Juicios telemáticos: Justicia irrita a abogados, jueces y fiscales al celebrar su supuesto éxito
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En muchos juzgados no funcionan

Juicios telemáticos: Justicia irrita a abogados, jueces y fiscales al celebrar su supuesto éxito

Un mensaje del Ministerio que dirige Pilar Llop en el que presume de los logros en esta cuestión levanta las críticas de los profesionales, que destacan la infinidad de fallos del sistema

Foto: Primer juicio plenamente telemático en Galicia.
Primer juicio plenamente telemático en Galicia.

"La celebración de vistas y actos procesales por vía telemática fue una de las medidas para mejorar el servicio público de justicia durante la pandemia. A día de hoy, son utilizadas de forma cotidiana". Con estas palabras promocionaba el Ministerio de Justicia hace unas semanas el sistema de juicios telemáticos que se implantó durante el confinamiento. En un vídeo difundido en su cuenta de Twitter, el departamento liderado por Pilar Llop celebraba que este sistema había posibilitado el funcionamiento de los tribunales "evitando la paralización del servicio público y utilizando sistemas de videoconferencia y de grabación de vistas judiciales".

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El mensaje, no obstante, ha desencadenado numerosas críticas en el sector. Jueces, fiscales y abogados ponen de manifiesto que la realidad es muy diferente a la que plantea Justicia. Estos profesionales, cuyo día a día se desarrolla en los juzgados, revelan que los juicios telemáticos todavía están lejos de ser algo habitual y aseguran que, en el último año y medio, a pesar del contexto pandémico, han sido una excepción y no la norma. Los pocos que se han celebrado, agregan, han presentado continuos problemas que, en muchas ocasiones, han terminado en la suspensión del procedimiento. En resumen, que al contrario de lo que sugiere el ministerio, aún queda un largo camino por recorrer para traer la tecnología a los tribunales.

Uno de los testigos de estos fallos constantes es Fernando Benítez, fiscal delegado de medio ambiente de Málaga. "En estos últimos meses, hemos tenido muchas dificultades. En algunas testificales, por ejemplo, no conseguíamos conectarnos, y si se podía, fallaba el audio o el vídeo de alguna de las partes", relata. Otra anécdota reveladora es la de la abogada penalista Paz Vallés, que hace unos meses recibió la negativa de un juzgado de Marbella a su petición de que un cliente testificase por videoconferencia. Ella sugirió hacerlo a través de la plataforma Webex, un soporte similar a Zoom utilizado por algunos órganos judiciales. El juez, no obstante, se opuso alegando que sus funcionarios no sabían utilizar la aplicación "aunque sí habían oído remotamente el nombre".

Sistemas incompatibles entre juzgados

Los mayores problemas, no obstante, aparecen cuando hay que interactuar con otros organismos. Como, por ejemplo, un centro penitenciario, una comisaría o juzgados de otras regiones. "No se aclaran entre ellos. Si conectas con un órgano judicial de otra comunidad, ya es imposible porque, al tener cada uno competencias propias, trabajan con programas distintos que no son compatibles", detalla Eric Gilabert, abogado especializado en derecho civil y penal. En su experiencia, hay tribunales preparados, pero son casos aislados, mientras que la mayoría muestran un gran desconocimiento de los medios tecnológicos y poca voluntad de adaptación. "Los propios jueces te piden encarecidamente que no pidas videoconferencia, que si puedes desplazarte lo hagas. Sería maravilloso que la realidad fuera como dice el ministerio, pero no es así", asevera.

Foto: El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ha impulsado el Plan 2030, que tiene como principal objetivo la digitalización de los juzgados.

Una experiencia similar a la del letrado José Enrique Carrero-Blanco, civilista y penalista en Tech Abogados, que narra cómo un juzgado de Oviedo tardó más de una hora para conectarse con otro de Badalona. "Tuvo que venir el informático porque no eran capaces de conectarse, aunque al final se resolvió", recuerda. No corrió la misma suerte en otra ocasión en que intentó que su cliente, acusado de homicidio, declarara por videoconferencia desde la cárcel. "Se tuvo que suspender varias veces porque era imposible conectar con el centro penitenciario", señala. En el último año y medio, este letrado asegura que solo ha conseguido celebrar una vista de forma exitosa a través de herramientas digitales en una ocasión.

Preguntado por este medio, el Ministerio de Justicia no ha especificado si el mensaje difundido hace referencia a todo el territorio nacional o solo a las comunidades del 'territorio ministerio'. Es decir, las que no tienen las competencias transferidas, que son Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Islas Baleares y Murcia. Aseguran que la llegada de los juicios telemáticos contribuye a conseguir una Justicia verde y sostenible e indican que, desde el inicio de la pandemia, se han celebrado más de 590.000 vistas y comparecencias telemáticas en todo el territorio nacional.

