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Hidrógeno, amoniaco y baterías eléctricas, alternativas de futuro para los barcos
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Búsqueda de combustibles sin emisiones

Hidrógeno, amoniaco y baterías eléctricas, alternativas de futuro para los barcos

Los objetivos de convertir el transporte marítimo de personas y mercancías en un sector sostenible son ambiciosos, y eso requiere la activación de medidas urgentes de adaptación

Foto: Un gran carguero en el puerto de Kaohsiung, en Taiwán. (EFE/EPA/Kaohsiung)
Un gran carguero en el puerto de Kaohsiung, en Taiwán. (EFE/EPA/Kaohsiung)

El 99,9% del combustible consumido por la flota mercante mundial, los buques de transporte de mercancías de 5.000 gigatoneladas o más, es de origen fósil, incluyendo gas natural licuado (GNL), según el último informe de la Organización Marítima Internacional (OMI) de 2020.

El sector del transporte marítimo tiene un gran reto por delante si la Unión Europea se plantea, dentro de sus objetivos para alcanzar la neutralidad climática en 2050, que utilicen el 90% de combustibles renovables y bajos en carbono. Les quedan menos de 30 años para cambiar la energía que les propulsa.

"Actualmente, no existen tecnologías ni combustibles 'cero emisiones' para el transporte marítimo internacional"

Elena Seco, directora general de la Asociación de Navieros Españoles (Anave), explica a El Confidencial que la dependencia de los combustibles fósiles se debe a que “actualmente no existen tecnologías ni combustibles ‘cero emisiones’ para el transporte marítimo internacional”. Y añade: “Uno de los condicionantes principales es que los buques tienen un espacio limitado para generar a bordo esas energías limpias y tendrán que transportar combustibles ‘verdes’ producidos en tierra a partir de fuentes renovables”.

El sector trabaja en la búsqueda de combustibles alternativos. En los últimos años, se ha avanzado en la investigación sobre nuevos combustibles y tecnologías potencialmente sin emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), como el hidrógeno o el amoniaco para el transporte transoceánico o las baterías eléctricas para el transporte marítimo de corta distancia, expone Seco.

Foto: El presidente francés, en la cumbre de Glasgow. (Reuters/Andy Buchanan)

“Sin embargo, todas estas alternativas están aún muy lejos de que sea posible su uso comercial a gran escala. Cada una de ellas plantea desafíos específicos que requieren una gran inversión en I+D antes de que puedan ser comercialmente viables”, apunta.

Mientras tanto, la directora general de Anave indica que “el gas natural licuado permite reducir las emisiones contaminantes como óxidos de azufre y nitrógeno y, en menor medida, las de gases de efecto invernadero. Y está también la posibilidad de utilizar ecocombustibles, pero su disponibilidad es muy escasa y prácticamente no existen puertos en el mundo que los suministren a buques”.

Verificación de emisiones

El sector del transporte marítimo ya está sujeto a un reglamento de la UE sobre seguimiento, monitorización y verificación de sus emisiones de CO₂, el reglamento MRV EUR-Lex - 32015R0757 - EN - EUR-Lex, que es de aplicación desde 2018 en todos los viajes con origen y/o destino la UE. Además, desde 2019 también debe informar a la Organización Marítima Internacional sobre sus consumos de combustible.

placeholder Un carguero en las costas de Italia. (Reuters/Flavio Lo Scalzo)
Un carguero en las costas de Italia. (Reuters/Flavio Lo Scalzo)

Este reglamento se aplica a buques con un arqueo bruto superior a 5.000 toneladas, en lo relativo a las emisiones de CO₂ que generen durante sus viajes; y están exentos los buques de guerra, las unidades navales auxiliares, los buques pesqueros o buques factoría, los buques de madera de construcción primitiva, los buques no propulsados por medios mecánicos y los buques de propiedad estatal utilizados sin fines comerciales, como por ejemplo lo de investigación.

Régimen de derechos de emisiones

La Comisión Europea plantea incluir al transporte marítimo en el sistema europeo de derecho de emisiones [Régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (RCDE UE)], ya que el sector tiene un papel fundamental en la economía europea: supone el 75% del comercio exterior, el 31% del comercio interior y mueve cada año 400 millones de pasajeros en la UE, según datos de la Comisión. Además, las emisiones de CO₂ del transporte marítimo de la UE suponen entre el 3 y el 4% del total de las emisiones de la UE.

La Comisión Europea quiere que el régimen del comercio de emisiones para el transporte marítimo cubra dos tercios del transporte marítimo de la UE, incluyendo todas las emisiones generadas en trayectos dentro de la UE, el 50% de las emisiones generadas en los viajes con origen de la UE y destino fuera de la UE y todas las emisiones generadas cuando el buque está atracado en puertos de las UE, explican fuentes de la Comisión.

placeholder Buques de guerra estarán exentos de cumplir este reglamento. (EFE/EPA/MCSN/Cheng S. Yang)
Buques de guerra estarán exentos de cumplir este reglamento. (EFE/EPA/MCSN/Cheng S. Yang)

La introducción del régimen de comercio de derecho de emisión en el transporte marítimo sería progresiva. La Comisión Europea propone que sea del 20% de las emisiones verificadas notificadas en 2023, el 45% de en 2024, el 70% en 2025 y en 2026 se llegue al 100% de las emisiones verificadas notificadas.

La directora general de Anave indica que el sistema europeo de comercio de derechos de emisión y otras medidas incluidas en el paquete ‘Fit for 55’ afectarán aproximadamente al 15% de las emisiones totales a la atmósfera de CO₂ del transporte marítimo, es decir, a menos del 0,5% de las emisiones globales de todos los sectores.

Desde Anave defienden “una norma global que, además de conseguir una reducción de emisiones mucho mayor, supondría que los costes de todas las empresas navieras y las importaciones y exportaciones de todos los países se vean afectados de la misma forma, sin perjudicar la competitividad de las empresas industriales europeas frente a sus competidores internacionales”.

Recuperación del transporte de mercancías

La pandemia del coronavirus supuso una caída del transporte marítimo en 2020. Sin embargo, el comercio marítimo mundial comenzó a recuperarse ya desde finales de 2020 y terminó 2021 en niveles de prepandemia, con 1.950 millones de toneladas transportadas, un 3,6% más que en 2020, según datos de Anave.

Por tipo de mercancías, el movimiento de contenedores creció un 5,8% en toneladas en 2021, respecto al año anterior; el de gas natural y gases licuados del petróleo un 5,6%, y los graneles sólidos un 4%. Únicamente la demanda de transporte de crudo y productos del petróleo continúa un 8% por debajo de la de 2019.

Foto: La propulsión marítima va a cambiar. (Reuters/Fabian Bimmer)

En España, las últimas cifras disponibles sobre tráfico portuario muestran que todavía estamos lejos de los niveles prepandemia, salvo en los tráficos de exportación. Entre enero y noviembre de 2021, los puertos españoles movieron 2.048 millones de toneladas de mercancías, un 5,9% más que en el mismo periodo de 2020, pero un 6,8% menos de las toneladas transportadas en los mismos meses de 2019 (2.198 Mt).

Además, en España viajaron el año pasado 14,4 millones de pasajeros de línea regular, frente a los 11,3 millones en 2020, muy lejos de los más de 25 millones de pasajeros registrados en el mismo periodo de 2019, lo que supone un 42,9% menos.

El 99,9% del combustible consumido por la flota mercante mundial, los buques de transporte de mercancías de 5.000 gigatoneladas o más, es de origen fósil, incluyendo gas natural licuado (GNL), según el último informe de la Organización Marítima Internacional (OMI) de 2020.

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