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Vendo aspirador, un colchón y un divorcio: los abogados se lanzan a Wallapop
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la especialización es la clave

Vendo aspirador, un colchón y un divorcio: los abogados se lanzan a Wallapop

Cada vez más abogados se publicitan en la plataforma de compraventa de internet. La experiencia, aseguran, es muy fructífera: algunos llegan a sacar hasta 15 clientes al mes

Foto: Wallapop.
Wallapop.

José María Adorna Castro es miembro de Wallapop desde 2017. Se creó un perfil para poder ampliar su colección de bolígrafos y plumas Montblanc, ya que, en las tiendas oficinales, estos artículos pueden superar los 1.000 euros la unidad (en la plataforma se ofertan por entre 200 y 500 euros). Tras años dándole un uso personal, hace unos meses, este abogado de Sevilla decidió probar algo nuevo: publicitar sus servicios profesionales en la 'app' de segunda mano. En su anuncio, se presenta como letrado especialista en accidentes de tráfico. "Podemos derivarte a una rehabilitación médica gratuita. Los honorarios serán el 15% de la indemnización que perciba el cliente", reza el 'post', que acompaña con fotos del bufete y algún selfi. Un reclamo sencillo, pero efectivo. "Me llaman mucho. Al mes puedo llegar a tener 15 clientes que vienen solo de Wallapop", calcula.

José María no es el único que anuncia su despacho a través de esta plataforma. Como él, un creciente número de letrados se han decantado por ofertar asesoramiento jurídico en la web de compraventa. El objetivo, señalan, es llegar a un público más amplio del que pueden alcanzar a través de Google Maps, Milanuncios o, simplemente, la placa en la puerta. Y la web catalana parece ser el medio idóneo: con 15 millones de usuarios activos al mes, Wallapop es una de las aplicaciones móviles con más éxito entre los españoles. De acuerdo con el informe 'Digital 2022', elaborado por Hootsuite y We Are Social, esta 'app' fue la décima más descargada a lo largo de 2021, por detrás de TikTok, Aliexpress y WhatsApp, entre otras.

A pesar de estar centrada en artículos de segunda mano, los abogados consultados por este medio coinciden en que la aplicación funciona para encontrar clientes. Es el caso de Jorge*, un letrado de Zaragoza que prefiere aparecer con un nombre en clave. "Yo ejerzo en un despacho y no quiero que sepan que me publicito en Wallapop. Los clientes que salen de allí son míos y no quiero líos con mis jefes", aclara. Es miembro de la 'app' desde 2016, pero empezó a anunciarse como profesional hace apenas unos meses. Entre sus productos en venta destaca el asesoramiento en ficheros de morosos, en recurrir multas y un horno de fogones. Como el resto de sus compañeros con presencia en la plataforma, Jorge asegura que Wallapop es sinónimo de éxito. "Algún cliente he sacado", indica, si bien lamenta que un gran número de las consultas que recibe son de usuarios que han sido estafados por supuestos abogados que, como él, se anuncian a través de esta 'app'.

Los usuarios jurídicos son variados: desde letrados que mezclan el anuncio de una 'roomba' con el asesoramiento de divorcios hasta perfiles corporativos que se presentan con el nombre y el logo del bufete. Un buen ejemplo de ello es Jiménez y García Abogados. Esta firma de Barcelona se define en Wallapop como un despacho "de trato cercano y profesional" especializado en varias áreas (penal, divorcios, herencias, laboral e indemnizaciones por negligencia médica, entre otras). En el mismo 'post', la entidad incluye un email y un teléfono de contacto, además de la dirección física. "Aportamos luz a tus dudas y te orientamos en todo para tomar la mejor decisión", concluyen.

"Lo de publicitar el bufete se nos ocurrió a un compañero y a mí", describe Javier, uno de los socios de la firma. "Teníamos un compañero que quería adoptar un perro. Fue a cuatro perreras y en todas le pusieron pegas. Como le estaba costando mucho, le dijimos que buscara en Wallapop, que allí hay de todo. A pesar de que no encontró nada porque la plataforma no permite anunciar animales, la idea ya estaba ahí", detalla. Desde que crearon el perfil a finales de 2021, Javier cuenta que han recibido muchas consultas, aunque tan solo unas pocas se acaban convirtiendo en clientes.

Foto: Estand de Abogartis en un supermercado de Bornos (Cádiz).

En la misma línea se pronuncia el letrado Roque Ortega, de Tomares (Sevilla), que describe la labor de conseguir clientes en la aplicación como una carrera de fondo. "La gente no suele acudir a Wallapop a encontrar abogado. Quieren otros productos, un frigorífico, un coche... pero si ven tu anuncio mientras buscan, les metes la idea en la cabeza y, cuando lo necesitan, te llaman", detalla.

¿Cuál es el secreto del éxito para triunfar en la 'app'? Adorna Castro enumera tres claves. En primer lugar, publicitar servicios muy concretos que no precisen de un asesoramiento muy personalizado. Por ejemplo, reclamaciones por accidente de tráfico. En estos casos, los clientes no tienen reparos en contratar a un profesional por una plataforma como Wallapop, mientras que en otro tipo de asuntos, como un divorcio, suelen decantarse por bufetes que ya conozcan o les haya recomendado un conocido.

"La gente no suele usar Wallapop para encontrar abogado, pero si ven tu anuncio mientras buscan, les metes la idea en la cabeza"

Por otro lado, el letrado recomienda evitar las formalidades tan habituales en el mundo del Derecho y ser cercano en el anuncio. "Yo decidí incorporar fotos mías y de mi despacho y creo que genera más confianza. Me pasa lo mismo cuando yo busco servicios: si busco un fontanero y veo un 'post' con una imagen de una llave inglesa, me deja indiferente", asevera. Y, por último, cierto temple. "La mayoría de mensajes que recibo son consultas o usuarios mostrando interés, pero a veces hay algún gracioso que me hacen chistes como 'abogado el que tengo aquí colgado'", recuerda Adorna.

La paciencia es, para Lucía, abogada experta en penal y familia, un elemento esencial. "Al final, la gente lo usa para buscar todo tipo de cosas. Y eso tiene su parte positiva, pero también negativa", subraya. Y explica que, al tratarse de una plataforma dirigida a un público tan amplio que no busca necesariamente un servicio jurídico, se pierde cierta seriedad en el trato. "Es como el mercadillo de Navidad: te piden consultas gratuitas, conciertas una cita y no aparecen o te preguntan por cuestiones que no tienen que ver con tu área de práctica", lamenta. Aunque admite haber conseguido un par de asuntos importantes, matiza que el trabajo que le da hacer ese filtro inicial no compensa los clientes que le pueda reportar. "Estoy pensando en borrar la cuenta", concluye.

José María Adorna Castro es miembro de Wallapop desde 2017. Se creó un perfil para poder ampliar su colección de bolígrafos y plumas Montblanc, ya que, en las tiendas oficinales, estos artículos pueden superar los 1.000 euros la unidad (en la plataforma se ofertan por entre 200 y 500 euros). Tras años dándole un uso personal, hace unos meses, este abogado de Sevilla decidió probar algo nuevo: publicitar sus servicios profesionales en la 'app' de segunda mano. En su anuncio, se presenta como letrado especialista en accidentes de tráfico. "Podemos derivarte a una rehabilitación médica gratuita. Los honorarios serán el 15% de la indemnización que perciba el cliente", reza el 'post', que acompaña con fotos del bufete y algún selfi. Un reclamo sencillo, pero efectivo. "Me llaman mucho. Al mes puedo llegar a tener 15 clientes que vienen solo de Wallapop", calcula.

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