La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el brazo inversor del Estado, ha fichado a Baker McKenzie para que le asesore en los asuntos que atañen a sus compañías participadas que cotizan en mercados extranjeros. La licitación, ganada por el despacho de origen estadounidense a finales del mes pasado y formalizada ayer, según ha sabido El Confidencial de fuentes conocedoras de la operación, servirá para que el bufete dirigido en Madrid por Rodrigo Ogea junto a Mireia Sabaté apoye a la SEPI en su condición de accionista de Telefónica en las actuaciones que la operadora realice fuera de España, con especial enfoque en EEUU.
Hay que recordar que el pasado mes de mayo, la SEPI alcanzó una participación del 10% en Telefónica en cumplimiento de la orden emitida por el Consejo de Ministros para contrarrestar la irrupción de Saudi Telecom Company (STC) en el accionariado de la teleco. En total, la compra de acciones supuso un desembolso de 2.285 millones de euros.
Para articular la operación, la SEPI, según avanzó este medio el pasado verano, subcontrató los servicios de Baker McKenzie "para completar el análisis jurídico de la operación en lo atinente al cumplimiento de las obligaciones de transparencia en las distintas jurisdicciones, distintas de la española, en las que cotizan los títulos de Telefónica", según confirmó la propia SEPI en respuesta a una solicitud de información formulada por este periódico a través del Portal de Transparencia. Además, contó con los servicios jurídicos internos del holding y contrató a Banco Santander como asesor financiero tras un concurso restringido y confidencial.
Es decir, la SEPI ha vuelto a disponer de los servicios legales de Baker para asesorarla en cuestiones relativas a las regulaciones mercantiles que afectan a Telefónica fuera de España. Esta vez, a través de una licitación abierta con un tiempo estimado de duración de un año y cuyo valor alcanza los 116.000 euros.
Contactada por este diario, la SEPI ha declinado aclarar si este contrato está específicamente destinado a Telefónica, remitiéndose a que se trata de una adjudicación que "responde a las necesidades de asesoramiento legal en materia regulatoria financiera para las compañías que cotizan en mercados secundarios distintos al español". El bufete tampoco ha querido hacer comentarios sobre la información.
Reporting a la SEC y otras jurisdicciones
El objeto del contrato, según la documentación consultada por este medio, es garantizar el estricto cumplimiento legal "en cuantas obligaciones quepa incurrir o asumir por parte de SEPI en su condición de accionista de empresas que coticen en cualquier jurisdicción (excluida la española)". Asimismo, la licitación reserva un apartado específico para las tareas que Baker debe cumplir en EEUU. "Asesoramiento recurrente en materia de reporting a la SEC y en asuntos relacionados con la normativa de mercado de valores" del país norteamericano.
En este sentido, Telefónica cotiza en Wall Street a través de un ADR. Asimismo, el operador de telefonía español, en sus cuentas anuales, señala que sus operaciones pueden estar sujetas o afectadas por programas de sanciones económicas "y otras restricciones comerciales (“sanciones”), tales como aquellas gestionadas por las Naciones Unidas, la Unión Europea y los Estados Unidos, incluyendo la Oficina del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) y Reino Unido".
Asimismo, hay que recordar que la compañía participada por la SEPI en un 10% accionarial dispone de una filial tecnológica, Telefónica Tech, basada en EEUU. Además, en Miami cuenta con Key Center de Telefónica Data, un centro de telecomunicaciones desde el que opera entre EEUU y Latinoamérica.
Además de en EEUU, la SEPI ha fichado a Baker para que le asesore en otras jurisdicciones respecto a sus participadas a través de un "mapeo periódico de las obligaciones con los reguladores en otras jurisdicciones donde cotizan los valores de los que SEPI es titular directa o indirectamente (en la actualidad Brasil, Chile, Holanda y Perú, pero susceptible de otros países)".
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el brazo inversor del Estado, ha fichado a Baker McKenzie para que le asesore en los asuntos que atañen a sus compañías participadas que cotizan en mercados extranjeros. La licitación, ganada por el despacho de origen estadounidense a finales del mes pasado y formalizada ayer, según ha sabido El Confidencial de fuentes conocedoras de la operación, servirá para que el bufete dirigido en Madrid por Rodrigo Ogea junto a Mireia Sabaté apoye a la SEPI en su condición de accionista de Telefónica en las actuaciones que la operadora realice fuera de España, con especial enfoque en EEUU.