conversión en gestora y agencia de valores

El asesor independiente (EAFI) se hace mayor: pide ser gestora o agencia de valores

Varias EAFI están estudiando convertirse en agencia de valores o gestoras de fondos, un movimiento que la CNMV está viendo con interés

Foto: El asesor independiente (EAFI) se hace mayor: pide ser gestora o agencia de valores

Algo está cambiando en el mercado de valores español. En los últimos meses, se están dando varios pasos que supondrán una apertura de las posibilidades de negocio para los pequeños agentes y los asesores independientes. La principal novedad, según las fuentes consultadas por este medio, está siendo que el supervisor está acelerando los trámites para que los asesores independientes, cuya labora básicamente se limita a aconsejar, puedan convertirse en agencia de valores y en gestoras.

“Hace tres años, cuando se intentaba dar un paso de este tipo, era prácticamente imposible. Pero, en los últimos meses, se ha dado un giro de 180 grados y la CNMV –Comisión Nacional del Mercado de Valores- está facilitándolo todo”, aseguran desde una EAFI –Empresa de Asesoramiento Financiero Independiente- que está analizando dar el salto.

Su opinión es compartida por varias firmas, que también están estudiando convertirse en agencia de valores o en gestora, según ha podido saber El Confidencial. Las primeras en romper el cascarón se espera que sean las más grandes y de hecho se habla de posibles candidatas como Koala Capital, Ábaco Capital, Orienta Capital, Sigrun Partners, Buy & Hold Asesores o Ángulo Verde Sicav.

Y es que, uno de los problemas  que se han encontrado estos profesionales a la hora de desempeñar su labor es que, como la normativa sólo les permite asesorar, para poder recomendar necesitan organizarse a través de instrumentos como las sicav, ya que ellos, a título personal, lo tienen prohibido.

Pero aquí llega el segundo punto que está cambiando y que juega en favor de que vaya a ver cada ver más firmas independientes: la legislación. Actualmente, se está debatiendo, dentro del marco de MIFID II, eliminar las denominadas comisiones de retrocesión, que son las que se cobran por recomendar unos productos en lugar de otros, unos ingresos que, en opinión de Bruselas, deben desaparecer porque ponen en jaque la independencia.

El problema, como explica Tomás Gómez, socio director de la consultora Gomarq, es que si eliminan esta vía de ingresos, como en España  no existe la cultura de pagar por el asesoramiento, muchas firmas van a tener que dar el salto a agencia de valores, desaparecer, o ligarse a una entidad financiera, ya que, según el borrador actual, Europa va a permitir el cobro de estas comisiones sólo bajo unas circunstancias muy concretas, como será estar vinculado a una entidad financiera (lo que juega en contra del carácter independiente). Además, se deberá informar con total transparencia y claridad al cliente de estas comisiones.

Cambio de escenario

En Gomarq, firma especializada en asesorar a empresas de servicios de inversión y gestoras, también han notado “en el último año un aumento de empresas o promotores que ven viable el negocio de la inversión en estos momentos y están solicitando licencia para operar en el mercado”. El perfil de estos nuevos actores se resumen en tres grandes grupos: EAFIs que deciden hacerse mayores; firmas o profesionales muy vinculados al sector financiero que quieren constituirse en empresa de inversión y también algunos directivos del sector que deciden ponerse por su cuenta.

“Hay más demanda porque se está viendo el final de la crisis, y eso hace que se creen expectativas en el terreno de la inversión, y porque el paso natural para una EAFI es terminar constituyéndose como gestora o agencia de valores, después de haber dado este paso intermedio que te confiere experiencia, te permite dotarte de los medios necesarios, conocer a la CNMV y que el supervisor te conozca…”, explica Gómez, quien estuvo 13 años trabajando en la Comisión.

Y es que, en todo este cambio también está jugando un importante papel el cambio de cultura dentro de la CNMV –Comisión Nacional del Mercado de Valores-, que parece haber superado el denominado síndrome Gescartera, un escándalo que paralizó al supervisor durante mucho tiempo, debido al miedo que se tenía dentro de la casa a que cualquier otro chiringuito volviera a poner en duda la solvencia de la institución.

Pero, frente a esta actitud, que imperaba todavía hace apenas tres años, el organismo dirigido por Elvira Rodríguez muestra cada vez una mayor disposición a dar entrada a agentes independientes y a multiplicar, por tanto, la competencia en el mercado. De hecho, existe ya un centenar un centenar de EAFI registradas en la CNMV en un plazo inferior a cinco años.

Además, la CNMV ultima una circular de control que exigirá mayores controles internos a todas las empresas de inversión, también a las EAFI, lo que hará que las más pequeñas no puedan soportar los costes y, en muchos casos, se vean obligadas a desaparecer.

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