Falta de directrices

Uno de los motivos que explican el fiasco de los juicios telemáticos es, según Natalia Velilla, jueza y vocal de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV), la falta de directrices o normas. A día de hoy, no existe ningún reglamento que defina cómo debe diseñarse un proceso judicial para que, a pesar de realizarse de manera 'online', cumpla con todas las garantías judiciales que deben cumplirse por ley. En su lugar, algunos tribunales superiores de Justicia han dado instrucciones, como recomendar el uso de Zoom, Cisco, Webex y otras plataformas de videoconferencia. "Pero eso no es un juicio telemático. No se trata de utilizar los medios con los que hablamos con nuestra abuela o pareja. Se trata de adoptar un modelo más amplio", subraya.

Para la jueza Natalia Velilla, el fiasco de los juicios telemáticos se debe a la falta de una normativa

En su opinión, si hay procedimientos telemáticos que salen bien, es en gran medida por el 'buen hacer' de los actores y no tanto porque exista un apoyo por parte de la Administración local o nacional. Para lograr que la Justicia esté plenamente digitalizada, Velilla ve necesaria una gran inversión y luchar para atajar las distancias tan grandes que todavía existen entre el sector Justicia y la tecnología. "Es difícil, pero hace falta voluntad", insiste.

Ni wifi ni impresoras a color

Pero no son solo los juicios telemáticos. Muchos abogados critican que la falta de digitalización de algunos tribunales es absoluta, incluso en los aspectos más insignificantes. Un ejemplo lo da el fiscal Benítez, que cuenta que en los juzgados de Málaga no hay red wifi disponible, por lo que algunos procedimientos, como juicios de conformidad, los han tenido que hacer por videollamadas de WhatsApp a través de los datos del teléfono del letrado. Además, las salas se encuentran en una planta subterránea, por lo que la cobertura deja mucho que desear. "He visto cómo el abogado de la defensa se colocaba en la puerta porque allí llegaba mejor la señal. Es esperpéntico", lamenta.

Foto: Sala Penal del Tribunal Supremo, ahora vacía. (EFE)

Otra crítica recurrente de los profesionales es la falta de adecuación de los órganos a Lexnet, la plataforma a través de la cual los actores presentan la documentación de forma 'online'. "Se llama sistema de papel cero, pero no es verdad", indican desde el despacho JM Real Abogados. "En teoría, tienes que presentar cualquier escrito por esta vía, pero luego el juzgado te da un plazo de tres días para que lleves la documentación físicamente", explican. En la misma línea se encuentra el letrado Gilabert. "Desde hace años, nos obligan a presentar las demandas por Lexnet. Pero muchos jueces te lo piden en formato físico. Y algunas de las pruebas periciales que presentamos contienen imágenes en color, pero como solo tienen impresoras en blanco y negro, se la tienes que traer", lamenta.

Caso de éxito

Pero no todo son fracasos. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Santander se jacta de haber conseguido hacer de los juicios 'online' una realidad del día a día. "Para nosotros, la digitalización es un hecho. Hemos adoptado unas medidas que han cambiado completamente nuestra dinámica", confiesa su juez titular, Luis Acayro. Más del 80% de los juicios que celebran, explica, son telemáticos (ya sea de forma integral o combinada con presencial) y siempre se cumplen todas las garantías exigidas por ley.

Ahora bien, el profesional explica que el Ministerio de Justicia no ha tenido nada que ver con el proceso de digitalización de su juzgado. Al estar en una comunidad con las competencias transferidas, el apoyo ha venido de la Administración de Justicia cántabra y, en particular, de los servicios de informática. "Trabajamos con el ingeniero de 'software' Javier Bel, que diseñó un sistema desde cero que está resultando ser un éxito", describe. Ello, sumado a la buena voluntad de los funcionarios del órgano judicial y las partes que intervienen en los juicios, contribuye a que la experiencia en este juzgado con la tecnología sea un éxito rotundo. "Pero si hemos llegado adonde hemos llegado, ha sido por nosotros", subraya Acayro.

"La celebración de vistas y actos procesales por vía telemática fue una de las medidas para mejorar el servicio público de justicia durante la pandemia. A día de hoy, son utilizadas de forma cotidiana". Con estas palabras promocionaba el Ministerio de Justicia hace unas semanas el sistema de juicios telemáticos que se implantó durante el confinamiento. En un vídeo difundido en su cuenta de Twitter, el departamento liderado por Pilar Llop celebraba que este sistema había posibilitado el funcionamiento de los tribunales "evitando la paralización del servicio público y utilizando sistemas de videoconferencia y de grabación de vistas judiciales".

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