La CNMC insta a Toyota y Siemens a notificar la fusión de sus filiales de equipajes
La operación, ya cerrada y valorada en 300 millones de euros, podría haber superado los umbrales de cuota de mercado tanto en España como en Portugal, cuya autoridad de competencia colabora con la española en el análisis del caso
Sistema Automatizado de Tratamiento de Equipajes (SATE) de Barajas. (EFE)
La compra de la filial de Siemens dedicada a los sistemas de manejo de equipajes y carga aérea por parte del grupo Toyota, valorada en 300 millones de euros, está a un paso de abrir un frente en España por la vía de la Competencia.
Según señalan a El Confidencial fuentes del mercado, tanto la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como la Autoridade da Concorrência (AdC) de Portugal han comunicado a las partes que la operación podría haber superado los umbrales de cuota de mercado de ambos países y que, por tanto, debería haberse notificado.
En España y Portugal, la notificación es obligatoria cuando las partes de una operación alcanzan una cuota de mercado del 30%. Cabe recordar que este medio ya publicó las pesquisas iniciadas por ambas autoridades de competencia a raíz de una operación que afecta a un sector tan especializado como el de los sistemas de distribución de equipajes instalados en los principales aeropuertos del mundo.
En España y Portugal la notificación es obligatoria cuando las partes de una operación alcanzan una cuota de mercado del 30%
De hecho, Aena aclaró a este medio que informó a la CNMC sobre las implicaciones de esta operación y asegura haber respondido a "varias preguntas" de la autoridad de competencia española al respecto.
Consultado por este medio, el organismo dirigido por Cani Fernández no hace comentarios sobre si ha requerido formalmente la operación a Siemens y Toyota, aunque señala que "en caso de que la CNMC solicitara el reenvío de la operación, de acuerdo con el artículo 22 del Reglamento europeo de concentraciones, lo publicaríamos en nuestra web".
Fuentes legales señalan que el mecanismo del citado artículo 22 es que al menos una Autoridad nacional de Competencia haya adquirido competencia administrativa, lo cual en este asunto solamente podría verificarse si España o Portugal ordenan la notificación.
El organismo reconoce además que actualmente "está coordinado con la Autoridad de Competencia portuguesa, en el seno de la Red Europea de Autoridades de Competencia, para evaluar la posible notificación y, eventualmente, analizar la operación".
La noticia sobre los contactos entre las autoridades y las empresas fue adelantada por la publicación especializada PaRR, que señala que el asunto habría llegado a conocimiento de los reguladores a través de una denuncia presentada el pasado mes de junio por su rival alemán Beumer. Este medio ha podido conocer de varias fuentes que las autoridades de competencia habían ordenado notificar. Siemes y Toyota han declinado hacer comentarios.
Expertos legales consultados explican que, cuando una autoridad de competencia considera que una operación debía haberse notificado, puede requerir a las partes para que lo hagan incluso una vez cerrada la transacción. En ese caso, las empresas disponen de 20 días para presentar la notificación ante el regulador que haya solicitado la información.
Ese paso abriría un proceso que lleva meses sonando en Bruselas y que podría culminar con la Comisión Europea asumiendo el análisis del caso por su dimensión europea mediante la activación del artículo 22 del Reglamento europeo de concentraciones, tal y como apunta la propia CNMC.
La presente operación afectaría a la competencia en toda la UE, siendo los mercados ibéricos tan solo un proxy de dicho efecto. La Autoridad de Competencia alemana, el Bundeskartellamt ya ha tenido noticia de esta concentración.
Una operación cerrada tras retirarse en Alemania
Los hechos se remontan a finales de 2024. Vanderlande, uno de los grandes grupos internacionales especializados en automatización logística aplicada a aeropuertos, almacenamiento y paquetería, integrado en el grupo Toyota, acordó la compra de Siemens Logistics.
La operación se cerró en torno a los 300 millones de euros y, como ocurre en cualquier transacción de este tipo, quedó condicionada a las autorizaciones regulatorias pertinentes. El primer regulador en examinarla fue el Bundeskartellamt alemán, que en febrero de 2025 decidió pasar el análisis a fase II para investigarla en profundidad. En ese proceso, el organismo consultó al resto de operadores del mercado tras apreciar posibles problemas de competencia.
Ese análisis, sin embargo, nunca llegó a culminar. A finales de abril de 2025, Vanderlande retiró la notificación ante el propio Bundeskartellamt, tal y como figura en la página web del regulador alemán. Según han apuntado medios internacionales, para superar las exigencias de la autoridad de competencia alemana, la operación fue reestructurada mediante un mecanismo de exclusión, conocido como 'carve-out', que permitió esquivar el control de concentraciones en Alemania.
A finales de abril de 2025, Vanderlande retiró la notificación ante el propio Bundeskartellamt, tal y como figura en la página web del regulador
En la práctica, las partes del negocio alemán de Siemens Logistics orientadas al cliente no fueron adquiridas por Vanderlande. Dos días después, el 2 de mayo de 2025, el grupo japonés anunció el cierre definitivo de la compra sin incluir el negocio alemán en el perímetro de la operación.
El peso de la operación en el mercado español
El impacto de la operación también se aprecia al observar los datos del gestor aeroportuario Aena. En lo que respecta específicamente a los sistemas de transportadores individuales (ICS), fuentes de la propia Aena precisan que, al cierre de 2025 y atendiendo a los importes certificados de los seis contratos de operación y mantenimiento de los seis SATEs —la denominación que utiliza el gestor aeroportuario para estos sistemas—, "el conjunto Siemens-Vanderlande acumula el 88% de nuestro gasto en operación y mantenimiento de SATEs (o ICS); Engie, el 9,5%; y Beumer, el 2,5%".
La propia Aena aclara a este medio que esta fotografía no debe confundirse con el análisis de la concurrencia en los concursos de mantenimiento. "En lo que respecta a la concurrencia para concursos de servicios de operación y mantenimiento de estos sistemas no estamos preocupados por la concentración empresarial (Siemens-Vanderlande), ya que están entrando nuevos actores en el mercado de servicios de O&M de SATEs, como es el caso de Engie, que no es fabricante de estos sistemas, pero que en la actualidad es el adjudicatario de dos de ellos", explican desde el gestor aeroportuario.
Según detallan, "el sector de servicios de O&M de SATEs ha sido tradicionalmente un mercado muy cautivo, en el que los fabricantes eran los únicos licitadores en los concursos para los servicios de O&M de 'sus' propios SATEs".
La compra de la filial de Siemens dedicada a los sistemas de manejo de equipajes y carga aérea por parte del grupo Toyota, valorada en 300 millones de euros, está a un paso de abrir un frente en España por la vía de la Competencia.