Admara compra una clínica junto al Paseo de la Castellana para hacer vivienda de lujo
La fiebre por promover viviendas de alto standing en el centro de Madrid está haciendo que cada vez más edificios dedicados a otros usos, fundamentalmente oficinas, cambien su uso
Admara ha adquirido un nuevo edificio junto al Paseo de la Castellana.
De clínica radiológica a pisos de lujo. Este es el próximo cambio de uso que se prepara en el madrileño barrio de Chamberí, a pocos metros del Paseo de la Castellana, donde Admara Capital se ha hecho con un edifico de uso sanitario que prevé transformar en elitistas viviendas.
En concreto, la gestora inmobiliaria se ha quedado con el número 51 de la calle Fernández de la Hoz, casi en la esquina con la cotizada calle de José Abascal, donde se encuentra el Instituto Radiológico Dr. Castillo, clínica que tiene al frente a la tercera generación de doctores.
La operación consiste en la compra de la sociedad dueña del inmueble, según ha podido confirmar El Confidencial con fuentes conocedoras, que cifran en el entorno de los 14 millones de euros el importe del acuerdo. El pacto es firme y se espera completar la operación en los próximos días.
El edificio actual suma 1.350 metros cuadrados, levantados sobre una parcela de 518 metros cuadrados, superficie que los nuevos dueños podrían llegar a doblar, gracias a que este solar cuenta con unos 1.500 metros cuadrados más de edificabilidad remanente.
Como consecuencia del disparado nivel de precios que ha alcanzado el barrio de Salamanca, en los últimos años, un creciente número de inversores ha decidido cruzar al otro lado del Paseo de la Castellana para promover vivienda, lo que ha llevado al distrito de Chamberí a multiplicar el número de proyectos residenciales solo aptos para bolsillos acomodados.
Según un reciente informe de Colliers, presentado el pasado marzo, a esa fecha, en todo Chamberí, había a la venta 25 viviendas que podrían ser consideradas de lujo, al situarse por encima de los dos millones de euros, aunque solo cuatro entraban en la categoría bautizada como Ultra High-End, la más cara entre las caras, que se focaliza en propiedades a partir de cinco millones de euros.
En Chambería el precio del metro cuadrado ha crecido un 50% en cinco años. (iStock)
Según datos de Idealista, el precio medio por metro cuadrado en este distrito supera ya los 7.870 euros, tras haber crecido casi un 50% en los últimos cinco años. Sin embargo, existe una gran disparidad entre los diferentes barrios que la forman. El más exclusivo es Almagro, que ronda los 10.000 euros por metro cuadrado, seguido de Trafalgar (8.500 euros) y Ríos Rosas (7.550 euros).
El número 51 de la calle Fernández de la Hoz se ubica justo en la frontera de Ríos Rosas con Almagro, lo que permite anticipar un elevado importe de las futuras viviendas que desarrollará Admara, gestora que nació al calor de La Finca y que en pocos años se ha convertido en uno de los jugadores más activos de la vivienda de alto standing de la capital.
A finales de 2021, la promotora controlada por Susana García Cereceda, a través de Admara, se alió con el grupo alemán Rockstone Real Estate para volver al centro de Madrid, tras varias décadas centrada en desarrollar la elitista urbanización La Finca en Pozuelo de Alarcón.
El edificio elegido fue el número 9 de la calle Virgen de los Peligros, una pequeña arteria que une Alcalá con Gran Vía. Después, Admara se alió con el grupo mexicano BeGrand, junto al que ha adquirido ya siete proyectos, entre los que figuran Padilla 66, Antonio Maura 11, Castellana 45 o Juan de Austria 11. Este último, ubicado también en Chamberí.
De clínica radiológica a pisos de lujo. Este es el próximo cambio de uso que se prepara en el madrileño barrio de Chamberí, a pocos metros del Paseo de la Castellana, donde Admara Capital se ha hecho con un edifico de uso sanitario que prevé transformar en elitistas viviendas.