por la ausencia de alternativas rentables

La renta variable permanece como el activo más prometedor para 2014

Llega el momento de pensar en cómo afrontar 2014. Y desde el punto de vista inversor, los expertos no dudan: la bolsa debe estar presente en las carteras

Foto: La renta variable permanece como el activo más prometedor para 2014

Todo el pescado está vendido. Termina un 2013 que no ha estado exento de sobresaltos, especialmente en la primera mitad del año -elecciones en Italia, rescate de Chipre, tapering de la Reserva Federal, Japón…-, y los inversores colocan ya sus peones de cara al año que empieza. Todos coinciden en una cosa: la renta variable volverá a ser clave en las carteras. Sin embargo, tras doce meses de grandes revalorizaciones, ahora es necesario hilar más fino para evitar lamentarse dentro de un año.

I. Renta variable

Si hace un año toda la comunidad inversora hablaba de la Great Rotation, esto es, el trasvase de capital de bonos a bolsa, este año el consenso insiste en que las oportunidades continúan estando en el mercado de acciones. “Los flujos van a seguir saliendo de renta fija a renta variable", aseguran desde el family office Diverinvest, que adelanta que será un año de transición.

Y es que, mientras los inversores se están viendo obligados a incrementar el riesgo en sus carteras, los analistas continúan sin ver alternativas claras a la renta variable. No obstante, aunque el mensaje en este sentido en unánime, en lo que no coinciden tan abrumadoramente es en el apartado de valoraciones.

Por un lado, algunas firmas como BlackRock aseguran que, aunque prefieren la bolsa en un escenario de low for longer, es decir, de crecimiento económico débil y políticas expansivas al que da un 55% de probabilidades para 2014, “la renta variable no está barata”. Pero aclaran que tampoco consideran que se esté produciendo una burbuja “todavía”.

Por otro, entidades como Schroders siguen creyendo que “a pesar de las ganancias, una vez disipado el riesgo de una ruptura de la Eurozona, las valoraciones continúan siendo irresistibles y hay muchísimo potencial de subida todavía”.

No obstante, todos coinciden en que, a partir de este momento, la subida no va a ser indiscriminada, sino que a partir de ahora es fundamental la selección de acciones, una estrategia de stock-picking, en tanto que el “siguiente catalizador será una mejora de los beneficios” de las empresas.

En cuanto a regiones, la mayoría de los analistas conviene en que las oportunidades está en Europa -donde, por un lado, la revalorización ha sido menor y, por otro, se va a ver menos afectada por el comienzo de la retirada de los estímulos monetarios de la Reserva Federal- y, en menor medida, Asia.

En este sentido, desde AndBank proyectan una revalorización del Stoxx 600 del 14%, como consecuencia de un incremento de las ventas del 3,89%, una ampliación de los márgenes del 6,5% y, en consecuencia, un beneficio por acción del 22%. En contraposición, el S&P 500 subirá sólo un 2,5% a juicio de la entidad, con un incremento de las ventas del 6,2% y unos márgenes anclados en el 9,6%.  

Sobre bolsa española, los 12.000 puntos del Ibex se encuentran en la retina de prácticamente todos los analistas. Desde Citi estiman "un rango de subidas del 10-15% en el Ibex, por encima de la media de subidas de las bolsa mundiales y en línea con las europeas".

II Renta fija

Todo el protagonismo de los informes sobre perspectivas para 2014 se lo lleva la renta variable. Los activos de renta fija ocupan un lugar marginal en la mente de los analistas, aunque todavía se pueden encontrar oportunidades, eso sí, siendo aún más selectivo de lo que cabe esperar.

Dentro de la renta fija las previsiones apuntan un nuevo deterioro de los plazos largos de las curvas de los valores refugio, esto es, bono a 10 años americano, que Inversis sitúa en el 3,2%, y el alemán, en los entornos del 2,1%, según la gestora.

No obstante, las curvas periféricas siguen ofreciendo cierto recorrido, aunque menor que en 2013. Desde Inversis mantienen la preferencia por los largos plazos españoles y ven recorrido en la curva portuguesa, decantándose por los cortos plazos.

Más allá de este entorno, Andbank incluye entre los bonos atractivos los de los gobiernos asiáticos, en tanto que la región mantiene el mejor posicionamiento en términos de competitividad, a lo que hay que sumar que comienza a mostrar una autonomía de ciclo "asombrosa".

