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Zaragoza regenera el río Huerva con 8 parques y 2,5 km de ribera como nuevo corredor verde
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REGENERACIÓN URBANA

Zaragoza regenera el río Huerva con 8 parques y 2,5 km de ribera como nuevo corredor verde

El Ayuntamiento de Zaragoza, junto al Gobierno de Aragón y la Fundación Biodiversidad del MITECO, impulsa una actuación integral sobre el Huerva que combina restauración ecológica y reordenación del espacio público en su entorno urbano

Foto: Río Huerva. (Foto: cortesía)
Río Huerva. (Foto: cortesía)

Durante décadas, el Huerva ha tenido un papel discreto en la configuración urbanística de Zaragoza, a pesar de que 2,5 kilómetros de su recorrido trasncurren a lo largo de la ciudad. Esto se debe a que su tramo central se cubrió entre 1925 y 1928 bajo la Gran Vía y el paseo de la Constitución, y el cauce quedó en buena parte encajonado y con un uso principalmente funcional como canal de evacuación. Esta configuración ha generado un espacio de difícil acceso, con baja calidad ambiental y escasa integración paisajística, que actuaba como elemento de separación entre barrios y reducía el potencial del río como espacio público.

En los últimos años, ha resurgido el interés por recuperar y poner en valor este afluente del Ebro a través de un proyecto que pretende revertir esta situación mediante la mejora ecológica del cauce, la creación de nuevos parques fluviales y la reordenación de las calles adyacentes para integrar el Huerva en la estructura urbana de la ciudad. Este planteamiento se concreta en el Proyecto Río Huerva, que actúa sobre 2,5 km de cauce y en torno a 80.000 m² de superficie, con el objetivo de mejorar el estado ecológico del río, reducir el riesgo de inundación y habilitar nuevos espacios de uso ciudadano en ambas orillas.

placeholder Parque Emperador. (Foto: cortesía)
Parque Emperador. (Foto: cortesía)

La iniciativa se desarrolla gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Zaragoza, el Gobierno de Aragón y la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en el marco del Proyecto REPAPAH y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea-NextGenerationEU.

Restauración ecológica del cauce y las riberas

La intervención en el tramo urbano del Huerva incluye la recuperación del cauce y sus riberas, con la retirada de escolleras y elementos rígidos en puntos concretos para que el río recupere un perfil más natural y un comportamiento hidráulico más eficiente. De esta forma, se favorecerá un flujo del agua más adaptado a la dinámica fluvial y se contribuye a disminuir el riesgo asociado a episodios de caudales elevados.

En paralelo, se aborda la restauración de la vegetación de ribera mediante la eliminación de especies invasoras y su sustitución por especies autóctonas propias de los bosques de ribera, como sauces o álamos. La creación de una franja continua de vegetación mejorará el paisaje, reducirá la erosión y ofrecerá refugio a la fauna ligada al medio fluvial.

placeholder La alcaldesa Natalia Chueca visita las obras de regeneración del río Huerva. (Foto: cortesía)
La alcaldesa Natalia Chueca visita las obras de regeneración del río Huerva. (Foto: cortesía)

El refuerzo de la biodiversidad se completa con la instalación de elementos específicos para la fauna, como cajas nido, refugios para murciélagos o estructuras para insectos, así como pequeños dispositivos para anfibios y reptiles. Con ello se pretende que el Huerva funcione como un corredor ecológico dentro del término municipal, conectando distintos espacios verdes de la ciudad.

La mejora ambiental se apoya, además, en nuevas infraestructuras vinculadas al agua. El proyecto contempla la construcción de un tanque de tormentas anticontaminación y la renovación de redes de saneamiento y abastecimiento. Estas actuaciones permitirán reducir vertidos al cauce durante episodios de lluvia intensa y contribuyen a una mejor calidad del agua.

Ocho parques fluviales en dos tramos

La dimensión urbana y social del proyecto se concreta en la creación y renovación de ocho parques vinculados directamente al río, concebidos como espacios de estancia, paseo y encuentro vecinal.

