Néstor Navalón, experto en finanzas: "La gente compra Lotería de Navidad para sentirse parte de algo o no quedarse fuera"
Son muchos los que participan en el sorteo con las esperanzas de ganar alguno de los premios más cuantiosos, a pesar de que la estadística juegue en su contra.
Néstor Navalón, experto en finanzas, sobre la lotería de Navidad. (YouTube/@Finanzas con Néstor)
La llegada del mes de diciembre es sinónimo de celebración. Y es que un evento tan esperado por muchos a lo largo del año como es la Navidad absorbe toda nuestra atención. Dicha festividad viene acompañada de numerosos elementos que enriquecen la experiencia, siendo indudablemente la Lotería de Navidad una de las más aplaudidas.
Miles de españoles participan anualmente en este sorteo con la esperanza de ser uno de los afortunados en llevarse alguno de los primeros premios, así como la cuantiosa cantidad económica que supone acertar la combinación de números ganadora. Se trata de un momento especial que ya forma parte de la tradición de nuestro país.
Es tal su influencia que llama la atención de numerosos profesionales en materia financiera, mostrando sus inquietudes a través de redes sociales. Un ejemplo de ello es Néstor Navalón, experto en finanzas, que ha manifestado su teoría sobre el motivo de una participación tan alta en la Lotería de Navidad, a pesar de la baja probabilidad de llevarse uno de los premios más altos. “Compra para sentirse parte de algo o no quedarse fuera”, comenta en uno de sus últimos vídeos de YouTube.
Más allá de lo económico
El joven explica que el origen de la Lotería de Navidad data del año 1812, naciendo como un medio para recaudar fondos y para poder financiar la guerra contra Napoleón. Se trata de una forma de recaudar impuestos por parte del Estado de manera voluntaria, una estrategia que se ha convertido en tradición, llegando hasta nuestros días. Y es que el principal móvil para hacernos con uno de los boletos es, precisamente, la ilusión, que se impone al bajo porcentaje de éxito de obtener beneficio.
“La realidad es que, cuando la gente compra lotería, no lo hace por la certeza del rendimiento que tendrá su inversión en el medio o largo plazo, y le da igual que los premios se repartan un 70, un 85 o un 34% de lo que se recauda, y también le da igual que no le haya tocado el premio en los últimos tres años (…) La gente lo que compra es ilusión. La ilusión de despedirse un viernes cualquiera de la oficina con aquello de ‘bueno, hasta el lunes, o bueno no, depende de lo que pase el domingo'”, explica el experto.
Las esperanzas por cambiar nuestra situación o poder enfrentar un proyecto económico elevado son las que nos impulsan a gastar el dinero que vale el boleto, además de compartir dichas expectativas con el resto de participantes que nos sean cercanos. No es una inversión propiamente dicha, sino un pequeño gesto que, como mínimo, nos unirá más con nuestro entorno.
La llegada del mes de diciembre es sinónimo de celebración. Y es que un evento tan esperado por muchos a lo largo del año como es la Navidad absorbe toda nuestra atención. Dicha festividad viene acompañada de numerosos elementos que enriquecen la experiencia, siendo indudablemente la Lotería de Navidad una de las más aplaudidas.