Mª Pilar García Guijarro: "Las medidas del Gobierno no han parado ninguna inversión"
  1. Jurídico
Entrevista

Mª Pilar García Guijarro: "Las medidas del Gobierno no han parado ninguna inversión"

La socia directora de Watson Farley & Williams, bufete especializado en energía, rebaja el alarmismo sobre el impacto del 'recortazo', pero admite que han revisado algunos contratos para dar confort a los inversores

Foto: María Pilar García Guijarro, socia directora de Watson Farley & Williams en Madrid. (Ana Beltrán)
María Pilar García Guijarro, socia directora de Watson Farley & Williams en Madrid. (Ana Beltrán)

Watson Farley & Williams es uno de los bufetes especializados en energía con mayor reconocimiento en España. Su socia directora en Madrid, María Pilar García Guijarro, cuenta con más de 25 años de experiencia asesorando fondos de inversión, compañías e instituciones financieras en todo tipo de operaciones en el sector. A pesar de que entre sus clientes se encuentran los 'a priori' perjudicados por las medidas del Ministerio para la Transición Ecológica, García Guijarro rebate los mensajes más críticos con las decisiones adoptadas.

Frente a quienes afirman que las reformas son "intervencionistas" y que provocarán la congelación de nuevos proyectos, la letrada señala que, más allá de las "preguntas, dudas y alguna incertidumbre" que han suscitado, hasta la fecha "no han alejado a ningún inversor". La situación, subraya, no tiene nada que ver con el terremoto que provocó el recorte de las primas de las renovables de la década pasada. En todo caso, advierte que la apuesta por ser un país que se nutra 100% de energía limpia exigirá mucha pedagogía pues el tránsito de un modelo a otro es "un camino caro".

PREGUNTA. ¿Cómo está afectando la situación de crisis energética y las medidas adoptadas para combatirla a sus clientes?

RESPUESTA. En Watson seguimos teniendo la misma carga de trabajo o más que antes de que comenzara esta situación. Para nuestros clientes, que son fondos de inversión, bancos, desarrolladores, empresas constructoras o algunas 'utilities', el negocio sigue como hasta ahora. Es decir, los inversores no han dejado de tener interés por el mercado español, ni las medidas adoptadas ni el contexto han dado lugar a una decisión de no inversión. Es cierto que al trabajo transaccional ahora hay que sumar las cuestiones específicas relativas a las subidas de precio o las medidas que está adoptando el Gobierno, pero nuestra percepción es que España sigue siendo un destino de inversión y que se siguen cerrando operaciones.

* Si no ves correctamente el módulo de suscripción, haz clic aquí

P. No detecta, por tanto, que los cambios regulatorios hayan creado una sensación de inseguridad jurídica.

R. Es cierto que han suscitado preguntas, dudas y alguna incertidumbre. Pero, al menos en nuestro caso, hemos sido capaces de resolverlas y, cuando la normativa dejaba lugar a alguna duda o posible interpretación, hemos acompañado a los inversores para negociar las estructuras necesarias para darles el confort y la protección necesaria ante los escenarios posibles o probables que plantea la nueva regulación. Es posible que otros, con otra visión u otro tipo de asesoramiento, hayan decidido frenar alguna decisión, pero, en lo que respecta a nuestro despacho, al margen de que haya más preguntas, las transacciones siguen su curso. En todo caso, es necesario subrayar que la seguridad jurídica y la certeza siempre ayuda a que vengan las inversiones y se mantengan.

P. Hay quien ha señalado que las medidas han resucitado los fantasmas del recorte de las primas de las renovables de la década pasada. ¿Comparte esta impresión?

