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Patógenos haciendo autostop: los parásitos pueden viajar en los microplásticos
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CONTAMINACIÓN Y PLÁSTICO

Patógenos haciendo autostop: los parásitos pueden viajar en los microplásticos

Estos parásitos portadores de enfermedades podrían, a través de los plásticos, propagarse a través del mar, según sugiere una reciente investigación.

Foto: Los microplásticos pueden transportar parásitos al océano, lo que afecta la vida silvestre y la salud humana. (Fuente: iStock)
Los microplásticos pueden transportar parásitos al océano, lo que afecta la vida silvestre y la salud humana. (Fuente: iStock)

La manera en que el plástico se mueve por el medio ambiente y puede, potencialmente, poner en peligro a los organismos vivos es motivo de gran preocupación para los científicos. Ahora, un nuevo estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de California (EE. UU.) ha demostrado que el tipo de partículas de plástico que se desprende a través de los ciclos de lavado y el uso de productos cosméticos puede llegar a transportar patógenos mar adentro y poner en peligro la vida marina y, por extensión, las redes alimentarias naturales.

En los experimentos, los investigadores utilizaron dos tipos diferentes de microplásticos: microesferas de polietileno y microfibras de poliéster. Así, en las pruebas de laboratorio, en las que introdujeron protozoos patógenos en microplásticos bañados en agua de mar, los expertos encontraron que los tres patógenos diferentes acababan adhiriéndose a las superficies de los microplásticos, esas pequeñas piezas de plástico de menos de 5 mm de diámetro que han llegado incluso hasta la Antártida, en forma de biopelícula o capa viscosa hecha de una variopinta comunidad de microbios, lo que los hace muy resistentes a las aguas turbulentas.

"Los microplásticos en realidad pueden mover gérmenes, y estos gérmenes terminan en nuestra agua y nuestra comida"

Este estudio publicado en la revista Nature, es el primero en conectar microplásticos en el océano con patógenos terrestres. Los investigadores descubrieron que los microplásticos pueden facilitar que los patógenos causantes de enfermedades se concentren en áreas del océano contaminadas con plástico.

placeholder Microplásticos en la arena (Fuente: iStock)
Microplásticos en la arena (Fuente: iStock)

“Es fácil para las personas descartar los problemas plásticos como algo que no les importa, pero una vez que comienzas a hablar sobre enfermedades y salud, hay más poder para implementar el cambio. Los microplásticos en realidad pueden mover gérmenes, y estos gérmenes terminan en nuestra agua y nuestra comida”, explica Karen Shapiro, experta en enfermedades infecciosas, profesora asociada en la Escuela de Medicina Veterinaria de UC Davis y coautora del trabajo.

¿De qué parásitos se trataba?

Los patógenos estudiados fueron: 'Toxoplasma gondii', 'Cryptosporidium' (Crypto) y 'Giardia'. El primero de ellos infecta a animales de sangre caliente, como mamíferos marinos y también humanoso (este parásito se encuentra en las heces de los gatos y ha infectado a muchas especies oceánicas con la enfermedad de toxoplasmosis). El segundo, 'Cryptosporidium', puede causar enfermedades diarreicas en nuestra especie, así como 'Giardia'. Pueden ser mortales en niños pequeños y personas con sistemas inmunes comprometidos.

placeholder Este estudio es el primero en conectar microplásticos en el océano con patógenos terrestres (EFE).
Este estudio es el primero en conectar microplásticos en el océano con patógenos terrestres (EFE).

La Organización Mundial de la Salud los reconoce como causas subestimadas de enfermedades por el consumo de mariscos y se encuentran en todo el océano. Sus hallazgos indican que, al hacer autostop sobre microplásticos, los patógenos pueden dispersarse por todo el océano y llegar a lugares donde normalmente nunca se encontraría un parásito terrestre.

Un ayudante inesperado

El plástico facilita que los patógenos lleguen a la vida marina de varias maneras, dependiendo de si las partículas de plástico se hunden o flotan, dicen los investigadores. Si se hunden, pueden concentrar patógenos en el fondo del océano, donde viven animales que se alimentan por filtración como zooplancton, almejas, mejillones y ostras, que son criados por humanos para el consumo. Si flotan, pueden viajar largas distancias, propagando patógenos lejos de sus fuentes en la tierra.

Foto: Esfuerzos de 'The Ocean Cleanup' para eliminar residuos plásticos de los océanos. EFE

Se necesita más investigación para proporcionar información sobre cómo el tipo, la forma y el tamaño del plástico afectan la formación de biopelículas y las interacciones posteriores con los patógenos.

“Este trabajo demuestra la importancia de prevenir las fuentes de microplásticos en nuestros océanos. Las estrategias de mitigación incluyen filtros en lavadoras, filtros en secadoras, celdas de bioretención u otras tecnologías para tratar las aguas pluviales y las mejores prácticas de gestión para evitar la liberación de microplásticos de las industrias plásticas y los sitios de construcción”, concluye Chelsea Rochman, coautora del estudio.

Aunque puede que no esté ocurriendo ahora mismo en el mundo real, la presente investigación es la primera en demostrar que la ruta de transmisión es, al menos, posible.

La manera en que el plástico se mueve por el medio ambiente y puede, potencialmente, poner en peligro a los organismos vivos es motivo de gran preocupación para los científicos. Ahora, un nuevo estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de California (EE. UU.) ha demostrado que el tipo de partículas de plástico que se desprende a través de los ciclos de lavado y el uso de productos cosméticos puede llegar a transportar patógenos mar adentro y poner en peligro la vida marina y, por extensión, las redes alimentarias naturales.

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