Compartir un décimo entre varias personas es habitual, pero puede acarrear consecuencias fiscales si no se documenta adecuadamente. El abogado Manuel Vilchessubraya en su canal de YouTube que “hay que tener cuidado al compartir un décimo premiado porque Hacienda puede pensar que es una donación”. Según explica, el riesgo aparece cuando el premiado cobra la totalidad y reparte después. Para evitar ese escenario, recomienda que cada participante pueda acreditar su aportación. Una simple prueba digital puede marcar la diferencia.
Vilches advierte de que muchos problemas surgen cuando el Bizum o la transferencia no llega, ya sea por error o por retraso. En esos casos, la carga de la prueba recae sobre quien guarda el décimo, que debe demostrar que el premio era compartido desde el principio. Si no puede hacerlo, la Agencia Tributaria puede entender que el importe corresponde solo al titular. Y, si este lo reparte más tarde, dicho reparto se consideraría una donación, con la tributación que ello conlleva. De ahí la importancia de acreditar cada movimiento.
El abogado recuerda además que, cuando un premio supera los 2.000 euros, su cobro debe hacerse en una entidad bancaria autorizada. Allí se debe indicar si el décimo es individual o compartido e identificar a todos los beneficiarios. Añade que algunas sentencias recomiendan aportar pruebas adicionales, como justificantes de pago o fotografías previas del billete. Estos elementos facilitan demostrar la participación de cada persona. Y, sobre todo, evitan sospechas de donaciones encubiertas que puedan generar problemas posteriores.
Otro supuesto frecuente es el de quienes desean regalar parte del premio a sus hijos. En ese caso, explica Vilches, primero se paga el impuesto correspondiente al premio y después el relativo a la donación familiar. Aunque existen exenciones relevantes entre padres e hijos, insiste en que todo debe quedar por escrito para evitar complicaciones. Por ello, recomienda conservar cualquier prueba que acredite el reparto real del décimo. Su mensaje final es claro: documentar bien el reparto evita conflictos con Hacienda y posibles cargas fiscales inesperadas.
Compartir un décimo entre varias personas es habitual, pero puede acarrear consecuencias fiscales si no se documenta adecuadamente. El abogado Manuel Vilchessubraya en su canal de YouTube que “hay que tener cuidado al compartir un décimo premiado porque Hacienda puede pensar que es una donación”. Según explica, el riesgo aparece cuando el premiado cobra la totalidad y reparte después. Para evitar ese escenario, recomienda que cada participante pueda acreditar su aportación. Una simple prueba digital puede marcar la diferencia.