Es noticia
La eficiencia energética impulsa el despliegue de nuevas infraestructuras térmicas en las ciudades
  1. Medioambiente
  2. Energía
veolia gestiona más de 600 edificios

La eficiencia energética impulsa el despliegue de nuevas infraestructuras térmicas en las ciudades

Las redes de calor y frío son una alternativa al modelo tradicional de un equipo instalado en cada vivienda. Además de abaratar la factura, el ahorro en consumo y emisiones se alinea con la cada vez más exigente normativa energética europea

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

De noche, en las imágenes satelitales, las ciudades destacan iluminadas sobre un fondo oscuro. Es una forma de entender de un vistazo que las urbes consumen más del 65% de la energía total y generan más del 70% de las emisiones globales de CO2, según la Agencia Internacional de la Energía. En Europa, esta demanda tiende a crecer con el aumento de la población urbana que vaticina Eurostat, al menos hasta mediados de siglo.

También cambian los patrones de consumo, como advertía la consultora FutureBridge: para 2030, aumentará hasta el 72% la energía para enfriar los edificios europeos, mientras se reduce en un 30% la usada para calefactarlos. Como respuesta a este conjunto de desafíos ambientales, energéticos y económicos, la Unión Europea ha endurecido su marco regulatorio respecto a la construcción de edificios cero emisiones, enfocado al suministro de fuentes renovables y a los servicios de calefacción y refrigeración. Esa apuesta por la eficiencia energética urbana contribuye a otros objetivos comunitarios como reducir un 55% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 y la neutralidad climática en 2050.

Alternativa al modelo tradicional

Las ciudades también concentran soluciones en el nuevo paradigma energético. Por ejemplo, las redes de calor y frío que han surgido como alternativa a las calderas o sistemas de refrigeración individuales. Estas infraestructuras inteligentes distribuyen energía térmica de forma centralizada y eficiente a edificios residenciales, comerciales, industriales y públicos. Funcionan como el sistema circulatorio energético de una ciudad: suministran calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria desde las centrales de producción hasta sus múltiples usuarios, a través de tuberías subterráneas aisladas.

Veolia, empresa especializada en descarbonización, economía circular y gestión de recursos energéticos renovables, tiene más de 600 edificios conectados por todo el territorio español. Aseguran que la eficiencia de estos sistemas supera hasta en un 50% a los convencionales, gracias a tecnologías de alto rendimiento y una gestión digital avanzada, incluida la inteligencia artificial, para ajustar la producción y la distribución a la demanda y las condiciones climáticas.

placeholder Las redes de calor y frío que han surgido como alternativa a las calderas o sistemas de refrigeración individuales. (Foto: cedida por Veolia)
Las redes de calor y frío que han surgido como alternativa a las calderas o sistemas de refrigeración individuales. (Foto: cedida por Veolia)

A diferencia de los sistemas individuales, estas redes aportan economías de escala y su diseño modular puede integrar nuevas fuentes renovables y tecnologías sin modificar la infraestructura existente. Aprovechan el calor residual de industrias, centros de datos y procesos de gasificación y convierten esa energía desperdiciada en un recurso. Para el usuario final, no hay diferencia en la comodidad de servicio; puede regularlo como si dispusiera de un sistema propio de calefacción o climatización.

En consecuencia, las redes reducen significativamente las emisiones de CO2, la contaminación urbana y la factura energética sin necesidad de invertir en equipos como calderas o aires acondicionados, además de liberar espacio y reducir el ruido y el calor que proyectan los sistemas convencionales.

También contribuyen a recuperar soberanía energética y asegurar un servicio básico. Esto se debe a que aprovechan recursos energéticos locales y renovables, lo que contribuye a reducir la dependencia de mercados externos, la vulnerabilidad frente a crisis energéticas o problemas de suministro. Estas características técnicas, junto con la necesidad de cumplir el marco regulatorio, explican su auge en España. En 2025, se incorporaron 36 redes de frío y calor, con un incremento del 6,6% respecto a 2024, de acuerdo con los datos facilitados por el Censo de Redes de Calor y Frío 2025 (ADHAC).

placeholder Biomasa para la red de calor del proyecto Ecoenergies Barcelona. (Foto: cedida por Veolia)
Biomasa para la red de calor del proyecto Ecoenergies Barcelona. (Foto: cedida por Veolia)

Un Ayuntamiento y una comunidad de propietarios

Para entender mejor su despliegue en entornos urbanos, Veolia está llevando a cabo, junto al Ayuntamiento de Barcelona, el proyecto Ecoenergies. Es la primera red de frío ecológico y calor renovable en la ciudad que recupera el frío residual de la central de Enagás en el Puerto de Barcelona, procedente de la regasificación del gas natural licuado (GNL), y aprovecha de manera circular el calor generado con biomasa de las podas de parques y jardines. La escalabilidad del proyecto, según explican, permite replicarlo en otros puertos europeos con terminales de GNL.

Otro proyecto interesante es el de Torrelago, en el municipio vallisoletano de Laguna de Duero. La mayor comunidad de propietarios de Castilla y León, con más de 1.488 viviendas, presentaba un elevado consumo energético en sus 31 edificios, considerando su antigüedad y las prestaciones de aislamiento iniciales. La compañía puso en marcha una nueva central de biomasa conectada a una red de calor única para toda la urbanización.

placeholder La comunidad de propietarios de Torrelago ha impulsado una nueva central de biomasa conectada a una red de calor única para los 31 edificios de la urbanización. (Foto: cedida por Veolia)
La comunidad de propietarios de Torrelago ha impulsado una nueva central de biomasa conectada a una red de calor única para los 31 edificios de la urbanización. (Foto: cedida por Veolia)

El modelo de servicio y mix energético (80% biomasa y 20% gas), incluida la capacitación de los usuarios para un manejo más eficiente, ha logrado reducir la demanda y las emisiones, además de la factura energética en un 15%, de acuerdo con los datos facilitados. Esta experiencia ha permitido a la compañía sumarnos al Proyecto Europeo CITyFIED, de I+D+I fundamentado en la rehabilitación integral de Torrelago.

Retrato del sector en España

  • En 2025 se han censado 585 redes de frío y calor, con una potencia total instalada de 1.753 MW (85 MW más que en 2024). 
  • Evitan la emisión de 350.675 toneladas de CO₂ anuales (+8,6%) y ahorran una media del 70% en combustibles fósiles. 
  • Cataluña concentra el 42% de las redes y el 29,9% de la potencia instalada, seguida por Madrid (9,2% y 21,6%) y Navarra (12,5% de potencia instalada). 
  • El 92,7% de las redes suministra calor; el 6,8% proporciona calor y frío; y solo un 0,5%, únicamente frío. El sector terciario destaca como cliente principal (75% de redes y el 55% de la potencia), seguido por el sector residencial (20% y 31%). 
  • La biomasa es la fuente predominante (459 instalaciones) y casi ocho de cada diez redes emplean energías renovables como principal fuente (el 52% de la potencia total instalada, frente al 46% del gas natural). 

Fuente: censo de redes de calor y frío 2025 (ADHAC) 

De noche, en las imágenes satelitales, las ciudades destacan iluminadas sobre un fondo oscuro. Es una forma de entender de un vistazo que las urbes consumen más del 65% de la energía total y generan más del 70% de las emisiones globales de CO2, según la Agencia Internacional de la Energía. En Europa, esta demanda tiende a crecer con el aumento de la población urbana que vaticina Eurostat, al menos hasta mediados de siglo.

ECBrands