Australia protege un área marina equivalente al tamaño de España y Reino Unido juntas
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740.000 kilómetros cuadrados

Australia protege un área marina equivalente al tamaño de España y Reino Unido juntas

Al mismo tiempo que en las antípodas del planeta se conserva una extensión marina equivalente al tamaño de Turquía, en España estamos lejos de cumplir nuestro compromiso de conservar el 30% de nuestras zonas marinas

placeholder Foto: Imagen aérea de la gran Barrera de Coral en Australia. Unsplash
Imagen aérea de la gran Barrera de Coral en Australia. Unsplash

El Gobierno australiano ha declarado dos nuevas áreas marinas protegidas: la isla de Navidad y las islas de Cocos (Keeling), situadas en el Océano Índico, al noroeste del país. Juntas suman una superficie protegida de 740.000 kilómetros cuadrados, el equivalente al tamaño de Turquía o al de España y Reino Unido juntos. Los dos nuevos parques marinos duplican la extensión del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral.

Con la reciente designación, Australia, consciente de su dependencia del buen estado de las aguas, pasa de contar con un 37 por ciento de su superficie marina protegida a alcanzar el 45 por ciento. En 2011, hace ya una década, las Metas de Biodiversidad de Aichi, la comunidad internacional fijó, entre otros, el compromiso de proteger al menos el 10 por ciento de la superficie de los océanos en 2020. Sin embargo, datos oficiales de la Convención de Biodiversidad reflejan que solo el 1,5 por ciento del océano se considera área marina protegida. Datos de WWF apuntan que el porcentaje en Europa llega al 4 por ciento, mientras que España, por su parte, en esta ocasión ha llegado a tiempo y cuenta en la actualidad con un 12 por ciento de su superficie marina (unos 13 millones de hectáreas) bajo alguna figura de protección.

España no va mal en declaración de áreas marinas protegidas, pero sigue lejos de llegar a su compromiso de conservar el 30%

El compromiso en la protección de la biodiversidad marina de Australia queda fuera de dudas, no es así, por ejemplo, en cuanto a sus objetivos de reducción de CO2, puesto que en la Cumbre del Clima que se celebró en Madrid a finales de 2019, este país puso unas cuantas piedras en el camino de las negociaciones sobre los mercados de carbono, debido a su elevada dependencia de los combustibles fósiles.

Pero en el caso de la biodiversidad, esta nación situada geográficamente en las antípodas de España, está circundada por una vasta superficie de agua que incluye una gran representación de la fauna y flora marina del planeta, desde sus espectaculares arrecifes de coral, a las zonas de manglar tropical, junto al hecho de que en sus aguas se han documentado más de 4.000 especies de peces y decenas de miles de especies de invertebrados, plantas y microorganismos que, en total, suman en torno al 80 por ciento de todas las especies marinas conocidas del mundo.

placeholder La conservación de la biodiversidad marina australiana pasa por conservar la Gran Barrera de Coral. Unsplash
La conservación de la biodiversidad marina australiana pasa por conservar la Gran Barrera de Coral. Unsplash

El Gobierno del primer ministro Scott Morrison destinará 100 millones de dólares a la protección de los océanos en su presupuesto para 2021-22, de los que empleará unos 40 millones de dólares a la designación de nuevas áreas marinas protegidas. Uno de los objetivos fijados por el Ejecutivo australiano es alcanzar un “equilibrio” entre la conservación natural de los hábitat, el uso responsable del agua, la promoción del ecoturismo y, a través de todo ello, lograr una estimulación económica regional. De hecho, en sus cálculos económicos prevé que con la inversión de 100 millones de dólares anuales de aquí a 2025 se crearán cerca de 400.000 empleos en estas áreas.

Las dos nuevas áreas marinas protegidas han sido muy bien recibidas por las organizaciones ecologistas del país que, sin embargo, recuerdan que el objetivo mundial es lograr la protección de al menos el 30% de la superficie marina global de aquí a 2030.

El director de la Sociedad de Conservación de Australia, Darren Kindleysides, ha celebrado que las islas de Navidad y de Cocos (Keeling) están reconocidas como unas de las maravillas naturales del mundo. En un comunicado, ha advertido de que los océanos del planeta están en “profundos problemas” por la contaminación, la sobrepesca, la pérdida de hábitat y el impacto “muy real e inmediato” del cambio climático. Por ello, considera que es crítico establecer parques marinos protegidos, que pueden proporcionar la seguridad necesaria que requiere la vida de los océanos para que estos no lleguen a un punto de no retorno.

placeholder El Cabo de Gata, en Almería, forma parte de la Red de Áreas Marinas Protegidas de España. Unsplash
El Cabo de Gata, en Almería, forma parte de la Red de Áreas Marinas Protegidas de España. Unsplash

En la misma línea, el director de la Alianza 'Save Our Marine Life' (Salvar nuestra vida marina), Christabel Mitchell, aplaudió la decisión del Gobierno pero le urgió a trabajar en colaboración con las comunidades locales para co-diseñar nuevas áreas. “Crear parques marinos de primera a nivel mundial proporcionará a esta región no solo una protección crucial para la salud de la vida marina, sino que, al mismo tiempo, generará una contribución significativa a nivel global para el buen estado de los océanos y, en particular, para ayudar a conseguir las aspiraciones culturales de sus comunidades para las futuras generaciones”, señaló.

El paso dado por Australia va en línea de las reclamaciones de las ONG de todo el mundo, que se ha unido para lograr que en la próxima Cumbre de Biodiversidad que se celebrará en Kunming (China) después del verano la comunidad internacional se comprometa en firme a proteger el 30% de los océanos en la presente década.

España, no va mal en declaración de áreas marinas protegidas, pero sigue lejos de llegar a su contribución para ese 30% en 2030. No obstante, no solo se trata de contar con un mapa de zonas oficialmente bajo alguna figura de protección, sino que es preciso que todas ellas cuenten con planes de gestión y los cumplan, algo que recuerdan con frecuencia las ONG.

Foto: El objetivo es recuperar la biodiversidad marina (EFE)

Precisamente, gran parte de la biodiversidad marina de Europa se concentra en las aguas españolas del Mediterráneo, el Atlántico y la región macaronésica (Canarias). En la Red de Áreas Marinas Protegidas de España (RAME) destacan el Cachucho, el Cabo de Palos-Islas Hormigas, la isla de Alborán, el Cabo de Gata-Níjar, las islas Columbretes, la isla de La Palma, el Banco de la Concepción, el Banco de Galicia, los volcanes de fango de Cádiz o los cañones submarinos del Golfo de León o el canal de Menorca.

Las últimas incorporaciones en 2020 fueron el corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo, así como las zonas especiales de conservación de Cap Martinet, los arrecifes de Roquetas del Mar, El Saladillo-Punta de Baños; los fondos marinos de la Bahía de Estepona, los de Punta Entinas-Sabinar así como los del Levante de Almería; los valles subacuáticos del escarpe de Mazarrón o el Estrecho oriental.

En la actualidad, el Gobierno lleva casi una década trabajando para lograr la declaración del primer parque nacional cien por cien marino de España, que se situaría en el Mar de las Calmas, en la isla de El Hierro, donde conviven delfines, cachalotes, tortugas o cifios junto a gorgonias, ostras gigantes o esponjas de cristal. Sin embargo, el proceso ha sufrido varios parones a lo largo de esta década, principalmente por la oposición de la población local. La vicepresidenta cuarta y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, anunció en 2018, poco después de asumir su cargo, que impulsaría la declaración de este parque nacional, pero pese a que se han dado nuevos pasos en ese camino, de momento sigue sin ser una realidad.

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