R. Es cierto que hay quien ha afirmado que vuelve la incertidumbre, pero nosotros vemos que el momento actual es muy diferente al de entonces. No puede hablarse de la inseguridad jurídica de hace una década. El precio de la electricidad ha provocado una situación excepcional, extraordinaria y que no resultaba previsible, y que exigía una reacción. Así lo ha hecho España, pero también están estudiando qué hacer Francia, el Reino Unido o la Comisión Europea. Este no es un tema de blanco o negro, o de quién acierta y quién se equivoca, porque además el marco es complejo: la normativa europea actual plantea limitaciones; hay actuaciones que requerirían una acción conjunta con otras jurisdicciones...

"No puede hablarse de inseguridad jurídica. El precio de la electricidad provoca una situación excepcional y había que reaccionar"

Sin duda, las soluciones que ha planteado el Ministerio son polémicas porque afectan a los ingresos legítimos de determinadas empresas y es importante defender la rentabilidad. Pero insisto, no estamos ante una situación fácil y las medidas son temporales. Además, lo que se ha aprobado respeta un principio fundamental del sistema, que es no generar nuevo déficit. Si eso no se hubiera preservado, a la larga si nos obligaría a adoptar alguna medida drástica.

P. Entonces, ¿cómo valora las medidas del Gobierno?, ¿han sido adecuadas?

R. A nosotros no nos gusta el impacto que tienen en las empresas, porque estamos a favor de defender la capacidad inversora, el retorno y la rentabilidad de nuestros clientes. Que el panorama energético español sea lo más atractivo posible para todos los inversores redunda en el beneficio de todos, pero la situación actual no solo hay que analizarla desde la perspectiva de la inversión, sino también del punto de vista del impacto social. Es cierto que se han causado algunos daños y es importante que determinadas cuestiones se aclaren cuanto antes, pero no queremos hacer una lectura muy negativa porque creemos que ese tipo de mensajes sí son los que espantan y crean alarma. Son mejores las posiciones constructivas y trabajar para mejorar aquello que se pueda. Así es como creo que podemos seguir dando confianza a los inversores, por su bien, pero también por el del mercado y del conjunto de la sociedad.

placeholder Foto: Ana Beltrán.
Foto: Ana Beltrán.

P. ¿Les está obligando la volatilidad actual a redactar nuevas cláusulas o sofisticar los contratos?

R. Sí. Ya desde el covid tuvimos que hacer modificaciones en este sentido. Para empezar, por el control de las inversiones extranjeras, que ha requerido que en todos los contratos preveamos la posibilidad de que se autorizara o, eventualmente, no lo hicieran. La situación regulatoria en materia energética, también ha habido que introducirla. Le estamos dando vueltas a todos los contratos, y estamos previendo los distintos escenarios y redactando el clausulado para dar confort a los inversores tanto si la situación se prolonga, como si no lo hace, o si se implementan nuevas medidas. Intentamos cubrir cualquier riesgo que pudiera afectar a nuestro cliente.

"Le estamos dando vueltas a los contratos y redactando nuevas cláusulas que prevean todos los escenarios"

P. Iberdrola ha anunciado la paralización de sus inversiones en renovables en España. ¿Ha adoptado alguna otra empresa una decisión similar?, ¿la espera?

R. No. No conozco si alguna otra compañía ha adoptado una decisión similar, pero podría ser y sería legítimo. En todo caso, creo que movimientos de este tipo tienen que ver con la coyuntura y, en breve, veremos a todas las 'utilities' españolas apostando por el mercado español.

P. ¿Cómo está afectando esta situación al mercado de PPA?

R. Los PPA pueden ser una solución en un mercado eléctrico como el nuestro, que ahora mismo es puramente 'merchant', con algunas excepciones. Partimos de la base que España ha apostado por una transición lo más rápida y potente posible, con un 100% de renovables en 2050. Para eso tenemos que instalar e imponer en operación muchos gigavatios en un periodo muy corto. En este contexto, necesitamos ofrecer a los inversores la máxima confianza, no solo regulatoria y jurídica, sino también en lo que respecta al retorno de su inversión. Y, además, facilitarles que tengan acceso a las fuentes de financiación. La financiación muchas veces, o casi siempre, necesita visibilidad respecto de los ingresos que se van a tener. En los proyectos puramente 'merchant' esa visibilidad es más incierta puesto que tú vendes a precio de mercado, precios que pueden ser muy variables como vemos. El PPA, en cambio, da certeza al proyecto respecto de los flujos de ingresos durante un periodo de tiempo determinado, por lo que se convierte en un instrumento valiosísimo y muy necesario.

