"Es probable que veamos al euro en los 1,40 dólares e incluso en los 1,45 en 2014"
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Pedro servet, responsable de divisas de citi

"Es probable que veamos al euro en los 1,40 dólares e incluso en los 1,45 en 2014"

Pedro Servet, responsable de divisas de Citi en España, cree que la divisa europea seguirá fuerte... y que será un quebradero de cabeza para el BCE

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Pedro Servet, responsable de divisas de Citi en España. (Citi)

El mercado de divisas, el más líquido del mundo con una negociación diaria de 4 billones de dólares, ha vuelto a mostrar en las últimas semanas de qué pasta está hecho. Primero, y al calor de la incertidumbre política y fiscal que se ha vivido en Estados Unidos en octubre y de la prolongación de los estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, ha castigado al dólar. Y luego, con los bajos datos de inflación conocidos la semana pasada en la Eurozona, se ha dado media vuelta para corregir la apreciación del euro. Para Pedro Servet, responsable de divisas de Citi en España, pese a estos vaivenes la debilidad del billete verde ha venido para quedarse durante una temporada. Y esa realidad podría volver a generar nervios en la Eurozona por el fortalecimiento del euro.

Pregunta: El descenso de la inflación en la Eurozona ha devuelto al euro a los 1,35 dólares en las últimas sesiones. ¿Verdaderamente hay opciones de que el Banco Central Europeo (BCE) emprenda nuevas medidas expansivas en la reunión de esta semana? Si no anuncia ninguna, ¿retrocederá el euro sobre sus propios pasos y volverá a apreciarse?

Respuesta: El dato de inflación de la semana pasada ha aumentado sin duda la probabilidad de aplicar medidas cuantitativas, al unirse con un alto nivel del euro. Nuestro escenario base no contempla aún esta toma de medidas en la reunión de este jueves, aunque sí vemos más probabilidad de menciones al tipo de cambio por parte de las autoridades del BCE, si se mantiene un alto nivel del euro y una inflación muy baja. El mercado espera también el dato de empleo del viernes en EEUU para confirmar el nuevo cambio de previsión de inicio de la reducción de los estímulos (tapering), ahora situado un poco antes de marzo desde la reunión de la Fed del pasado miercoles. Si es bueno, el euro tendrá difícil recuperar el terreno perdido en el corto plazo.

P.: Antes de la última corrección, y tras moverse todo el año en torno a los 1,30 dólares, el euro se había apreciado en las últimas semanas hasta los 1,38 dólares. ¿Puede ir más allá?

Respuesta: Durante todo el año el comportamiento del dólar ha estado en línea con los tipos del mercado de renta fija estadounidense, apreciándose con las subida de tipos y viceversa y por el tamaño relativo del balance de la Fed y del BCE. Desde la reunión de septiembre, en la que la Fed sorprendió a unos mercados que esperaban el inicio del tapering, el dólar ha perdido terreno hasta las 1,38 unidades por euro. La creciente incertidumbre sobre el inicio del tapering por parte de la Fed, con retrasos y adelantos demasiado frecuentes, combinada con el dato de inflación en la Eurozona del pasado jueves, ha provocado la volatilidad última vista en el mercado y una apreciación del billete verde hasta los 1,35 dólares. Pero el entorno del apetito por el riesgo -risk on- del mercado ayuda al euro, por lo que nos inclinamos por ver cercano el final del reciente recorrido al alza del dólar. La capacidad de EEUU de sacar su economía a velocidad de escape y la capacidad de reacción al impacto que un euro fuerte pueda tener en la Eurozona serán los conductores del mercado en las próximas semanas y esta discusión la vemos a niveles más de 1,38 dólares que de 1,34. Los catalizadores de la apreciación del euro no flaquean: baja inflación, política monetaria más restrictiva que la Fed, superávit por cuenta corriente y flujos de capital. Los datos de recuperación evidente en EEUU no se ven aún.

P.: ¿Hasta qué punto la mejoría de la situación en la Eurozona ha impulsado también al euro?

R.: Por primera vez en mucho tiempo, las mejores noticias que envía el crecimiento en la Eurozona también han influido en la apreciación de la divisa europea. Pero, sobre todo, la subida reciente se ha basado en la decisión de la Fed de retrasar la reducción de las compras de deuda y en las dudas generadas por el conflicto político y fiscal. Otra de las grandes causas que conduce el cruce entre ambas divisas es el tamaño relativo de los balances de la Fed y el BCE. Creemos que la brecha entre ambos no se cerrará y que será uno de los motivos que debilitará al dólar.

P.: ¿Cómo encajaría la Eurozona que el euro se apreciara hasta los 1,40 dólares?

R.: De momento, no se han escuchado voces con preocupación sobre la fortaleza del euro. Pero podría empezar a ocurrir si alcanza ese cambio. En ese caso, será interesante comprobar cómo reacciona el BCE, porque moverá ficha. Primero podría maniobrar con una intervención verbal, que luego daría paso a nuevas medidas, como la convocatoria de una nueva operación de financiación bancaria a largo plazo. En este sentido, el BCE ha venido siendo reactivo a lo que hace la Fed y así seguirá siendo. En este escenario tampoco hay que olvidar otro factor: una recuperación más rápida de lo esperado en la Eurozona obligaría a subir los tipos antes de lo previsto y no sería bueno.

P.: El euro no ha caído por debajo de los 1,18 dólares ni en los peores momentos de la crisis de la deuda soberana en la Eurozona. ¿Cómo se puede interpretar esta resistencia?

R.: En los últimos años los inversores no han dejado de ponerse cortos con el euro, pero ni por esas ha caído bajo los 1,18 dólares. La sensación es que el valor del euro tiende más a los 1,30 dólares que a los 1,10. Ahora, con los riesgos sobre su ruptura disipados tras el mensaje enviado por el presidente del BCE, Mario Draghi, en julio de 2012, es posible que los inversores se pongan muy largos con el euro. Por eso es probable que lo veamos en los 1,40 dólares e incluso en los 1,45 dólares durante 2014. Eso sí, no hay que olvidar que el cambio de los 1,40 dólares constituye un nivel psicológico muy importante.

P.: Otro de los protagonistas del año es el yen. Su depreciación se ha detenido en torno a los 100 yenes por dólar y los 135 yenes por euro. ¿Hará Japón algo más para que siga cayendo?

R.: Lo van a intentar depreciar más. No con medidas monetarias, pero sí desde el lado de la política económica. Por este motivo, durante 2014 podríamos verlo en torno a las 105 unidades por dólar y los 140-145 yenes por euro.

P.: Las divisas emergentes se llevaron un buen susto cuando la Fed anunció en mayo y junio sus intenciones de ir retirando los estímulos a finales de 2013. Ahora, con el banco central estadounidense dando marcha atrás, se están recuperando. ¿Fue un aviso de lo que puede ocurrir en los próximos meses?

R.: Es cierto que el dinero está regresando, pero lo hace con más cautela. No se va a a ver la misma alegría que antes a la hora de invertir en emergentes, más que nada porque existen riesgos latentes, particularmente en Latinoamérica. Nosotros recomendamos divisas de países con superávit por cuenta corriente, buena posición fiscal... A nosotros nos gustan el florín húngaro, el rublo ruso, el dólar de Singapur, el dólar taiwanés, el sucre peruano y el sol mexicano.

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