Cómo alquilar el tejado de tu edificio para generar (y vender) energía renovable
Cada vez son más las comunidades de vecinos que apuestan por alquilar su tejado a empresas que instalan placas fotovoltaicas y venden energía renovable de proximidad
España cuenta con más de 10 millones de edificios residenciales a lo largo y ancho de todo su territorio. Dentro de esa cifra, existen 73.398 de instalaciones fotovoltaicas para la generación de energía renovable, según el Informe Anual del Autoconsumo Fotovoltaico, elaborado por la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA).
Podríamos hablar de un desaprovechamiento de los tejados españoles, sobre todo si tenemos en cuenta que, como afirma la APPA, estas instalaciones evitaron la emisión de casi 2 millones de toneladas de CO2 en 2024, una cifra que no ha parado de crecer en los últimos años.
Hay otro factor que influye de manera determinante en el aprovechamiento (o no) de los tejados españoles: la procedencia de la energía renovable que consumen los grandes núcleos poblacionales. Según el Observatorio de Energías Renovables para la Economía Digital, la Comunidad de Madrid, por ejemplo, apenas genera el 0,4% de toda la energía renovable a nivel nacional, solo por delante de Cantabria, pero es una de las regiones que más consume. De hecho, el 95% de su energía la importa de otras Comunidades Autónomas. Este factor sitúa en la mesa de debate el hecho de que, si nuestro país quiere apostar por las renovables y la reducción de emisiones, también debe tratar de que la energía generada recorra la menor distancia posible hasta ser consumida.
En este contexto, para los ciudadanos de núcleos urbanos existen alternativas al autoconsumo de casas individuales. Una posibilidad de la instalación de placas solares en comunidades de vecinos para el autoconsumo energético del propio edificio y de sus habitantes. Sin embargo, para muchos vecinos esta opción puede ser excesivamente costosa, ya que cada familia tiene su propio contexto vital y una realidad económica diferente. Además, en una comunidad de vecinos hay muchos puntos de vista y, en ocasiones, hay que poner de acuerdo a muchas personas para comprometerse a dicha derrama.
Es aquí donde surge el concepto de las comunidades renovables de proximidad, un modelo en el que el tejado de una comunidad se convierte en una pequeña planta de energía solar. Sin invertir dinero ni hacerse cargo del mantenimiento. Es la llamada generación distribuida, mediante la que los vecinos, de manera conjunta, acuerdan alquilar su tejado a una empresa de energía para que, a cambio de un alquiler por el tejado, desarrolle una instalación solar que genere energía renovable. Esta solución pretende generar ingresos para la comunidad, al mismo tiempo que dar la opción a dichos vecinos de tener una tarifa de luz más asequible, ya que podrán consumir la electricidad generada. Facilitando, además, la reducción de emisiones también en el transporte de dicha energía.
Alquilar el tejado para rentabilizarlo y ahorrar en la factura
En este momento de expansión de las comunidades renovables de proximidad, Visalia pone a disposición de las comunidades de vecinos la posibilidad de explotar económicamente sus tejados mediante la energía fotovoltaica, al mismo tiempo que ahorran en su factura energética.
El sistema funciona de la siguiente manera: las comunidades ceden sus tejados en régimen de alquiler durante 25 años a la compañía, que se encargará de costear e instalar las placas fotovoltaicas. Como propietaria de dicha instalación, Visalia venderá la energía generada a todos aquellos consumidores en un radio de 2 kilómetros a la redonda, incluidos la comunidad, los vecinos del edificio y todos aquellos hogares, comercios y pymes que estén en ese radio de distancia, apostando por favorecer, de este modo, que dicha energía recorra la menor distancia posible hasta su punto de consumo.
A cambio, tanto la comunidad que alquila su tejado, sus vecinos y todos aquellos hogares y tiendas de alrededor podrán contratar y consumir dicha energía con Visalia a un precio reducido en su factura energética. Además, generará una fuente de ingresos que podrá destinar a reducir sus propias partidas económicas (las cuotas de los vecinos) o a realizar labores de mejora en la comunidad (reparación de instalaciones en el edificio, etc.). Esta opción de generación distribuida, según la compañía, dispone de una serie de características:
- Rentabilización de la cubierta. Instalación de placas fotovoltaicas sin inversión ni coste alguno para el arrendador.
- Estabilidad y durabilidad de su alquiler. Mediante un contrato de 25 años de duración con pago mensual de la renta acordada.
- Energía para la comunidad. Se establece un suministro gratuito del 1% del total de la producción de la instalación para autoconsumo durante toda la vigencia del contrato.
- Descuentos. Además, se aplica un descuento de hasta el 30% para consumos iguales o inferiores a los 100.000 kWh anuales.
- Operación y mantenimiento. Se produce un diseño personalizado adaptado a las características de cada cubierta.
- Seguridad y protección. Mediante el aseguramiento de la instalación con cobertura ante posibles daños o incidentes y todas las responsabilidades derivadas del funcionamiento de la misma.
El objetivo de fondo es que la apuesta de las comunidades de vecinos por la energía renovable no sea un gasto, sino un ingreso, promoviendo no solo la sostenibilidad de su edificio, sino también que las ciudades o cualquier núcleo urbano genere la energía que consume.
100 millones para Comunidades Renovables de Proximidad
La apuesta de Visalia por este modelo forma parte de una estrategia de largo recorrido. De hecho, actualmente se encuentra inmersa en su programa Bonos Verdes para financiar Comunidades Renovables de Proximidad, en las que es propietaria de todos los activos y actúa como gestor único de los suministros de la energía eléctrica consumida. Para ello, financia la instalación de equipos fotovoltaicos en tejados urbanos y la instalación de baterías de almacenamiento de energía.
Dentro de este marco, emitirá instrumentos financieros a largo plazo con un saldo máximo de hasta 100 millones de euros. El pasado mes de diciembre, de hecho, completó dos emisiones de bonos verdes por valor de 24,4 millones en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), que irá ampliando con la emisión de nuevos tramos en los próximos meses.
Su actividad ha sido avalada por compañías como Clarity AI, dedicada a la tecnología de analítica de datos de sostenibilidad, que ha realizado una evaluación completa de dicho trabajo basándose en criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza). En enero de 2025, la puntuación de riesgo ESG de Visalia se situaba en 81 sobre 100, lo que ofrece a los inversores información relevante sobre su estrategia de sostenibilidad y rendimiento.
España cuenta con más de 10 millones de edificios residenciales a lo largo y ancho de todo su territorio. Dentro de esa cifra, existen 73.398 de instalaciones fotovoltaicas para la generación de energía renovable, según el Informe Anual del Autoconsumo Fotovoltaico, elaborado por la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA).