Nuevo gigante legal: Ashurst ultima su fusión con Perkins Coie
El bufete anglosajón ha comunicado a la plantilla el nombre del despacho americano, dando lugar a un bufete en el que prevalecerá el nombre del despacho británico
Ashurst anunciará a lo largo de este lunes su fusión con la firma estadounidense Perkins Coie. La operación, según ha podido saber El Confidencial, ha sido comunicada internamente a la plantilla, y marcará el desembarco definitivo del despacho británico en el mercado legal estadounidense tras más de una década de intentos fallidos. El nuevo bufete operará bajo la marca Ashurst Perkins Coie.
Ashurst Perkins Coie contará con 52 oficinas en 23 países, con centro de referencia en Seattle, Londres, Sídney y Nueva York, y una sólida experiencia en los principales centros financieros, incluidos Bruselas, Dubái, Fráncfort, Hong Kong, París, Seúl, Shenzhen, Singapur y Tokio.
La magnitud de la firma irá acompañada de la calidad de su talento y de un historial de asesoramiento fiable y eficaz. De los 3000 abogados de Ashurst Perkins Coie, más de 450 están reconocidos por Chambers and Partners, lo que sitúa a la firma en cuarta posición por número de abogados ranqueados por este prestigioso directorio.
El anuncio llega tras años de negociaciones discretas y múltiples contactos frustrados con firmas norteamericanas, según adelantó este fin de semana The Law. Según el medio americano, durante la última década, Ashurst ha explorado combinaciones con algunos de los grandes nombres del mercado estadounidense —entre ellos Latham & Watkins, Fried Frank, Harris Shriver & Jacobson, Sidley Austin, Hunton Andrews Kurth o Sheppard Mullin— sin lograr culminar ninguna integración. En 2023 estuvo especialmente cerca de cerrar un acuerdo con otra firma estadounidense, pero las conversaciones se rompieron en la fase final por un desacuerdo en los términos.
La elección de Perkins Coie se produce además en un momento especialmente sensible para el despacho norteamericano. La firma fue objeto de un ataque directo del entonces presidente Donald Trump mediante una orden ejecutiva, que Perkins Coie llegó a calificar esta primavera como “una amenaza para la vida” del bufete. Aunque un tribunal federal logró bloquear la norma, el litigio continúa en la corte de apelaciones y ha marcado su actividad reciente.
A ello se suman ajustes internos significativos. Perkins Coie confirmó este verano el despido de alrededor del 5% de su personal profesional en Estados Unidos, una medida que encuadró dentro de “cambios programados” en su estructura operativa. Paralelamente, la firma ha seguido consolidando su presencia internacional, incluida la apertura en 2023 de una pequeña oficina en Londres liderada por el exsocio de White & Case Ian Bagshaw.
Para Ashurst, la integración supone cerrar la pieza que faltaba en su mapa global. La firma cuenta actualmente con oficinas en 18 países, con una presencia particularmente fuerte en Australia, Asia y Oriente Medio, pero hasta ahora su implantación en Estados Unidos era testimonial, limitada a tres ciudades —Nueva York, Los Ángeles y Austin—. La incorporación de Perkins Coie le permitirá acceder de forma inmediata al mayor mercado legal del mundo, en línea con la prioridad estratégica marcada por su consejero delegado, Paul Jenkins, que en los últimos años ha intensificado la búsqueda de un socio estadounidense.
Ashurst anunciará a lo largo de este lunes su fusión con la firma estadounidense Perkins Coie. La operación, según ha podido saber El Confidencial, ha sido comunicada internamente a la plantilla, y marcará el desembarco definitivo del despacho británico en el mercado legal estadounidense tras más de una década de intentos fallidos. El nuevo bufete operará bajo la marca Ashurst Perkins Coie.