Un desembarco de época: Gibson Dunn sacude el mapa de la abogacía prémium en España
Las claves del fichaje de Armando Albarrán y de una entrada en el mercado español para reforzar sus alianzas con otras firmas para estar más cerca de sus clientes en megaoperaciones
Gibson Dunn ha dejado atónito al mercado español. El bufete norteamericano, uno de los más grandes del mundo, ha apostado por todo lo alto por España con la apertura de una oficina propia y el fichaje de una de las grandes estrellas del M&A, Armando Albarrán, histórico socio de Freshfields que se encargará de capitanear esta nueva aventura europea.
La apertura de Gibson Dunn ha sorprendido a sus competidores. En primer lugar, por la rentabilidad que exigen las firmas norteamericanas, cuyos honorarios no siempre tienen fácil encaje en el mercado español. Gibson Dunn se establecerá en un mercado muy competitivo y donde no siempre abundan los 'megadeals' con los que acostumbra a trabajar, aunque su principal objetivo será ese, estar presente en las grandes operaciones del año más cerca. geográficamente, que nunca.
En ese sentido, Albarrán es un fichaje clave para atraer ese tipo de operaciones. En el último año, el abogado ha asesorado en algunos de los grandes deals del año, como la venta de MasOrange por más de 4.000 millones, la venta del 25% de FCC Enviro a CPP Investments por 1.000 millones y en la colocación acelerada de acciones propias de Naturgy por casi 900 millones de euros. Albarrán comunicó su salida del bufete inglés hace dos semanas, tras aceptar la oferta que había recibido de Gibson Dunn.
Según explican las fuentes consultadas por El Confidencial, la firma norteamericana quiere mantener las históricas relaciones de 'best friends' que tiene en España con firmas como por ejemplo Uría Menéndez. Gibson quiere buscar su hueco en el mercado de la mano de las firmas y abogados de referencia con los que ya venía colaborando desde hace años. El objetivo: entrar en las grandes operaciones con el apoyo local que dan las firmas nacionales con las que ya tiene una relación más que engrasada.
El perfil que busca la firma se asemeja, por buscar una comparación, con el Latham & Watkins de la época de José Luis Blanco, con muy pocos abogados muy especializados en prácticas como private equity, M&A o infraestructuras, o al que actualmente tiene Davis Polk en la capital. Un perfil 'boutique' que esté presente en los grandes asuntos pero sin ninguna intención de convertirse en un 'full service'. Es decir, una oficina de unos quince abogados para la que ya ha empezado a buscar oficina en la capital.
A partir de ahora, Gibson Dunn empezará a conformar su equipo en España antes de empezar a operar formalmente. Albarrán estará apoyado desde el primer momento por Federico Fruhbeck, socio español de la firma en la oficina de Londres, que pasará a estar a caballo entre la capital inglesa y Madrid. Fruhbeck, que seguirá en todo caso residiendo en Londres, está reconocido en los principales directorios como uno de los grandes expertos en M&A y 'private equity' del mercado y codirige la práctica de la firma a nivel europeo.
Gibson ha decidido abrir en Madrid como parte de su estrategia de acompañar a sus clientes allá donde van. Las grandes casas de private equity tienen oficinas en España y el bufete norteamericano considera que tiene sentido seguir acompañandoles ya desde el propio país. A diferencia de otros despachos, Gibson no quiere ver a Europa únicamente desde Londres y quiere dar peso a otras de sus oficinas como París y ahora Madrid.
Un mercado 'premium' pequeño… y muy sensible
Más allá del impacto del fichaje, la operación tiene una lectura estratégica clara en el segmento más alto del mercado legal español. "Es un movimiento que tiene efectos en el mercado 'premium' de alto valor, que en España es muy pequeño", explica Miguel Ángel Pérez de la Manga Falcón, socio de BlackSwan y profesor de gestión en la Universidad de Navarra. "La entrada de un nuevo competidor en este segmento es muy sensible para las firmas que lo componen", añade.
Ese impacto no se limita al reparto de clientes, sino que alcanza de lleno al mercado de talento. "Además de los clientes, mueve el mercado de profesionales, como el fichaje de Albarrán desde Freshfields", subraya.
Desde este enfoque, la apertura de la oficina de Madrid no respondería tanto a una apuesta por el crecimiento del mercado doméstico como a una lógica defensiva a escala global. "No creo que la apertura esté relacionada con las posibilidades del mercado español", señala Pérez de la Manga. "Parece enfocado a proteger 'fees' globales de clientes existentes de la firma con actividad en España", añade, en referencia a grandes fondos internacionales de 'private equity' con presencia recurrente en el país.
La presión de la rentabilidad
Las cifras del despacho ayudan a entender esa estrategia. Gibson Dunn es una de las firmas más rentables del mundo. Según los últimos datos publicados por The American Lawyer, el bufete alcanzó en 2024 un 'profits per equity partner' (PEP) de 7,2 millones de dólares. El PEP es el beneficio medio que percibe cada socio 'equity' y uno de los principales indicadores de rentabilidad interna en los grandes despachos estadounidenses, muy alejado de los estándares del mercado español.
Según los últimos datos de 'The American Lawyer', el bufete alcanzó en 2024 un 'profits per equity partner' (PEP) de 7,2 millones de dólares
"Es una firma muy rentable, nada que ver con el mercado español", apunta Pérez de la Manga, que advierte de las tensiones estructurales que este modelo genera al desembarcar en jurisdicciones menos rentables. "Es muy difícil crecer con esa expectativa de rentabilidad y tener socios 'equity'", señala, una dificultad que, en todo caso, considera "habitual en todas las firmas americanas con presencia en España".
Madrid, el flanco sur de Europa
El movimiento encaja, además, en una estrategia europea más amplia. Gibson Dunn cuenta con una oficina especialmente potente en Londres, que facturó 238 millones de dólares tras un crecimiento muy significativo, además de presencia consolidada en Bruselas, Frankfurt, Múnich o Zúrich. Madrid se convertiría así en su primera oficina en el sur de Europa.
"Madrid sería la primera del sur de Europa, puede ser el flanco que quieran cubrir", apunta Pérez de la Manga, aunque matiza que "esto es especular". En todo caso, la apuesta confirma que Gibson Dunn no ha venido a España a probar suerte, sino a posicionarse en la cúspide del mercado, con un equipo reducido, altamente especializado y alineado con su estrategia global.
Gibson Dunn ha dejado atónito al mercado español. El bufete norteamericano, uno de los más grandes del mundo, ha apostado por todo lo alto por España con la apertura de una oficina propia y el fichaje de una de las grandes estrellas del M&A, Armando Albarrán, histórico socio de Freshfields que se encargará de capitanear esta nueva aventura europea.