La fuga de directivos, empresarios y grandes fortunas en Reino Unido, especialmente en Londres, se está agrandando. Y España ha emergido como uno de los destinos predilectos, con las ventajas fiscales de la Ley Beckham para impatriados o la Ley Mbappé para inversores en Madrid. Despachos españoles estrechan lazos con boutiques de la City para trabajar conjuntamente con estos perfiles.
Entre 2021 y 2024, según datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONS) de Reino Unido, han salido 992.000 ciudadanos británicos. Hay perfiles de todo tipo. Multimillonarios como Lakshmi Mittal, magnate de la siderurgia india, así como trabajadores cualificados o directivos impatriados en la City, después de que el Gobierno laborista de Keir Starmer eliminara el régimen fiscal non-doms, por el que solo tributaban por lo generado en Reino Unido (renta y patrimonio). También hay británicos saliendo, tras el repunte del 20% al 24% en el tramo alto de las ganancias de capital. Según un estudio de Financial Times a partir de los datos de Companies House, 3.790 directivos abandonaron Reino Unido entre octubre de 2024 y julio de 2025, frente a las 2.712 salidas del año anterior.
En este sentido, Dubái es el principal destino, y España se ha consolidado como el segundo. El régimen fiscal de impatriados, el crecimiento económico y el clima son algunas de las razones que apoyan esta dinámica. Así, despachos españoles pasan cada vez más tiempo en Londres para visitar a potenciales clientes y a homólogos británicos con los que colaborar. Es decir, cuando los despachos británicos no tienen presencia física en España, apuestan por compartir clientes para no perderlos. Y lo mismo están haciendo boutiques españolas para captar impatriados cuando no tienen oficina en Londres.
Firmas de élite
Son despachos británicos que están en mitad de tabla en el ranking de facturación y no tienen oficina en España, ni un despacho local con el que trabajen siempre (best friend en exclusiva, en la jerga). Macfarlanes, Dixcart, Skadden, Travers Smith, Wedlake Bell, Sidley Austin, Simpson Thacher & Bartlett, Greenberg Traurig, Collyer Bristow o Maurice Turnor Gardner LLP son algunas de las firmas que, habitualmente, comparten clientes desplazados a España con boutiques españolas.
Despachos españoles medianos, alguno de mayor tamaño sin oficina en Londres, y boutiques con una especialidad fuerte en fiscalidad están optando por esta estrategia. Chevez Ruiz Zamarripa, Zadal o Gentile Law son algunos ejemplos. "La colaboración entre despachos británicos y españoles ha sido habitual y frecuente en relación con desplazamientos de profesionales. Esta colaboración sigue existiendo, pero con un evidente cambio en el sentido de los desplazamientos", arguye Anna Roig, socia de Chevez Ruiz Zamarripa, y Alejandro Megías, asociado sénior. Los expertos apuntan a que, si hace años eran habituales los desplazamientos de clientes españoles a la City, ahora ocurre lo contrario. Principalmente, añaden, "por la supresión del régimen fiscal especial de los Non-Domiciled (non-dom) de Gran Bretaña con efectos desde el 6 de abril de 2025".
El régimen de impatriados en España contribuye a atraer a muchos de estos contribuyentes que salen de la City. La Ley Beckham española, mejorada en 2024, permite tributar al 24% de IRPF hasta 600.000 euros y no hacerlo por el patrimonio fuera de España durante seis años. Además, se bonifica en un 50% el bonus de los gestores de inversiones (carried interest), y hay una exención en retribuciones en especie para emprendedores (hasta 50.000 euros en startups, incluyendo stock options). "Hay despachos británicos que nos buscan aunque ahora la tendencia es mayor hacia Dubái", explica Lucía Goy, socia fundadora de Gentile Law.
Aun así, también hay algunos contribuyentes que optan por moverse a Madrid con la Ley Mbappé, si tienen más perfil de inversor financiero. La Ley Mbappé, que es excluyente con el régimen de impatriados, supone una deducción en la cuota del IRPF del 20% para los no residentes en España que establezcan su residencia en la Comunidad de Madrid y realicen inversiones. Por ejemplo, una inversión de un millón de euros en una empresa española genera una deducción de 200.000 euros sobre la cuota autonómica en el ejercicio presente y en los cinco siguientes.
La asesoría fiscal se produce en colaboración entre despachos británicos y españoles, en muchos casos de desplazamientos. "La articulación de la colaboración puede originarse por la propia relación histórica entre los despachos, por referencias o preferencias de carácter personal del propio desplazado o, incluso, como consecuencia de que las firmas sean los asesores de referencia en ambos territorios para los empleadores de origen y de destino, respectivamente", explican Roig y Megías, de Chevez Ruiz Zamarripa.
En la misma línea, Constantino Vidal, socio de Zadal, señala que se está trabajando desde hace años con despachos británicos tanto en operaciones de M&A y financiaciones como para ayudar a clientes suyos que tienen necesidades de asesoramiento fiscal en España. "Las colaboraciones suelen hacerse de forma muy flexible y sin que sea necesario un acuerdo marco. Trabajamos con la idea de ayudar a sus clientes y que ellos nos ayuden cuando nuestros clientes necesiten ayuda en Reino Unido. Tenemos una red de contactos de despachos internacionales con los que colaboramos habitualmente muy amplia", señala.
Una tendencia que no para de crecer
En la última década se han acogido 37.000 contribuyentes al régimen español de impatriados, según datos de la Agencia Tributaria. Despachos consultados coinciden en que se ha acelerado la tendencia y que muchos impatriados llegan desde Reino Unido. Desde la City hubo el año pasado más de 100 llegadas de impatriados que estaban en Reino Unido, según la investigación delFinancial Times en verano. A esto se suman los más de 70 británicos que se mudaron a España.
"Se está produciendo movimiento. Vemos sobre todo dos tipos de clientes. El primer tipo son aquellos que están jubilados o a punto de jubilarse y quieren vivir en España, y su principal preocupación es la tributación de sus pensiones y el impuesto sobre el patrimonio. El segundo tipo de clientes son directivos pendientes de recibir un carried interest, que se han trasladado a España aprovechando la modificación del régimen en Reino Unido del carried interest y optan por la Ley Beckham, permitiendo reducir su carga fiscal de forma sustancial", apunta Sergi Garcés, socio de IppaiLaw.
La fuga de directivos, empresarios y grandes fortunas en Reino Unido, especialmente en Londres, se está agrandando. Y España ha emergido como uno de los destinos predilectos, con las ventajas fiscales de la Ley Beckham para impatriados o la Ley Mbappé para inversores en Madrid. Despachos españoles estrechan lazos con boutiques de la City para trabajar conjuntamente con estos perfiles.