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Canguro rojo, el más grande de los marsupiales
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Canguro rojo, el más grande de los marsupiales

Esta especie habita el centro y el sur de Australia, en especial las zonas más secas y desérticas. Los machos pueden alcanzar los cien kilos de peso y 1,80 metros de altura

Foto: Imágen de un canguro rojo en pleno salto. (Andoni Canela)
Imágen de un canguro rojo en pleno salto. (Andoni Canela)

No hay duda de que el marsupial más conocido es el canguro. Pero, además de los canguros, existen otros marsupiales que se le parecen mucho, como el wallaroo o el wallaby. En lo que a canguros se refiere, hay tres especies reconocidas, las tres de gran tamaño. Entre ellos está el canguro rojo ('Macropus rufus'), que es el marsupial vivo más grande. Este canguro habita principalmente el centro y el sur de Australia, especialmente en las zonas secas y desérticas. Los machos pueden llegar a los 100 kilos de peso y superar los 1,80 metros de altura. Bajo el nombre común de canguro gris, se encuentran las dos otras especies de este animal: el canguro gris oriental y el gris occidental.

placeholder Canguros rojos en su hábitat. (Andoni Canela)
Canguros rojos en su hábitat. (Andoni Canela)

Viajo desde Adelaida hacia el interior de Australia. El desierto o, como mínimo, los paisajes realmente secos dominan gran parte del continente, lo cual es ideal para el canguro rojo. De hecho, se encuentra en casi todo el 'outback' australiano (ese centro inmenso de características desérticas), aunque también en zonas abiertas de matorral y pastizal, con bosques poco cerrados. Cuando cruzas estos terrenos, tienes que ir con sumo cuidado, sobre todo de noche.

Los canguros rojos están activos principalmente al amanecer y al atardecer, pero también tienen una gran actividad nocturna, especialmente en zonas más humanizadas para evitar en la medida de lo posible el contacto con el ser humano. Pero uno de esos enormes canguros puede precipitarse contra tu vehículo, así, de repente, sin previo aviso y es, sin duda, un peligro. Por ese motivo me muevo a velocidad muy lenta que además me da la oportunidad de disfrutar del paisaje y sus habitantes.

placeholder Esta especie habita los espacios abiertos del interior de Australia. (Andoni Canela)
Esta especie habita los espacios abiertos del interior de Australia. (Andoni Canela)

Con este pensamiento en la cabeza, veo de reojo a un canguro rojo que me observa desde el lateral de la carretera. Su postura de boxeador expectante y su gran tamaño imponen. Se diría que está esperando a que pase de largo. En zonas como la que estoy cruzando, a campo abierto, es donde suelen comer: se alimentan a base de pasto y raíces. Pero, para refugiarse y descansar, prefieren la sombra de los escasos árboles y los arbustos de mayor altura.

Al día siguiente, cerca de la Cordillera de Flinders, me encuentro con una madre canguro y su pequeño saltando tras de ella. Los marsupiales nacen extremadamente pequeños y poco desarrollados, y las madres llevan a sus crías en el marsupio, la bolsa frontal que todos conocemos, durante sus primeros siete u ocho meses de vida. Allí, los pequeños canguros quedan protegidos y se alimentan gracias a las cuatro mamas de la madre, que sigue con la lactancia fuera de la bolsa hasta que la cría ha cumplido el año.

placeholder Señal de tránsito alertando de la presencia de canguros. (Andoni Canela)
Señal de tránsito alertando de la presencia de canguros. (Andoni Canela)

Esa debe ser más o menos la edad del joven canguro que ahora observo siguiendo a su progenitora. Aunque no pierde el paso, por cada salto que da su madre, él tiene que dar dos. Y es que un canguro adulto puede llegar a cubrir hasta nueve metros de longitud de un solo salto y elevarse hasta los tres metros de altura. Además, es un gran velocista, pudiendo llegar a los sesenta kilómetros por hora.

Ya cerca del corazón del desierto, me sorprende una zona de colinas con mucha vegetación, donde localizo un bosquecillo de eucaliptos. Es justo allí donde aparece una familia de canguros rojos. Están comiendo y tanto se sorprenden ellos como yo. La mayor parte de su período activo lo dedican a buscar comida y a pastar. En ocasiones, los canguros provocan daños en los cultivos y por eso son perseguidos y cazados por agricultores y ganaderos. Nos sobrevuelan loros australianos y un águila. También veo una bandada de galahs, esas cacatúas blancas tan comunes en Australia. Es difícil encontrar una escena más auténtica que refleje el espíritu del 'outback' australiano.

placeholder El canguro rojo es un animal grande y musculado. (Andoni Canela)
El canguro rojo es un animal grande y musculado. (Andoni Canela)

La cola del canguro es muy grande (en los machos supera el metro de largo) y musculosa. La utiliza como un trípode que le ayuda a sostener su propio peso. Sus patas y manos están dotadas de una especie de garras, que usa para variedad de tareas como comer o atacar y defenderse, especialmente en las peleas de machos habituales durante la época de celo.

Los canguros suelen vivir en pequeños grupos de entre ocho o doce individuos, aunque pueden llegar a ser hasta catorce. Se trata de comunidades donde hay varias hembras, sus crías y uno o dos machos. Aun así, si la fuente de alimentación es abundante, pueden llegar a juntarse cientos de ejemplares en un área pequeña.

No hay duda de que el marsupial más conocido es el canguro. Pero, además de los canguros, existen otros marsupiales que se le parecen mucho, como el wallaroo o el wallaby. En lo que a canguros se refiere, hay tres especies reconocidas, las tres de gran tamaño. Entre ellos está el canguro rojo ('Macropus rufus'), que es el marsupial vivo más grande. Este canguro habita principalmente el centro y el sur de Australia, especialmente en las zonas secas y desérticas. Los machos pueden llegar a los 100 kilos de peso y superar los 1,80 metros de altura. Bajo el nombre común de canguro gris, se encuentran las dos otras especies de este animal: el canguro gris oriental y el gris occidental.

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