No se deje intimidar por la deflación: proteger los ahorros y ganar dinero es posible
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LOS MEJORES FONDOS DE INVERSIÓN

No se deje intimidar por la deflación: proteger los ahorros y ganar dinero es posible

Un nuevo temor ha aparecido: la deflación. Su sola amenaza genera miedo. Aunque, más allá del temor que inspira, conviene saber cómo plantarle cara

Foto: Un operador realiza operaciones en el interior de la Bolsa de Nueva York
Un operador realiza operaciones en el interior de la Bolsa de Nueva York

Un nuevo temor ha aparecido en los mercados: la deflación. La inesperada ralentización de los precios en la Eurozona al 0,7% en octubre y la caída a tasas negativas (-0,1% en países como España y Francia) han hecho saltar las alarmas. Se empieza a hablar de una japonización de la economía de la región y la reciente bajada de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) ha puesto de manifiesto que esta posibilidad, aunque remota, preocupa.

No obstante, en estos momentosla economía no se encuentra en un proceso deflacionista, sino desinflacionista. Para poder hablar de deflación, los precios tienen que sufrir caídas durante un mínimo de dos trimestres, según entiende el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Sin embargo, el riesgo de que se empiece a producir una caída, o el simple estancamiento de los precios, delata que es fácil que la economía entre en un círculo vicioso.Adiferencia de los procesos inflacionistas, de la deflación es muy difícil salir y, de momento, no se conoce ningún instrumento con efectividad probadapara ello.

Tal es así que Japón,después de más de 10 años sufriendo este mal,ha lanzado una solución a la desesperada, que no se sabe cómo va a acabar y que no tiene precedentes. Se trata del llamado Abenomics, con una combinación de estímulos monetariosdestinados a duplicar la masa monetaria del país y de reformas económicas para lograr un objetivo de inflación del 2%.

“Cuando la gente se da cuenta de que las cosas bajan de precio retrasa sus compras”, explica a Cotizalia Víctor Alvargonzález, director de inversiones de Tressis. “Si sumas menores salarios, más impuestos, fortaleza del euro y austeridad, el resultado es una disminución de la demanda interna. Y a menos demanda, bajada de precios”, asegura el experto. “Suerte tendremos si no tenemos un periodo deflacionista, porque en situación desinflacionista ya estamos”, avisa.

El peor enemigo de la recuperación española

Más preocupante es si se mira el caso particular de los países que componen la Eurozona y, concretamente, el de España, que con un endeudamiento tan elevado -el 323% del Producto Interior Bruto (PIB) entre deuda pública y privada- y una tasa de paro en el26%, un escenario de deflación es uno de los peores a los que se podría enfrentar.

“Las empresas, ante una menor demanda de bienes y servicios, tendrían que bajar los precios y, en consecuencia, reducir más aún los costes, entre los que los laborales volverían a caer, y veríamos aumentar la tasa de paro en nuestro país”, explica José María Luna, director de análisis de Profim. “Por otro lado, con el alto nivel de endeudamiento de nuestra economía un escenario de deflación haría que los tipos reales –tipos oficiales menos la inflación- aumentaran y, con ello, los costes de financiación”, afirma.

Por ello, es clave para los ahorradores tener en cuenta esta variable a la hora de elaborar sus estrategias y buscar aquel tipo de inversiones que fueran menos perjudicadas oincluso que salieran beneficiadas en un escenario deflacionista.

"La deflación no es un entorno malo para invertir"

En este sentido, Alvargonzález entiende que partiendo de la base de que, de producirse, no iba a ser un periodo prolongado, “la deflación no es un entorno malo para invertir, es malo para el consumidor y el comerciante, pero no para el inversor”, asegura. “De hecho, los primeros momentos de deflación son muy dulces para los mercados, porque la rentabilidad real de los bonos aumenta y esto hace que la renta fija siga siendo atractiva. Yporque la primera reacción de los bancos centrales al riesgo de deflación es inundar el mercado de liquidez y el dinero fácil es gasolina de la buena para las bolsas”, explica el director de inversiones de Tressis.

No obstante, esto es un arma de doble filo y el factor tiempo desempeñaun papel muy importante. Así, Félix López, director de ATL Capital, que sitúa la liquidez y la deuda pública entre los pocos activos que se verían beneficiados, recuerda el precedente de Japón a principios de los años 90: “A medida que se iba produciendo la caída de precios, una de las inversiones fáciles era apostar contra el bono y a la larga esta fue la mayor pérdida de muchos gestores, que no pensaron que la deflación podía durar más de cinco años”.

En cualquier caso, siempre quedan alternativas. Según López aunque “es el peor escenario para los activos financieros, siempre hay oportunidades en compañías cotizadas en Europa pero que tienen su negocio fuera, en regiones no deflacionistas”, como sería el caso de Inditex o Grifols.

¿Qué tipos de fondos son los más interesantes?

Con todo, la recomendación de Profim ante lo que pueda ocurrir es apostar por fondos que inviertan en deuda pública a largo plazo, en renta fija privada de compañías sólidas y saneadas con vencimientos largos, fondos que inviertan en empresas muy poco endeudadas y que ofrezcan una alta rentabilidad por dividendo y, finalmente, fondos de bolsa de empresas exportadoras a economías con crecimiento económico e inflación controlada.

En el primero de los casos, con los fondos que invierten en deuda soberana a largo plazo con mucha sensibilidad a los tipos de interés, se ganaría no sólo por la caída de las rentabilidades con la subida del precio de los bonos, sino también porque el cupón es mayor para la deuda a más corto plazo. Un ejemplo de este tipo de productos sería el Templeton Euro Government Bond, el Parvest Bond Euro Government y el BBVA Bonos España Largo Plazo FI.

En cuanto a los fondos de renta fija privada, los inversores tendrían que fijarse en aquellas empresas menos endeudadas ya que “en un entorno deflacionista aumentaría la confianza en ellas”, explica José María Luna. “Una empresa endeudada que para competir tuviera que bajar los precios de sus bienes o servicios vería afectada al final su cuenta de resultados por un menor nivel de ingresos”, asegura. En este apartado, pone como ejemplo de productos interesantes M&G European Corporate Bond, el Schroder Europ Corporate Bond y el CapitalArWork Corporate Bonds.

Respecto a los fondos que invierten en acciones de compañías poco endeudadas y con una elevada rentabilidad por dividendo, la firma de análisis independiente justifica que en un entorno de bajo crecimiento económico hay que fijarse en aquellas empresas que son capaces de generar beneficios y que son capaces de repartirlos entre sus accionistas sin descapitalizar la compañía. Dentro de este apartado encajan fondos como Ignis Argonaut Pana European Dividend Income Eur, ING Invest Europ High Dividend Eur, M&G Global Dividend y DWS Invest European Top Dividend.

Finalmente, entre los fondos de bolsa de empresas exportadoras a economías que registran crecimiento económico sostenible y una inflación controlada encajan algunos nombres como Robeco Global Consumer Trends, Gamax Fund Junior y JPM America Equity Eur Hedged.

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