Audio: guías de aves, la naturaleza ilustrada
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Sábados de campo

Audio: guías de aves, la naturaleza ilustrada

Guías siempre gastadas, desencuadernadas, llenas de anotaciones, manchadas por el uso en mil excursiones que empiezan al amanecer... Gracias a ellas, el paseo se prolonga en casa

Foto: Guías de aves: obras aladas (Jose Luis Gallego)
Guías de aves: obras aladas (Jose Luis Gallego)

She laments, sir (…) her husband goes this morning a-birding.

William Shakespeare, 'The merry wives of Windsor'

Solo hay algo que le guste a un naturalista tanto como las propias aves: las guías de aves.

Pequeños libros ilustrados, a menudo del tamaño de un bolsillo, en los que, ordenadas sistemáticamente, rebullen cientos de aves, sus imágenes, mapas, descripciones y, ¿por qué no?, sus voces y cantos.

Audio: Carlos de Hita

Guías siempre gastadas, desencuadernadas, llenas de anotaciones, manchadas por el uso en mil excursiones que empiezan al amanecer, pero no terminan con el crepúsculo, ya que gracias a ellas, el paseo se prolonga un rato más en casa, mientras las manoseamos al repasar la cosecha del día.

Hay guías de todo tipo. Generalistas, dedicadas a todas las aves de una región geográfica; o especializadas en grupos concretos, como anátidas, rapaces, aves marinas o huevos, nidos y pollos, entre otras. Cada aficionado a las aves tiene su propia colección, sus preferencias.

placeholder Ornitólogos observando a las aves en Ecuador. Foto: EFE
Ornitólogos observando a las aves en Ecuador. Foto: EFE

Durante años la más famosa fue la Guía de campo de las Aves de España y de Europa, la célebre y apreciada guía de Roger Tory Peterson, Guy Mountfort y P.A.D. Hollom, que abre con la cita de William Shakespeare recogida más arriba.

El vídeo que acompaña este texto la muestra gastada, impregnada por el aroma de todos los vientos del campo. En su interior, en las guardas, aparecen impresas unas siluetas del camino, una clave para identificar, de un vistazo, algunas de las especies más comunes, las que cualquier caminante se encuentra, de sopetón, en una linde, perchadas en los alambres de una valla o en los cables del tendido eléctrico.

Foto: El oso pardo se aleja del peligro de extinción. (FOP)

Una reproducción de esa lámina, una transparencia, lleva años pegada en mi ventana, y la he mirado todas y cada una de las veces que me he sentado a preparar estos relatos sonoros. Muestra un camino imposible, de una vivacidad que solo se puede concebir en la imaginación. La que estos pequeños tratados ilustrados despiertan en cualquier amante de las aves al regresar a casa.

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