El futbolista Álvaro Morata y la modelo italiana Alice Campello se han reconciliado no solo como pareja, sino que han sellado una nueva unión en el ámbito empresarial. Ambos han creado la sociedad Morata Campello Real Estate y se lanzarán a invertir en el sector inmobiliario de la mano, puesto que los dos figuran como administradores solidarios a través de las empresas que cada uno tiene.
Morata Campello Real Estate, cuyo nombre ya es toda una declaración de intenciones de dicha unión, se dedicará a la compraventa y arrendamiento de todo tipo inmuebles, entre los que destacan terrenos, fincas, viviendas o locales, entre otros. No obstante, es probable que el madrileño, ahora en el fútbol italiano en las filas del Como 1907 de la Serie A, tenga más peso en la sociedad al fijar su domicilio social en el mismo lugar que Tamora 2011, su gran empresa. No obstante, desde el entorno del delantero han declinado hacer cualquier comentario a El Confidencial.
La propia Tamora 2011 figura como administrador solidario de Morata Campello Real Estate, mientras que por parte de Alice Campello es la empresa Alice Campello Holding SL, una firma con la que la italiana facturó cerca de un millón de euros en 2023, último ejercicio presentado en el Registro Mercantil, logrando un beneficio de casi 73.000 euros. Cifras notablemente superiores a las de un año antes, ya que eran de cerca de 300.000 euros y menos de 578 euros, respectivamente.
La responsabilidad recaerá en el futbolista, puesto que irrumpe con su sociedad Tamora 2011 SL, que cuenta con activos por más de 16,8 millones de euros. Bajo esta empresa están sus participaciones en distintas empresas, que están valoradas en cerca de 7,4 millones de euros; pero también ciertas inversiones inmobiliarias, que ascienden a cerca de cuatro millones de euros.
La sociedad Tamora 2011 ha ido adelgazando durante los últimos años su número de inmuebles, aunque algunos han sido a través de la transferencia a otras sociedades del propio Álvaro Morata, como hizo con su chalé ubicado en la calle Paseo de los Lagos, dentro de la urbanización de La Finca en Pozuelo de Alarcón, tal y como adelantó El Confidencial. Así, y a cierre de 2020, todos ellos tenían un valor de 7,35 millones de euros y se incluían un 'loft' y un 'parking' en Sanchinarro (Madrid), un local comercial en Marbella valorado en más de 465.000 euros, un local en la céntrica calle madrileña de María de Molina de 2,87 millones de euros, un apartamento en la playa de Tubalita (Málaga), otro local en San Lorenzo de El Escorial (Madrid) y una vivienda de casi 900.000 euros en Montelaguna (Valladolid).
Álvaro Morata ha decidido crear Morata Campello Real Estate meses después de su fichaje por el Como 1907, equipo entrenado por Cesc Fàbregas y al que llega cedido con una opción de compra obligatoria tras su paso por el Galatasaray. Además, se produce tras la ruptura y posterior reconciliación con la influencer Alice Campello y con una vida de ambos, junto a sus hijos, en Italia.
Morata es uno de los muchos futbolistas que, asesorado por expertos financieros, ha diversificado parte de su fortuna en el sector inmobiliario. Recientemente, Diego Llorente montó una firma en el sector y compró terrenos al Turronero en Sevilla; mientras que en los grandes equipos españoles decenas de futbolistas se han hecho con determinados activos que les generen rentas y se revaloricen con el objetivo de mantener cierto nivel de vida una vez cuelguen las botas.
El futbolista Álvaro Morata y la modelo italiana Alice Campello se han reconciliado no solo como pareja, sino que han sellado una nueva unión en el ámbito empresarial. Ambos han creado la sociedad Morata Campello Real Estate y se lanzarán a invertir en el sector inmobiliario de la mano, puesto que los dos figuran como administradores solidarios a través de las empresas que cada uno tiene.