Lograr una buena calidad del aire es posible sin recurrir a otro confinamiento
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Enseñanzas de la pandemia

Lograr una buena calidad del aire es posible sin recurrir a otro confinamiento

La mejora de la calidad del aire en nuestras ciudades debe ser un objetivo prioritario e irrempazable. Porque no solo estamos hablando de medio ambiente, sino de salud pública: de salvar vidas. Y ahora sabemos qué hay que hacer para alcanzarlo

placeholder Foto: Episodio de alta contaminación del aire en Barcelona. (EFE)
Episodio de alta contaminación del aire en Barcelona. (EFE)

Una de las enseñanzas que nos esta dejando la pandemia es la buena calidad del aire que durante las semanas más duras de confinamiento se alcanzó en casi todas las ciudades del mundo. Sin embargo, en los últimos meses de 2020, a medida que se recuperaron tanto la actividad económica como la movilidad, se volvieron a alcanzar los niveles de contaminación previos a la llegada del COVID-19.

El informe ‘Blue Sky Recovery’ publicado hace unos días por la organización Transport & Environment --la misma que destapó las alteraciones de las emisiones de los vehículos diésel en Europa conocido como ‘Dieselgate’--, muestra la receta para mantener la calidad del aire sin tener que recurrir, de nuevo, a las duras restricciones domiciliarias de hace un año para detener el avance de la pandemia.

Es necesario poner en marcha cambios profundos en la movilidad anteponiendo el derecho de todos a respirar un aire sano

En su estudio, los expertos consideran que para lograr “una transición que ya está en marcha en muchas ciudades europeas” los ingredientes básicos son una necesaria reducción del número de coches, acelerar el relevo de los vehículos de combustión, dar “más protagonismo” al peatón y la bicicleta, electrificar el transporte público y mantener el teletrabajo.

placeholder La contaminación del tránsito es una amenaza directa a la salud. (EFE)
La contaminación del tránsito es una amenaza directa a la salud. (EFE)

El trabajo ha analizado las emisiones durante el ‘cierre total’ en Londres, París, Berlín, Budapest, Bruselas y Madrid y concluye que el confinamiento domiciliario de la pasada primavera provocó una reducción media en todas ellas del 58 por ciento de las emisiones de dióxido de nitrógeno (NO2).

En concreto, el documento precisa que el confinamiento provocó una rápida caída del NO2 por el descenso del tráfico rodado, que llegó al -43 por ciento en el caso de Bruselas; al -54 por ciento en Londres; al -71 por ciento en Madrid y al -76 por ciento en París, respectivamente. París no registraba niveles tan óptimos en su calidad del aire desde hacía 40 años y los vecinos de Milán pudieron ver claramente los Alpes desde sus casas.

Foto: Contaminación en Madrid. (EFE)

Por ello, la organización pide a los Ayuntamientos y al conjunto de Administraciones que aprovechen la ocasión para implantar un conjunto de medidas que contribuyan a mantener una adecuada calidad del aire, en línea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

EL MOMENTO ES AHORA

De hecho, los modelos del informe señalan que el aire de Madrid estuvo “tan limpio como en la Sierra de Guadarrama” durante la primera fase del estado de alarma. Por ello, la ONG asegura que con “cambios profundos” en el modelo de movilidad esa ausencia de contaminación podría permanecer para siempre. La receta de T&E pasa por reducir en un 10 por ciento los viajes en coche, alcanzar un 94 por ciento de vehículos eléctricos y un 100 por cien de electrificación de la flota de autobuses, además de favorecer el teletrabajo, la movilidad en bici o a pie.

placeholder Barcelona es una de las ciudades europeas con peor calidad del aire. (EFE)
Barcelona es una de las ciudades europeas con peor calidad del aire. (EFE)

Si bien, el informe admite que las medidas que se tienen que acometer son “ambiciosas” asegura que sus propuestas son viables y que “este es el momento” de hacer los cambios precisos para lograr una movilidad con cero emisiones y devolver una calidad del aire saludable a los ciudadanos.

Al mismo tiempo, concluye que otra de las consecuencias de lograr una movilidad sin motores de combustión sería una reducción del 66 por ciento de las pequeñas partículas de PM2.5 en Madrid, uno de los agentes contaminantes vincuilados con las enfermedades más graves.

Foto: Un policía controla el tráfico en Madrid. (EFE)

El coordinador de calidad del aire de la campaña de ciudades limpias de Transport & Environment, Jens Müller, ha manifestado que está en el recuerdo de todos un aire limpio que fue “un efecto colateral inesperado” de los cierres totales con motivo del coronavirus. “Fue literalmente un soplo de aire fresco para las ciudades que venían de décadas de ser golpeadas por la contaminación".

"Nuestro estudio -añade este experto- muestra como los alcaldes pueden favorecer un aire limpio de manera permanente sin necesidad de nuevos confinamientos. Ahora deben utilizar su capacidad de acción para impulsar opciones de movilidad limpia, como restringir los coches de combustión, promover los vehículos eléctricos o establecer zonas de bajas emisiones”. Recordemos que la Unión Europea prevé en ese sentido la retirada de circulación de los vehículos propulsados con combustibles fósiles en 2035.

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