La CNMC revisa la compra de Expal por Rheinmetall y cuestiona la operación (1.200M)
Competencia reabre la mayor operación armamentística reciente en España y sopesa declarar lesiva la autorización que concedió en 2023. Si prospera el procedimiento, el caso acabará en la Audiencia Nacional
La Dirección de Competencia investiga ahora si, tras haber sancionado a Rheinmetall con 13 millones de euros por ocultar información relevante sobre su actividad en determinados mercados verticales —en concreto, el de precursores explosivos como la nitroglicerina—, existen fundamentos suficientes para revertir su autorización inicial.
"En la actualidad, la CNMC está tramitando el procedimiento para determinar si la omisión de esa información puede determinar que se declare la autorización de dicha operación de concentración lesiva y, en su caso, que se anule la autorización por los tribunales", ha confirmado el organismo a El Confidencial. El procedimiento debería finalizar, si se confirma la lesividad, con una demanda formal ante la Audiencia Nacional a instancias del propio regulador.
En términos jurídicos, se trata de determinar si esa omisión, ya calificada como infracción grave, permite a la Administraciónimpugnar sus propios actos favorables a terceros si resultan contrarios al interés público.
“La declaración de lesividad no podrá adoptarse una vez transcurridos cuatro años desde que se dictó el acto, y requerirá en todo caso audiencia previa al interesado y dictamen favorable del Consejo de Estado u órgano consultivo equivalente de la comunidad autónoma”, señala la propia norma sobre un procedimiento que, según fuentes jurídicas consultadas, no existen precedentes de que la CNMC haya declarado lesiva una autorización de concentración.
Un expediente en entredicho
El expediente fue autorizado por Competencia el 8 de febrero de 2023, apenas seis días después de recibir la notificación formal de la operación. La CNMC concluyó entonces que no existían solapamientos horizontales ni verticales en los mercados relevantes, y que no era necesario imponer compromisos a las partes. Pero tres meses después, una denuncia alertó de que Rheinmetall —además de fabricar munición y sistemas de armas— suministraba regularmente productos químicos explosivos a otras empresas del sector.
En abril de 2024, la CNMC impuso una sanción de 13 millones de euros a Rheinmetall por ocultar esa información durante el procedimiento. La compañía había sostenido que esas ventas eran puntuales o excedentarias, pero el regulador documentó una actividad continuada y facturada. La multa, sin embargo, fue suspendida cautelarmente por la Audiencia Nacional mientras se resuelve el recurso presentado por la empresa. Ahora, Competencia da un paso más y sopesa si la falta de transparencia en la notificación original vicia de nulidad la resolución dictada hace más de un año.
“La resolución se dictó sobre una información incompleta, y esa información afectaba a un posible cierre vertical en un mercado esencial para el suministro de Defensa. No es un matiz, es una variable que podía haber cambiado el sentido del análisis”, explican fuentes jurídicas consultadas. La CNMC trabaja ya en su propuesta y se espera que decida este otoño si impulsa formalmente la vía de la lesividad.
En paralelo, según le consta a este medio, al que Rheinmetall ha declinado hacer comentarios,la misma resolución de control de concentraciones ya ha sido recurrida por un tercero ante la Audiencia Nacional, lo que podría facilitar que ambos procedimientos se acumulen y sean resueltos conjuntamente.
Escenario incierto para la operación
La gran incógnita es qué ocurrirá si los tribunales anulan la autorización inicial. El control sobre Expal ya está ejecutado, y Rheinmetall opera en España bajo su nueva filial Rheinmetall Expal Munitions. ¿Debe notificarse de nuevo la operación? ¿Es posible imponer condiciones a posteriori?
Expertos ven poco probable una anulación que revierta la transacción. "Lo más lógico sería forzar una nueva autorización con condiciones"
Expertos ven poco probable una anulación que obligue a revertir la transacción. “Lo más lógico sería forzar una nueva autorización con condiciones”, señalan. Eso podría implicar, por ejemplo, obligaciones de suministro de nitroglicerina o pasta húmeda a terceros operadores europeos, para evitar un cierre vertical en un contexto como el actual, con guerras en Ucrania y Oriente Medio y con el objetivo de rearme de la OTAN.
Hay que recordar que Rheinmetall es uno de los pocos fabricantes europeos con capacidad para producir esos insumos explosivos a escala, y la compra de Expal refuerza su posición dominante. En ese contexto, una autorización sin condiciones “podría ser considerada desproporcionada ahora por el regulador”, explican los expertos.
Aunque el expediente está aún en fase interna, su resolución formal —y la eventual presentación del recurso ante la Audiencia Nacional— marcará un antes y un después en el control de concentraciones en sectores estratégicos. La lesividad, hasta ahora una herramienta dormida en el arsenal de la CNMC, podría sentar un precedente.
Alba Sanz. La HayaEnrique Andrés PretelJuan Fernández-MirandaGráficos: Miguel Ángel Gavilanes
Otro escenario que no se descarta en el entorno de Competencia es la remisión del expediente a la Comisión Europea. Así lo prevé expresamente la resolución sancionadora, que señala que, “dada la dimensión e impacto europeo de la operación”, la CNMC podrá trasladar los hechos analizados en el procedimiento a Bruselas si considera que “pudieran haber afectado al control de concentraciones en otros países de la Unión Europea”, en virtud del artículo 22 del Reglamento 139/2004. De momento no consta que se haya ejecutado ese traslado, pero la posibilidad está abierta y gana peso conforme avanza el procedimiento de lesividad.
Otro frente en el Supremo
La CNMC no es la única institución que ha puesto bajo lupa la compra de Expal. También el Tribunal Supremo tiene abierto un proceso contencioso relacionado con la operación, esta vez contra el Gobierno de España.
El consorcio franco-alemán KNDS —participado por el Estado francés y por el grupo Krauss-Maffei Wegmann— ha impugnado la autorización concedida por el Consejo de Ministros en junio de 2023, en el marco del control de inversiones extranjeras. Alega que la venta de Expal a Rheinmetall vulnera principios estratégicos de defensa común de la Unión Europea y pide que se tramite un nuevo permiso "alineado con la seguridad colectiva europea".
La demanda llegó al Supremo en otoño de 2024, meses después de que KNDS accediera al acuerdo de autorización mediante una solicitud de transparencia. El hólding sostiene que desde la entrada de Rheinmetall, Expal ha dejado de abastecer a determinados fabricantes europeos de armamento, y reclama que la filial española vuelva a estar obligada a suministrar insumos esenciales a empresas de la UE y la OTAN.
El recurso llega además en un momento de máxima expansión del grupo alemán, que ha quintuplicado su valor en bolsa desde 2022. Rheinmetall, participada por fondos internacionales —principalmente estadounidenses—, ha hecho de la adquisición de proveedores clave una pieza central de su estrategia de rearme continental.