Foto: El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson (d), y el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán. (Cedida)

En esta coyuntura, lo más interesante es que se haya iniciado una reflexión y un diálogo intensos sobre los PPA, cuando en España no teníamos tradición ni cultura de ellos. Que se abra el debate y se empiece a educar a todos los 'players' sobre sus bondades es positivo. Ahora ya hay muchos 'offtakers' planteándoselos, cuando hasta ahora no los habían considerado en absoluto; lo mismo sucede con los generadores. También estamos trabajando en proyectos para que los PPA puedan ser más accesibles a pequeñas y medianas empresas, y a todo tipo de consumidores, grandes y medianos.

P. Mencionaba la transición energética por la que ha apostado España. ¿Falta pedagogía sobre el coste que tendrá recorrer esa senda?

R. Sin duda. Es necesario concienciar sobre el coste que va a tener y sobre todo lo que tendremos que pagar. El camino que vamos a recorrer es un camino caro. Para cumplir con el PNIEC (Plan Nacional Integrado de Energía y Clima), que fija el objetivo de un modelo energético absolutamente renovable, necesitamos implantar tecnologías y plantas cuanto antes y cuantas más, mejor. Necesitamos 50 gigavatios para cubrir la demanda que tenemos ahora mismo. El cierre escalonado y ordenado de las nucleares y el cabrón no nos deja más alternativa que los ciclos combinados con tecnologías fácilmente gestionables, que se alimentan con gas. Como no tenemos ni reservas ni almacenamiento de gas, dependemos de su compra a una contraparte que no siempre nos da las garantías o el confort que necesitamos.

"Tenemos que llegar cuanto antes a un parque 100% renovable para evitar las oscilaciones del gas, y para ello necesitamos inversión"

¿Eso qué significa? Que tenemos que intentar llegar cuanto antes a un parque 100% renovable para evitar las oscilaciones y la inestabilidad del gas, y para ello necesitamos inversión, que tiene un coste. Y tenemos que ser capaces de atraer a los inversores, para lo cual es imprescindible un marco estable. Si no, no llegaremos a los objetivos y mientras no los alcancemos, seguiremos dependiendo del gas, que es caro y genera incertidumbre.

P. Cada vez hay más voces en contra de los macroproyectos de renovables. ¿Seguirán saliendo adelante proyectos de este tipo?

R. Los macroproyectos van a ser cada vez más complicados. Por distintos factores: por los plazos de los reales decretos; porque las líneas de conexión muy largas tienen dificultades; porque en España nos tomamos muy en serio la cuestión medioambiental y el efecto de la concentración tiene un gran impacto en este sentido; porque hay ayuntamientos que están siendo cada vez más reticentes... Pero aquí hace falta cierta labor de educación, porque si hemos apostado por la transición energética, no hay alternativa.

España ha decidido cerrar de forma ordenada sus centrales nucleares y de carbón y, a diferencia de otros países, hemos apostado por un 100% de renovables. La única salida a esta situación es que cada vez haya más proyectos de renovables para que, cuanto antes, estas nos abastezcan lo máximo posible. Por tanto, el Gobierno y las autoridades competentes deben, garantizando la seguridad jurídica y el respecto a los aspectos medioambientales, agilizar los trámites en la medida de lo posible.

placeholder Foto: Ana Beltrán.
Foto: Ana Beltrán.

P. La regulación de acceso y conexión o la propia subasta de renovables introducen cada vez más criterios de fomento de la actividad en la 'España vaciada'. ¿Cómo abordan sus clientes esta tendencia?

