotros proponemos una visión de negocio más amplia, para generar más riqueza propia y social. La situación va evolucionando bien por suerte para España", sentencia.

Entre los retos a los que se enfrenta la empresa familiar, destaca varias cuestiones. Una de ellas es, sin duda, "encontrar un relevo competente" llegado el momento. También, "la capacidad de adaptar la cartera patrimonial a las circunstancias que se plantean". Y, por supuesto, "poseer una alta capacidad emprendedora" y "tener altura de miras".

Todo ello, sin olvidar la especial naturaleza de estas compañías: "Las actuaciones puntuales de algún miembro de la familia pueden dañar la marca de toda la familia. Deben pactarse las reglas del juego. La cartera de toda empresa familiar está correlacionada con un factor clave: la familia, que lo condiciona todo, por lo que resulta muy útil contar con un sistema de cooperación multigeneracional". 

En medio de las difíciles circunstancias actuales, recomienda gestionar proyectos de innovación empresarial. "Hay que lanzar nuevos productos", enfatiza. E internacionalizarse: "Buscar nuevos mercados para crecer". Pero cuidado con hacerlo de cualquier modo: "Ambas metas requieren nuevos recursos, nuevo know-how, más dinero, más financiación y más compleja... por lo que hay que hacerlo de forma correcta y meditada. Hay que tener la mente abierta y elegir el socio correcto". 

Para despedirse, termina por el principio. "Un emprendedor es un empresario en potencia", sostiene. "El empresario crea su empresa, gestiona su consolidación y crecimiento con prudencia y compromiso y lidera la continuidad del negocio", resalta como principales características. Palabra de José Ramón Sanz. Palabra de empresario. 

Mercados
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios