El IE se confía a Güemes en su juicio contra Villar Mir por el control de Torre Caleido
La institución académica ha encomendado su testifical al exconsejero de la Comunidad de Madrid, al que ha elegido por su participación en las negociaciones con Grupo Villar Mir
Apenas diez días después de haber sido imputado por el caso Begoña Gómez, Juan José Güemes es el testigo estrella del Instituto de Empresa (IE) en la vista que tendrá lugar este miércoles en el Juzgado de Primera Instancia número 90 de la capital. Un juicio que tiene al otro lado de la mesa al Grupo Villar Mir (GVM) y al fondo Incus, y como objeto de disputa, la cotizada Torre Caleido.
La institución académica ha encomendado al exconsejero de la Comunidad de Madrid y actual presidente de su Centro de Emprendimiento e Innovación llevar a cabo su testifical. Una responsabilidad que le ha sido confiada por haber participado, desde el principio, en las conversaciones que mantuvo el IE con GVM cuando acordó, en 2016, ubicar ahí su universidad.
Como desveló El Confidencial hace dos años, el grupo controlado por Diego del Alcázar interpuso una demanda contra el Grupo Villar Mir por el presunto incumplimiento del acuerdo complementario que firmaron junto al arrendamiento de 50.0000 metros cuadrados del rascacielos. Dicho pacto incluyó una opción de compra preferente por parte del IE, derecho que, según el demandante, se incumplió cuando Incus adquirió el 50% del rascacielos.
Junto a Güemes, también desfilarán por los pasillos de Plaza de Castilla el consejero delegado de IE University, Diego del Alcázar Benjumea, y la secretaria del consejo directivo de la institución académica, Macarena Rosado, cuyos interrogatorios se realizarán por petición tanto de GVM como del fondo Incus.
Por su parte, Azalvaro, patrimonial de la familia Del Alcázar, a través de la cual controlan todo el grupo IE, ha solicitado el interrogatorio de Alberto Muñoz, exconsejero delegado de Inmobiliaria Espacio, y de Estanislao Carvajal por parte de Incus. En esta disputa, la institución académica se ha puesto en manos de Uría, Incus va con Garrigues y GVM está con el despacho De Carlos Remón.
Como ha venido informando este medio, el contrato de alquiler que firmó IE hace ocho años fue un auténtico balón de oxígeno para Villar Mir. El otrora gigante de las infraestructuras se enfrentaba a abordar en solitario la millonaria obra de Caleido, proyecto valorado en 240 millones, tras la espantada de su hasta entonces socio, el grupo suizo Corestate.
En ese crítico momento, el IE garantizó la ocupación del 70% del rascacielos por un plazo de obligado cumplimiento de 20 años, ampliable hasta 75 años. Este acuerdo prácticamente aseguró la viabilidad del proyecto y GVM obtuvo de Incus la financiación necesaria para abordar la construcción. El fondo se quedó como garantía acciones de la torre, y la institución académica se reservó el derecho preferente de compra si Villar Mir decidía traspasar el rascacielos.
La familia Del Alcázar llevó este pacto ante los tribunales con el argumento de que la financiación de Incus, en realidad, encubría una dación en pago y que, con él, se buscó esquivar su derecho de primera oferta. Este privilegio que se reservó el IE explica que, en 2017, Villar Mir vendiera solo el 49% del rascacielos a Grupo Emperador y le reconociera un derecho sobre otro 1%
Con esta particular forma de diseñar la operación, impidió activar el derecho de primera oferta. Cinco años después, Incus sí se hizo con la mitad de la torre por ejecución de deudas y el IE decidió acudir a los tribunales, solicitando una indemnización y pidiendo como medida cautelar la no disposición del activo hasta que se resolviera la vía judicial, petición que fue aceptada previo pago de una millonaria caución de siete millones de euros.
A principios de este año se celebró la audiencia previa y este miércoles será la vista. El fondo, por su parte, además de rechazar que se trate de una dación en pago, tratará responder al ataque con el argumento de que el IE es una institución sin ánimo de lucro, y la opción que se reservó le permite hacerse con la torre a un precio muy inferior al actual de mercado, además de poner en el foco el hecho de que sea la patrimonial de la familia Del Alcazar, Azálvaro, la que se beneficie.
El calendario con el que se trabajan todas las partes es que, antes de final de año, habrá un pronunciamiento.
Apenas diez días después de haber sido imputado por el caso Begoña Gómez, Juan José Güemes es el testigo estrella del Instituto de Empresa (IE) en la vista que tendrá lugar este miércoles en el Juzgado de Primera Instancia número 90 de la capital. Un juicio que tiene al otro lado de la mesa al Grupo Villar Mir (GVM) y al fondo Incus, y como objeto de disputa, la cotizada Torre Caleido.