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Los dueños de los medios de comunicación vacían sus sicavs tras años de números rojos

La familia Polanco y los editores de El Economista y de Diario de Navarra han recurrido en las últimas semanas a sus sicavs para conseguir liquidez

Foto: Los dueños de los medios de comunicación vacían sus sicavs tras años de números rojos

No es una, ni dos, sino tres las sicavs ligadas a grandes hombres del mundo de los medios de comunicación que han sido vaciadas este diciembre, un mes que marca el final de otro año negro para el negocio de la prensa, la radio y las televisiones.

Se trata de Nomit Global, la única sicav que sobrevive de las tres que llegó a tener al mismo tiempo la familia Polanco; Press Navarra, vehículo ligado al grupo La Información, editor de Diario de Navarra; y Guaten de Inversiones, sociedad presidida por Alfonso de Salas, un histórico del sector, fundador de El Mundo, presidente de Ecoprensa –editora de El Economista- y hermano de Juan Tomás de Salas, el recordado fundador de Grupo 16.

Todos ellos han visto cómo el tamaño de sus sicavs se ha ido reduciendo en los últimos años al mismo ritmo que el sector de los medios de comunicación ha sufrido la diáspora de la publicidad y, con ella, de su principal vía de ingresos. Un maná que, al desaparecer, parece haberles empujado a buscar liquidez en sus patrimonios personales.

Una drástica decisión que, en el caso de Press Navarra y Guaten de Inversiones, ha llevado a la liquidación de ambas sociedades este diciembre; mientras que la familia Polanco redujo el capital de Nomit en casi un 27% la primera semana de este mes, apenas días antes de la Junta General de Accionistas en la que aprobó conceder a sus acreedores una parte de Santillana si no cumple con sus compromisos financieros.

Abocadas a la liquidación

En la sicav presidida por Eugenio Arraiza, primer espada también de Grupo La Información, esta drástica decisión llega después de un complejo ejercicio 2013, marcado por la venta de 3,10 millones de acciones de la sociedad el pasado mes de julio, que conllevó una reducción de capital del 85,3%.

Esto hizo que el patrimonio de la sicav menguara a apenas 2,75 millones de euros, cuando un año antes contaba con más de 19 millones de euros. De hecho, hasta el cierre de 2012, Press Navarra podía presumir de estar saldando la crisis con unos resultados bastante dignos, ya que estaba consiguiendo mantenerse con un patrimonio que oscilaba entre los 18 y 20 millones de euros.

Eugenio Arraiza.
Eugenio Arraiza.
En cambio, Guaten de Inversiones, el vehículo de inversión de Alfonso de Salas, ha visto reducirse su fortuna un año tras otro desde que la economía española saltó por los aires en 2008. Ese ejercicio, la sicav contaba con un patrimonio de 11 millones, que quedó reducido a 2,44 millones el pasado 30 de septiembre. Apenas 10 días después, la sociedad convocó una Junta General cuyo primer punto del orden del día era la “disolución y en su caso liquidación”, planteamiento que recibió luz verde el pasado mes de diciembre.

Este movimiento es paralelo al de la propia Ecoprensa, cuyo accionista Nuevos Proyectos Editoriales ha convocado para hoy una Junta General dirigida a aprobar la disolución de la sociedad y la división del activo social, como solución a las pérdidas que desde hace años arrastra su principal activo, el diario El Economista.

La caída del imperio de los Polanco

Pero, por encima de todos, a quien la crisis ha pasado una severa factura ha sido a los Polanco. Su sicav Nomit IV manejaba en 2007 un total de 205,4 millones de euros; Nomit III atesoraba 90,7 millones y Nomit Inversiones, 92. La familia decidía en julio de 2010 fusionar sus tres vehículos inversores después de que alguno bordeará la liquidación. Hoy, el patrimonio de su única sociedad activa, Nomit Global, apenas alcanza en el tercer trimestre de 2013 los 21,38 millones de euros. Tras anunciar a principios de diciembre una salida de capital cercana al 27%, éste apenas superará los 15 millones. Por el camino y en seis años, se han quedado la friolera de 380 millones de euros.
 