R. Los proyectos de renovables tienen un altísimo potencial como forma de empujar económica y socialmente estos territorios, porque generan muchísimos puestos de trabajo. La normativa de los concursos de capacidad promueve y beneficia a aquellos proyectos que traigan aparejados consigo, no ya solo la pura instalación, generación y venta de energía, sino también beneficios sociales para la zona, el municipio o la comarca en la que se establezcan. Los desarrolladores ya trabajan en presentar planes de viabilidad que creen riqueza en el territorio, creando empleo y reinvirtiendo en él parte del beneficio. Es un instrumento fabuloso en manos de las autoridades y los desarrolladores ya lo tienen en cuenta en sus proyectos.

"Sin nucleares por un lado y sin renovables por el otro podemos quedarnos estancados en un limbo, y eso es lo peor que nos puede pasar"

P. Sin embargo, desde algunos entornos ecologistas se están cuestionando los grandes proyectos de renovables. Hace unos días, de hecho, vimos una manifestación por el impacto que estos tienen en determinadas zonas.

R. También debe hacerse pedagogía en este sentido a nivel estatal, autonómico y local. Es cierto que hay grupos ecologistas que están incidiendo más en el impacto negativo que en los beneficios que pueden tener los macroproyectos. Hay que ser realista: no hay una solución perfecta, pero desde luego las renovables son la fuente de energía más limpia, la menos contaminante y la que menos residuos deja. Además, la construcción de estos proyectos se hace con todas las garantías medioambientales: tienen que ser desmanteladas al final de su vida útil y dejar el territorio como estaba; cualquier impacto sobre el terreno debe ser compensado, etcétera. Hay que educar también en este sentido porque si frenamos estas iniciativas podemos quedarnos estancados en un limbo y eso es lo peor que nos puede pasar. Sin nucleares por un lado y sin renovables por el otro, se prolongaría la situación actual más de lo necesario.

P. ¿Cree que se retomarán las salidas a bolsa que se paralizaron durante la primera parte del año?

R. En mi opinión, eso tardará un poco más. En el mercado de capitales, la psicología colectiva influye mucho y ha habido muchos rumores. Dado que hay mucho capital y mucha liquidez, los inversores especializados están viendo que no es necesario hacer ahora una salida al mercado, que ahora puede resultar más volátil. Hay una alternativa de dinero especializado que, en este momento, es más eficiente. En todo caso, con el tiempo sin duda que se retomarán porque es la estrategia que se han planteado muchos 'players'.

placeholder Foto: Ana Beltrán.
Foto: Ana Beltrán.

P. ¿Prevé que siga tan intensa la actividad de M&A en el sector?

R. Así lo prevemos y así lo estamos viendo. De momento, no vemos que esta hiperactividad vaya a frenarse a corto o medio plazo. Es un mercado muy interesante y que está evolucionando siguiendo la demanda, la evolución de la sociedad, la salida del covid, el repunte de la actividad, la subida del consumo y los precios del gas. Además, está siendo un foco de atención para los inversores que puede traducirse en un beneficio para el país.

P. ¿Les hacen sus clientes muchas preguntas sobre el precio de la electricidad?, ¿les piden que estimen hasta cuándo durará la actual situación?

R. Alguna pregunta nos hacen, pero, realmente, los inversores institucionales o especializados no están muy preocupados por el precio de la electricidad actual. La razón es que hablamos de proyectos que están en fase de desarrollo y que entrarán en operación en dos o tres años. En ese momento, prevemos que el precio ya se haya corregido o reconducido. A los inversores más que el precio de la electricidad, lo que les preocupa es contar con un marco jurídico estable y tener la sensación de que estamos ante una situación transitoria y coyuntural, y que las medidas para contrarrestarla son temporales.

Energía Energía fotovoltaica Energía eólica Inversores Primas a las renovables Reformas
El redactor recomienda