5.000 hectáreas y 2.000 oportunidades de empleo: estos bosques fomentan el desarrollo de los pueblos españoles
La plantación de árboles en las superficies forestales de nuestro país supone un triple impacto: medioambiental, social y económico. Así se trabaja sobre el terreno
Forman parte de nuestro día a día, pero no siempre recordamos su importancia. En el Día Internacional de los Bosques, que se celebra este 21 de marzo, conviene acordarse de la riqueza forestal de un país como España y, más concretamente, de sus bosques.
Y es que la existencia de superficie arbolada juega su papel en diversos ámbitos. Para empezar, supone un paso adelante para la conservación de la biodiversidad del planeta, aumentando la extensión de ecosistemas naturales y, con ello, la riqueza natural. Además, no debemos olvidar la labor que realizan en la acción contra el cambio climático: en España acumulan cerca de 5 toneladas por hectárea cada año y absorben hasta el 15% de las emisiones, según el Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (Creaf).
A todo esto hay que sumar otro hecho relevante: su impacto social y económico. Muchos de los bosques que pueblan España se sitúan cerca de pequeños municipios. Por este motivo, la posibilidad de trabajar en dicho entorno supone una reactivación del empleo y el tejido económico.
"No conocía esta zona, pero es muy bonita y se merece que la recuperen. Porque estas zonas, cuando se queman, se suelen olvidar, pero merece la pena recuperarlas". Quien nos habla es Luis Miguel Martín Hernández, un vecino de Extremadura que, desde hace un par de años, tiene una tarea esencial: desbrozar parte de la zona forestal de Piornal (Cáceres) y reforestar, junto a sus compañeros, cerca de 200 hectáreas. Lo hace, además, indicando lo que aporta este tipo de trabajo a la propia geografía cercana: "En estos pueblos, estos proyectos dan vida a los pueblos, generan trabajo y son beneficiosos para el medioambiente", nos cuenta.
Quien sí conoce la zona es Raquel Jiménez Cordero, ya que vive ahí desde hace casi 20 años. Cuando estaba en paro, vio una oferta de empleo para reforestar esta parte de Extremadura, se apuntó y comenzó a trabajar ahí. "Solamente estar en este entorno, en plena naturaleza y con las vistas que tenemos, ya se agradece", reconoce. Además, "muchas de las personas que trabajamos aquí somos del pueblo o alrededores, así que se está creando empleo en la zona".
Tanto Luis Miguel como Raquel tienen un objetivo en común: que España sea un país cada vez más arbolado. El camino por recorrer es extenso: según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), nuestro país cuenta con 28,4 millones de hectáreas de ecosistemas forestales. De estas, más de 9 millones de hectáreas desarboladas.
Reforestación con un triple impacto
Luis Miguel y Raquel tienen otra cosa en común: ambos forman parte de Motor Verde, un proyecto de reforestación a gran escala en España y Portugal que persigue un triple impacto, llevado a cabo por Fundación Repsol y Grupo Sylvestris, empresa de ingeniería forestal especializada en reforestaciones:
- Medioambiental. Reforestando terrenos baldíos o afectados por incendios y creando nuevos bosques que contribuyen a la recuperación de la biodiversidad, plantando especies autóctonas, que contribuirán a la absorción de CO₂.
- Social. Creando oportunidades de empleo local e inclusivo, ofreciendo formación y mejorando la empleabilidad de colectivos vulnerables en el entorno rural de las reforestaciones.
- Económico. Apostando por dinamizar el tejido empresarial en el ámbito rural.
"El proyecto está dinamizando la zona donde actuamos", señala Ana Ferguson, responsable del proyecto Motor Verde en el área de Transformación Social de Fundación Repsol. "Contamos con empresas locales para los trabajos y colaboramos con ayuntamientos y entidades sociales para ofrecer empleo a personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Tras la selección, todos los trabajadores reciben una capacitación específica para desarrollar su trabajo".
El proyecto Motor Verde cuenta con tecnología propia aplicada al sector forestal, desarrollada en colaboración con Hispasat, empresa española especializada en satélites. La tecnología satelital se aplica al seguimiento y control de los bosques y de su crecimiento. Otra solución tecnológica utiliza la conexión satelital para la prevención y detección temprana de incendios. Se basa en la instalación de sensores de alta precisión sobre el terreno, en los propios árboles, que permiten monitorizar con gran sensibilidad la presencia de diversos gases, así como las condiciones de temperatura y humedad en la zona.
Con la conexión satelital, estos sensores reportan en tiempo real estos indicadores a una plataforma, en la que se analizan estos datos, y gracias a la incorporación de big data, se muestra tanto el riesgo de incendio como posibles alertas, con la posibilidad de conectarse al sistema de emergencias correspondiente. La alerta incipiente permite actuar de manera temprana.
Hasta el momento, Motor Verde ha reforestado cerca de 5.000 hectáreas en la Península Ibérica y ha generado más de 2.000 oportunidades de empleo, especialmente en zonas rurales, donde el tejido socioeconómico quizá ofrece menos oportunidades laborales a personas vulnerables.
Los bosques tratados se expanden por diferentes regiones de España y Portugal. En Extremadura, donde trabajan Luis Miguel y Raquel, se están plantando especies como "el pino silvestre, el majuelo o el roble, que son especies locales y autóctonas", nos cuenta Francisco Martínez, ingeniero forestal y cofundador de Grupo Sylvestris.
En este proyecto, "se realiza un estudio previo a la realización de la reforestación y se seleccionan las especies más adecuadas para el medio en el que nos encontramos, tanto en cuanto a temperatura como a diferentes variables climatológicas". Todo esto, nos cuenta Martínez, "contribuye a la biodiversidad".
Se trata, en definitiva, no solo de reforestar nuestro país hasta donde sea posible, sino también de que dichas reforestaciones impacten sobre el medioambiente, la creación de empleo y el tejido socioeconómico de las zonas implicadas, especialmente aquellas del ámbito rural.
Este proyecto está abierto a la participación de empresas y particulares que quieran contribuir a maximizar este triple impacto. En su web se pueden conocer los bosques de Motor Verde en los que se puede participar.
Forman parte de nuestro día a día, pero no siempre recordamos su importancia. En el Día Internacional de los Bosques, que se celebra este 21 de marzo, conviene acordarse de la riqueza forestal de un país como España y, más concretamente, de sus bosques.