El movimiento en estos años en las sicav de los herederos de Jesús Polanco no puede verse sino en paralelo a la evolución de Prisa, su sociedad de cabecera. Por ejemplo, Ignacio –entonces presidente de la editora de El País- aseguraba a mediados de 2011 que la familia había decidido ejecutar cuanto antes los warrants que les concedía la entrada en el capital de los hedge funds y firmas de inversión de Liberty. Una medida que les permitía no diluirse y, al tiempo, inyectar fondos en la empresa y paliar sus serios problemas de tesorería. Esas obligaciones recurrentes de liquidez han sido cubiertas en la mayoría de ocasiones por la banca, pero también han coincido con salidas de fondos de sus sociedades patrimoniales.
 
En esta línea, la familia Polanco decidía cambiar la política de inversión en sus sicav en diciembre de 2010, en línea con movimientos de otros altos patrimonios como el de Amancio Ortega, dueño de Zara. Los propietarios de Prisa dejaban en un segundo plano los fondos de inversión, que hasta entonces suponían más del 50% de su cartera, para “invertir mayoritariamente en fondos de carácter financiero”. Ya entonces fuentes del mercado explicaban a este diario que la medida implicaba “tener más libertad e invertir directamente en activos más líquidos, como acciones y bonos y ganar flexibilidad a la hora de gestionar las carteras”. La sociedad está presidida por Ignacio Polanco, y cuenta como consejeros de cabecera con Borja Pérez Arauna y Adolfo Valero Cascante, históricos de Prisa.

Los Polanco, como el resto de propietarios de sicav (vehículo de inversión habitual de las grandes fortunas), optaron durante gran parte de la crisis por retirar efectivo por la fórmula de “reducir capital”, porque era la más beneficiosa fiscalmente. Estas operaciones se entendían como devolución de las aportaciones realizadas por los socios, por lo que el dinero que salía no tributa hasta que no se supera la cantidad inicialmente invertida. La reducción de capital tan solo obligaba a satisfacer el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, a un tipo que, según la comunidad autónoma, se mueve entre el 0,5% y el 1%. Es obligatorio reducir el capital desembolsado cuando el patrimonio disminuye en dos terceras partes del capital suscrito y no se recupera en un año.

Situación de los medios

Estas operaciones puntuales de los capos de los medios se producen con el sector en caída libre, tanto por el desplome de la publicidad como por cambios radicales en el modelo de negocio en sectores como la prensa. Por ejemplo y según anticipa el índice de inversión publicitaria (i2p), que supone referencia para los grupos mediáticos, los marcas destinarán este año a anunciarse 3.556 millones de euros, un 10,4% menos que en 2012. Cifras que hablan de un mercado en torno a la mitad del pastel que se repartía antes de la crisis, con el montante global ampliamente por encima de los 7.000 millones. La nota positiva es que 2013 debería marcar un punto de inflexión, y 2014 arrojar una leve subida de las dotaciones. Eso sí, nadie cuenta con recuperar en años los niveles de los años vacas gordas.

Especialmente delicada es la situación de la prensa, con más de 15.000 marcas que han dejado de anunciarse y, según datos de la patronal (Aede), 27 cabeceras desaparecidas desde el año 2007. Los diarios, que se repartían unos 2.000 millones al inicio de la crisis, perderán en 2014 el umbral de los 600, inmersos en experiencias de pago y con serias dificultades para monetizar sus contenidos. Con drásticos ajustes de plantilla en rotativos de referencia como El País, El Mundo o ABC y con los números rojos por bandera en la mayoría de casos, no sería de extrañar que el año 2014 trajera conversaciones de fusión, con el fin de consolidar un sector que no aguanta el tirón.

Es más, no falta quien vaticina que el sector en su conjunto vivirá en los próximos años toda una metamorfosis. La propia Prisa, con más de 3.500 millones de deuda, acaba de cerrar a dura refinanciación que le obligará a vender activos como Canal+ o su participación del 17% en Mediaset. Dejará de ser un grupo multimedia. Unidad Editorial, que arrastra una importante deuda con su matriz –el gigante italiano RCS Mediagroup- ha dado un paso al frente con la introducción del pago por contenidos en sus web de referencia, aunque está por ver un impacto inmediato en su cuenta de resultados. Y Vocento, que ha echado el cierre en la radio, la televisión y su división de prensa gratuita, debe demostrar ahora que puede sacar rédito a su buque insignia, el ABC. Si no hay espacio para tres diarios en el centro-derecha, menos para tres diarios económicos. Se salvan las televisiones, en saludable –para sus balances- duopolio.

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