Es noticia
Menú
La transición frustrada: por qué el futuro se nos escapa por los tubos de escape
  1. Medioambiente
  2. Energía
Sin recuperación sostenible

La transición frustrada: por qué el futuro se nos escapa por los tubos de escape

Pese a todo, pese a tanto, los derivados de hidrocarburos siguen copando abrumadoramente la demanda del sector del transporte a nivel global, con más del 95% actual

Foto: El mundo está perdiendo la oportunidad de una recuperación económica sostenible. (Reuters/Fabrizio Bensch)
El mundo está perdiendo la oportunidad de una recuperación económica sostenible. (Reuters/Fabrizio Bensch)

La ingente cantidad de renovables que se están instalando en todo el mundo continúa siendo insuficiente. Es ineludible acelerar, agilizar, cohesionar y diversificar las fuentes de energías limpias; todavía estamos a tiempo. El mensaje sustraído del informe de la comunidad internacional REN 21, 'Global Status Report 2022', en el que se revisa el avance de las energías renovables en 2021, reitera que, pese a los esfuerzos políticos y tecnológicos, la recuperación económica tras la pandemia se ha cimentado en la quema de combustibles fósiles.

Foto: El Secretario General de la ONU Antonio Guterres (Reuters/D.Martínez)

Durante 2021, la demanda energética mundial se incrementó un 4%, satisfaciéndose en gran parte con carbón y gas natural. Esto provocó un récord de emisiones de dióxido de carbono, un 6% más, lo que supone un aumento de las emisiones de CO₂ (añadiendo más de 2.000 millones de toneladas). Además, se subvencionaron, derrochando más de 5,9 billones de dólares, un 7% del producto interior bruto mundial.

El sol y el viento, líderes

Pero, contra viento y marea, las renovables aumentaron su cuota de potencia instalada. A pesar de las interrupciones en la cadena de suministro, los retrasos en los envíos de equipos y el aumento de los precios de los componentes, las renovables crecieron un 17% en 2021 para alcanzar un nuevo máximo de más de 314 GW de nueva capacidad añadida.

placeholder Las renovables siguen esperando su turno de relevo. (Reuters/M. Ghany)
Las renovables siguen esperando su turno de relevo. (Reuters/M. Ghany)

La capacidad total de energía renovable instalada creció un 11%, para alcanzar los 3.146 GW. No obstante, es exigua en comparación con el reto asumido. Según REN 21, la cifra está lejos del despliegue necesario para mantener el mundo en la senda de las emisiones netas cero para 2050.

Durante 2021, China se convirtió en el primer país en superar 1 TW de capacidad de energía renovable instalada, con un total de 1,36 TW, lo que representa alrededor del 43% de la potencia añadida a nivel mundial en todas las tecnologías de energía renovable, excepto en la solar de concentración (CSP).

Desde una perspectiva global, la proporción de las energías renovables en las adiciones netas de energía continuó aumentando, alcanzando un récord del 84% de la nueva capacidad instalada. Gracias a ello, las energías renovables generaron el 28,3% de la electricidad mundial en 2021, similar a lo alcanzado en 2020 (28,5%) y por encima del 20,4% de 2011.

La asignatura pendiente: la edificación

Los edificios son un sumidero energético que no para de consumir. La demanda de energía en los edificios ha seguido aumentando, incluyendo la energía utilizada para construir, mantener y gestionar las edificaciones. Sin embargo, solo el 14,7% de la demanda energética final es cubierto con electricidad renovable junto con la biocombustión. El margen de mejora es bestial.

Foto: Aunque mejores que las de carbón o petróleo, las calderas de gas natural siguen siendo muy malas para el medio ambiente.

El uso directo de las energías renovables modernas suministra dos tercios del calor renovable en los edificios, mientras que el resto procede de fuentes indirectas, como la electricidad y la calefacción urbana. El uso de electricidad renovable para generar calor en los edificios ha crecido un 5,3% al año y el porcentaje de electricidad en la calefacción de edificios ha aumentado tímidamente desde el 2% en 2009 al 3,3% en 2019.

placeholder Paneles solares en el tejado de una vivienda. (EFE/ J.J. Guillén)
Paneles solares en el tejado de una vivienda. (EFE/ J.J. Guillén)

Pero, claro, el porcentaje total depende del país. De hecho, los países en vías de desarrollo siguen teniendo en la biomasa una de las principales fuentes de calefacción, aunque la tendencia está cambiando. Este porcentaje se redujo del 30% en 2009 a un 26% estimado en 2020. Una mejor política gubernamental, el apoyo financiero y una regulación favorable fueron los principales canalizadores de este cambio. No obstante, estas medidas suelen ir acompañadas y coexistir con los incentivos a los combustibles fósiles, lo que puede socavar la eficacia de las políticas de energías renovables.

La industria avanza lentamente

Las renovables representan el 16,1% del consumo total de energía de la industria y la agricultura; la mitad de esta energía renovable se emplea para producir calor (principalmente a partir de la bioenergía moderna, seguida de pequeñas cantidades de geotérmica y solar térmica), y la otra mitad es electricidad renovable. En la última década, el aumento ha sido de cuatro puntos porcentuales por el avance de la electrificación industrial. Sobre todo para la calefacción, aumentando un 80% durante la década.

placeholder Instalación geotérmica en Madrid. (Ana Beltrán)
Instalación geotérmica en Madrid. (Ana Beltrán)

Así mismo, se ha impulsado el desarrollo de nuevos e innovadores proyectos piloto y de demostración de hidrógeno renovable en sectores difíciles de electrificar, como es el caso de la siderurgia. Según recoge el informe, los gobiernos se han comprometido a apoyar la descarbonización del acero y el hormigón y han desarrollado hojas de ruta específicas industriales que incluyen el uso de energía renovable e hidrógeno verde.

El petróleo sigue moviendo el mundo

El consumo de los derivados de hidrocarburos copa abrumadoramente el sector del transporte a nivel global. En 2009, suponían el 97,6% de la demanda energética y, tras 10 años, seguimos en el 96,3%. Es decir, seguimos esperando el cambio disruptivo hacia la movilidad sostenible.

Foto: Pozo petrolífero en EEUU. (Reuters/Rick Wilking)

Pese a las dramáticas cifras, la producción de biocombustibles se recuperó en 2021 y superó los niveles prepandémicos, tanto de etanol como de biodiésel. También la electrificación creció en casi todos los modos de transporte hasta 2021 y diversas regiones experimentaron un mayor interés por el hidrógeno como combustible para el transporte, con una inversión mínima en hidrógeno renovable.

Gran parte del crecimiento de la electrificación puede atribuirse a los objetivos y el apoyo político a los vehículos eléctricos, además de la creciente competitividad económica, el avance tecnológico y la disponibilidad de nuevos modelos en los escaparates de los concesionarios. En 2021, las ventas de coches eléctricos ascendieron a 6,6 millones en todo el mundo, más del doble que en 2020. La recuperación económica tras la pandemia no ha sido tan verde como se preveía.

La ingente cantidad de renovables que se están instalando en todo el mundo continúa siendo insuficiente. Es ineludible acelerar, agilizar, cohesionar y diversificar las fuentes de energías limpias; todavía estamos a tiempo. El mensaje sustraído del informe de la comunidad internacional REN 21, 'Global Status Report 2022', en el que se revisa el avance de las energías renovables en 2021, reitera que, pese a los esfuerzos políticos y tecnológicos, la recuperación económica tras la pandemia se ha cimentado en la quema de combustibles fósiles.

Combustibles fósiles Recuperación económica Mundo sostenible
El redactor recomienda