El rol de la UE en el control de fusiones y la IA, en el punto de mira de los bufetes en Competencia
La aplicación de la Ley de Mercados Digitales y el papel que las autoridades de Competencia jugarán en un contexto geopolítico de rearme industrial y militar anticipa un año de operaciones complejas en los despachos
Un año de operaciones complejas, abundantes y diferentes y con el punto de mira en la Unión Europea. La clave: la aplicación de la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés) y el modus operandi de cómo va a interpretar Teresa Ribera, comisaria de Competencia de la Comisión Europea, por un lado el Informe Draghi y, por otro, los planes de rearme industrial y militar de los socios comunitarios.
Son algunas de las principales conclusiones que trasladan los departamentos de Competencia de los despachos de abogados consultados por El Confidencial en este informe sobre las principales tendencias y previsiones para las grandes áreas de práctica en los despachos de abogados en 2026. Es la tercera entrega de esta serie, tras los especiales de 'M&A' y de Litigación.
El área de Competencia se prepara para un ejercicio especialmente dinámico. Nueve de cada diez despachos prevén un aumento de la actividad durante este año y, dentro de ese grupo, prácticamente uno de cada tres anticipa un salto significativo en el volumen de trabajo.
La previsión de ingresos acompaña esta tendencia. Cerca de dos tercios de las firmas esperan mejorar su facturación en 2026, mientras que más de una cuarta parte confía en un crecimiento muy superior al del último ejercicio.
Nueve de cada 10 despachos prevén un aumento de la actividad de Competencia durante este año
No solo crecerá la actividad; también lo hará la dimensión de las operaciones. Siete de cada diez despachos auguran transacciones de mayor tamaño que en ejercicios anteriores, frente a una minoría que cree que se mantendrán en niveles similares. En términos de volumen, el consenso es todavía más claro: más del 90% del mercado da por hecho que habrá más, o muchas más, operaciones.
Siete de cada 10 auguran transacciones de mayor tamaño, frente a una minoría que cree que se mantendrán en niveles similares
El endurecimiento del entorno regulatorio es otro de los vectores que marcarán el año. Más de ocho de cada diez firmas consideran que la presión normativa será superior a la de 2025, mientras que menos de un 20% cree que se mantendrá estable.
Bruselas marca el paso
El ecosistema digital volverá a situarse en el centro del tablero y, esta vez, con un salto cualitativo en la supervisión. Álvaro Iza, socio responsable de Competencia de Freshfields, advierte de que "en el área de control de concentraciones, se aprecia una tendencia creciente en la aceptación de remedios de conducta por parte de las autoridades de competencia (los remedios de conducta son todos aquellos que no requieren la realización de una desinversión)".
En paralelo, anticipa que "seguiremos viendo que las autoridades de competencia, no solo la CNMC, seguirán poniendo el foco en identificar prácticas anticompetitivas en procesos de contratación pública (como respuesta a la caída sostenida del número de solicitudes de clemencia que viene ya de muy atrás)".
Este mayor escrutinio se produce en un contexto donde el capital financiero seguirá impulsando el mercado. "En la parte más transaccional destacaría el protagonismo de los fondos de 'private equity', como auténticos motores de la actividad de M&A, que en muchos casos requerirá un escrutinio intenso de las autoridades de competencia", añade.
Desde Pérez-Llorca apuntan a un cambio estructural en el enforcement. Juan Jiménez-Laiglesia, socio del despacho, sostiene que habrá un "enforcement cada vez más sofisticado en mercados digitales y data-driven, con foco en ecosistemas, self preferencing, interoperabilidad y acceso a datos bajo el DMA", junto a un "mayor escrutinio de killer acquisitions y operaciones en sectores estratégicos, con análisis prospectivo y econometría avanzada".
El trasfondo ya no es únicamente técnico. José Antonio de la Calle, socio de Competencia de White & Case, resume el momento con claridad: "En 2026 vamos a ver una política de competencia mucho más estratégica, tanto en España como en Bruselas. La clave es ésta: la competencia deja de ser un fin en sí mismo y pasa a ser un instrumento para ganar escala, atraer inversión y sostener la transición verde y digital".
Más operaciones, más vigilancia
El aumento de la actividad tendrá reflejo directo en el control de operaciones y en el frente sancionador. Miguel Troncoso y Andrew Ward, socios de Competencia de Gómez-Acebo & Pombo, anticipan que "a nivel nacional, seguiremos viendo una intensa actividad en control de concentraciones y en vigilancia, y por el repunte de inspecciones en los últimos meses también podemos ver más expedientes sancionadores".
Una tendencia que conecta con el debilitamiento de los programas de clemencia. Antonio Martínez, socio responsable de Competencia en A&O Shearman, prevé que "primarán los expedientes incoados como consecuencia de denuncias o por la actividad de oficio de la CNMC, ante la ausencia de solicitudes de clemencia que, prácticamente, han desaparecido".
En paralelo, el impacto tecnológico será determinante. Miguel Odriozola, socio responsable del departamento de la competencia y de la UE de Clifford Chance, apunta que "en 2026, la aplicación del Derecho de la Competencia apunta hacia un escenario dominado por la inteligencia artificial y su impacto en la dinámica de los mercados".
La CNMC, bajo presión
El papel del supervisor español genera lecturas dispares en el mercado. Joaquín Hervada, socio de Competencia y responsable de tecnología de DLA Piper, considera que "lo más llamativo es la falta de interacción entre CNMC y empresas en expedientes y la falta de rigor en los análisis, quizá fruto de divisiones internas".
Mientras, otras voces ponen el foco en el crecimiento del litigio privado y en nuevas prioridades regulatorias. Pedro Suárez y Pablo González de Zárate, socios de rēgula, señalan como tendencias las "reclamaciones de daños, en particular, financiación de litigios y acciones colectivas; compliance, ya que la CNMC está actualizando su guía; y prohibición de contratar con la Administración Pública o acuerdos de no captación de trabajadores entre empresas, una de las nuevas prioridades de las autoridades".
La transformación del mercado no solo vendrá por la vía normativa. Diego Crespo, socio responsable de Competencia de Marimón Abogados, subraya que "la progresiva incorporación de todo tipo de herramientas basadas en la inteligencia artificial va a ser, probablemente, lo más disruptivo en los próximos años, también en el mundo del derecho de la competencia".
En este escenario, la CNMC ha tenido que adaptarse. Crisanto Pérez-Abad, socio responsable de Competencia de Eversheds Sutherland, afirma que "la CNMC se ha reinventado ante la casi inexistencia de asuntos de cártel y la desaparición del uso de la clemencia, todo ello, provocado por las demandas civiles de daños y el error de no proteger al clemente en este ámbito".
Con todo, la agenda seguirá marcada por los sectores más regulados y por la economía del dato. Alfredo Hernández, socio fundador de Ejaso, y Gonzalo Grandes, socio y director del departamento de Competencia del despacho, concluyen que "en 2026, las tendencias en materia de Competencia estarán marcadas por la supervisión de los mercados digitales y la inteligencia artificial, sin perjuicio del protagonismo continuo del control de concentraciones y de la lucha contra los cárteles".
Un año de operaciones complejas, abundantes y diferentes y con el punto de mira en la Unión Europea. La clave: la aplicación de la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés) y el modus operandi de cómo va a interpretar Teresa Ribera, comisaria de Competencia de la Comisión Europea, por un lado el Informe Draghi y, por otro, los planes de rearme industrial y militar de los socios comunitarios.