En el primer tramo, de más de 1,2 kilómetros, se desarrollarán cinco parques de nueva creación. El parque Sopesens se sitúa sobre el tanque de tormentas y transforma una gran infraestructura subterránea en un espacio de uso público con un eje de paseo principal, caminos secundarios y una zona central amplia para juego y actividades al aire libre. El parque Bruno Solano, con 3.370 m², se configurará como espacio de convivencia vecinal, con una gran área de juegos infantiles, zonas de estancia y graderíos integrados en la topografía que facilitan su uso cotidiano.

El parque Emperador, de 2.600 m², incorpora una gran área arenosa central, gradas curvas y conexiones peatonales directas con las calles colindantes, favoreciendo la relación entre el barrio y la ribera. El parque Goya, con 2.300 m², reorganizará una zona previamente degradada, mejora escaleras y accesos y combina zonas de descanso, pasos peatonales y pequeños espacios verdes que articulan un nuevo frente urbano hacia el río. Por último, el parque Catalina Salazar concentra buena parte de los juegos infantiles del tramo y actuará como punto de acceso directo y cercano al cauce para las familias de su entorno.

placeholder Parque de Villafeliche. (Foto: cortesía)
Parque de Villafeliche. (Foto: cortesía)

En el segundo tramo se intervendrá sobre tres parques ya existentes. El parque de Villafeliche mantiene su papel como espacio de uso intensivo -con juegos infantiles, kiosco y pistas de petanca-, pero mejora pavimentos, recorridos y seguridad, a la vez que pone en valor su arbolado. El parque Lineal del Huerva, con más de 36.000 m², reorganiza sus recorridos internos, integra la vegetación existente y suma nuevos accesos, entre ellos una escalera junto al Camino de las Torres que facilitará la conexión con la ribera. La ribera del parque Bruil, con más de 33.000 m², refuerza la relación entre las grandes superficies de césped, las zonas arboladas, las pistas deportivas y el río, mejorando la continuidad de los itinerarios peatonales y ciclistas.

Calles que mejoran su relación con el río

La regeneración del Huerva se acompañará de una reordenación de las calles próximas para priorizar los desplazamientos a pie y en bicicleta y facilitar el acceso al cauce. La actuación será sobre calles como Manuel Lasala, Martín Ruizanglada, Marina Española, Río Huerva, Genoveva Torres Morales, La Luz, Viva España y Catalina Salazar, donde se ampliarán las aceras y se reducirán carriles de circulación en determinados tramos, con la creación de plataformas únicas, incorporación de nuevo arbolado y la mejora de pavimentos y recorridos accesibles.

En algunos puntos se suprimirán aparcamientos en línea para ganar espacio peatonal. El objetivo es que las calles dejan de funcionar como frentes cerrados y pasen a ser corredores de conexión entre los barrios y la nueva ribera. Para ordenar la ejecución y reducir las afecciones, el proyecto se estructura en dos fases. La primera, con una inversión de 8,85 millones de euros, centrada en la preparación del terreno, la limpieza y desbroce, las actuaciones previas en redes subterráneas y otras labores necesarias para la intervención posterior.

placeholder Parque Sopesens. (Foto: cortesía)
Parque Sopesens. (Foto: cortesía)

La segunda fase, con un presupuesto de 23.071.804,86 euros, incluye la ejecución de los parques fluviales, la plantación de vegetación autóctona en las riberas, la urbanización de las calles adyacentes y el despliegue de las principales infraestructuras asociadas al proyecto.

Se espera que la regeneración del Huerva mejore el confort climático y la calidad del aire al aumentar la vegetación y la sombra, refuerce la biodiversidad y la protección frente a inundaciones mediante la naturalización del cauce y nuevas infraestructuras, y proporcione parques y calles más accesibles que faciliten la movilidad peatonal y ciclista, generando nuevos espacios de encuentro vecinal y convirtiendo el río en un eje clave del futuro desarrollo urbano de Zaragoza.

Durante décadas, el Huerva ha tenido un papel discreto en la configuración urbanística de Zaragoza, a pesar de que 2,5 kilómetros de su recorrido trasncurren a lo largo de la ciudad. Esto se debe a que su tramo central se cubrió entre 1925 y 1928 bajo la Gran Vía y el paseo de la Constitución, y el cauce quedó en buena parte encajonado y con un uso principalmente funcional como canal de evacuación. Esta configuración ha generado un espacio de difícil acceso, con baja calidad ambiental y escasa integración paisajística, que actuaba como elemento de separación entre barrios y reducía el potencial del río como espacio público.

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