Dentro de las categorías de renta fija, si bien el componente de duración traerá rentabilidad a todas ellas, se espera que los diferenciales de crédito, en un entorno positivo, puedan seguir siendo una fuente de ganancias. La clave para estos activos es el cupón que permite rentabilidades por encima del 3%.

En este sentido, desde Schroders aseguran que, aunque muy pocos analistas están situando algún tipo de bono entre sus apuestas principales de cara a 2014, “una de las primeras reglas de la inversión es no poner todos los huevos en la misma cesta y sigue habiendo una elevada demanda estructural para activos de renta fija”.

Así, atendiendo a los fundamentales, el mercado del crédito europeo se encuentra en una parte completamente del ciclo con respecto a Estados Unidos y muestra que la estabilización de la economía supone un buen soporte y un escenario favorable para su deuda corporativa.

III Divisas

Ha sido el asunto candente de la segunda mitad de 2013 y va a continuar siéndolo a lo largo de todo 2014: las políticas monetarias de los bancos centrales van a marcar los ritmos del mercado de divisas a lo largo del próximo año.

A más corto plazo, todos los analistas tienen muy presente en su calendario el comienzo definitivo de la retirada de los estímulos monetarios y, en su mayoría, apuestan a que se producirá hacia la reunión del mes de marzo de la Reserva Federal.

Por ello, la mayor parte apunta un fortalecimiento del dólar frente a sus principales contrapartes, especialmente contra el euro que, por otro lado, se verá debilitado si el Banco Central Europeo pone en marcha nuevas medidas de estímulo para hacer que el crédito fluya a la economía real como pueda ser la facilidad negativa en los depósitos u otra operación de financiación bancaria a largo plazo (LTRO).

“Esperamos que el dólar estadounidense se fortalezca frente a las divisas con bajos tipos de interés como el euro de manera gradual”, aseguran desde Barclays. A partir de esta premisa recomiendan de cara al año que viene estar cortos en el cruce euro/dólar, así como en el euro/libra, y largos en el dólar/yen y en las divisas emergentes, “que se van a beneficiar de una mejora global del sector manufacturero”, afirman desde la entidad.

No obstante, para la gestora Legg Mason “la duración y volatilidad de las divisas serán los mayores riesgos existentes durante los próximos doce meses”, aunque siguen siendo optimistas respecto a la tesis de que la política monetaria acomodaticia de los principales bancos centrales logre mitigar el riesgo a escala mundial.

IV Materias primas

Con los precios del petróleo moviéndose alrededor de los 111 dólares por barril por tercer año consecutivo, es tentador asegurar que la historia se ha repetido en 2013 con las amenazas de cortes en el suministro en Oriente Medio, que han compensado los fundamentales bajistas que laten en los precios del crudo.

Sin embargo, la débil demanda de los países emergentes y la revolución del shale oil de EEUU -petróleo extraído de esquistos en la roca- están ahí para presionar a la baja los precios del petróleo una vez se ha normalizado la situación de los países que no forman parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

“Creemos que estos cambios recientes se mantendrán en 2014 para crear un nuevo ciclo de las materias primas en el que el shale de EEUU va a mantener a la baja los precios de la energía”, afirman desde Goldman Sachs. “La disminución de la demanda de emergentes y la normalización de la oferta de los países fuera de la OPEP crea una perspectiva bajista para los precios del petróleo en 2014”, adelantan desde la firma, que sitúan el precio del Brent de referencia en Europa en los 105 dólares por barril para el año que viene.

En cuanto al oro, que salvo que ocurra un milagro cerrará 2013 en negativo por primera vez desde el 2000, Goldman adelanta más caídas de, al menos un 15%, en tanto que las materias primas en su conjunto se enfrentan a riesgos bajistas, incluso, a pesar de una aceleración de la economía de Estados Unidos. Así, los analistas del banco de inversión sitúan el precio del metal precioso por excelencia en los 1.050 dólares la onza, frente a los 1.230 dólares en los que cotiza ahora.

Más allá del oro y petróleo, desde Andbank destacan entre las commodities que se deben evitar en 2014 los metales preciosos (oro, plata y paladio) así como aluminio, acero, mineral de hierroy cobre. Por el contrario, apuestan por el zinc y el niquel, mientras en el lado de la energía su favorito es el gas natural, con la mirada puesta en China y el fin de la era del carbón. 

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