Mutua Madrileña, el rey de los rascacielos: logra plena ocupación de Torres Colón y Cristal
En pleno desafío del mercado de oficinas, la aseguradora ha conseguido en este 2024 sellar acuerdo que le garantizan la plena ocupación de sus dos grandes rascacielos. Todo un hito
Hace siete años, cuando Mutua Madrileña decidió remodelar Torres Colón, se enfrentó al reto de tener que vaciar el icónico rascacielos cuando todavía tenía sin alquilar el 30% de su otra gran atalaya capitalina: Torre de Cristal. Un doble mortal al que la aseguradora se lanzó sin imaginarse que, tras el primer salto, iba a encontrarse con que la red de seguridad se había roto.
Apenas tres años después de arrancar la faraónica obra de Colón, estalló una pandemia que dejó huérfanas de pisadas las moquetas de todos los distritos de negocios, disparó los costes de construcción, la inflación, e hizo saltar por los aires los fundamentales de las oficinas con el auge del teletrabajo. Un desafío demasiado grande, incluso, para la única compañía que puede competir con Amancio Ortega en activos trofeo en el centro de Madrid.
Mutua tuvo que salir a comercializar 40.000 metros cuadrados de estos dos rascacielos justo después de que la contratación de oficinas en nuestro país se redujera a la mitad y viendo por el retrovisor cómo en Estados Unidos, mercado origen de todas las tendencias inmobiliarias, las tasas de desocupación se dispararon hasta llegar a un histórico 20%.
En este contexto, la aseguradora apostó por atacar todos los frentes. En Torres Colón, salió a comercializar una a una sus 30 plantas con precios récord que iban desde los 50 euros el metro cuadrado de oficina, hasta los 70 euros en el caso de la última planta; mientras, en paralelo, negociaba con Garrigues el contrato de alquiler más importante de nuestro país de las últimas décadas, opción que terminó imponiéndose.
Como adelantó El Confidencial, el pasado febrero, Mutua Madrileña selló con el bufete de abogados el alquiler en exclusiva de los más de 20.000 metros cuadrados y 123 plazas de aparcamiento del icónico rascacielos, todo un golpe de efecto que dejó boquiabierto al mercado en el kilómetro cero del Paseo de la Castellana.
Justo en el otro extremo de esta arteria, en Torre de Cristal, la aseguradora también ha conseguido colgar el cartel de plena ocupación, ya que en este 2024 ha cerrado tres contratos que le han permitido rebajar a menos del 10% la superficie sin alquilar, lo que en un inmueble de estas dimensiones se considera prácticamente plena ocupación.
En concreto, de los más de 60.000 metros cuadrados que tiene este edificio, el más alto de España, menos de 6.000 metros cuadrados están pendientes de encontrar inquilino. Aunque, en el pasado, la aseguradora llegó a estar ligeramente por encima de este nivel, el hecho de haberse vuelto a situar en el 90%, tras una pandemia, el desafío del teletrabajo y teniendo que negociar en paralelo el reto de Torres Colón, convierten a la aseguradora en una suerte de rey de los rascacielos.
La compañía de yogur helado llaollao ha sido la última empresa en unirse a este rascacielos, al que se trasladará a finales de este año o principios de 2025, tras haber alquilado un espacio de 700 metros cuadrados en la planta 27. También, la empresa china de joyas Miramira Jewelry ha arrendado en torno a otros 700 metros cuadrados en la planta 10, donde se ha instalado este mismo mes de octubre.
Estas nuevas incorporaciones se suman al contrato firmado con Markel España a principios de año, aunque no fue hasta hace pocas semanas, en septiembre, cuando la compañía de seguros trasladó su sede al edificio de Mutua Madrileña, donde ocupa la planta 34, con una superficie de más de 1.200 metros cuadrados.
Estos nuevos contratos llegan después de la obra de renovación que se llevó a cabo en el rascacielos en 2023, con el objetivo de ofrecer mejores servicios y calidad. La obra incluyó la renovación de su hall, dirigida a convertir la planta baja en una extensión de las oficinas con la creación de espacios colaborativos, zonas de reuniones informales y un nuevo servicio de restauración saludable.
Desafío en las Cinco Torres
Torre de Cristal se ubica en la zona conocida como las Cinco Torres, un nuevo distrito financiero ubicado al norte de la capital y que conectará con el desarrollo de Madrid Nuevo Norte, donde está proyectado otro importante complejo de oficinas. Su principal inquilino es KPMG, firma de servicios profesionales que ocupa 17 plantas del inmueble, seguido de SegurCaixa Adeslas. Entre el resto de inquilinos del edificio figuran compañías como Gesternova, Mastercard o Regus.
Lejos de poder relajarse con lo conseguido en el rascacielos, Mutua se enfrenta ahora en este enclave a que se dispare el ratio de desocupación, ya que Cepsa, principal inquilino del rascacielos diseñado por Norman Foster, ahora propiedad de Pontegadea, ha decidido cambiar de sede y trasladarse a partir de 2027 a un nuevo complejo empresarial en el barrio de Arroyo del fresno.
Esta mudanza deja decenas de miles de metros cuadrados vacíos, lo que dispararán la lucha por el inquilino corporativo en el norte de Madrid. Un cliente que en los últimos años se ha vuelto mucho más exigente, tanto en la calidad de los edificios, a los que presuponen las máximas certificaciones energéticas para empezar a negociar cualquier acuerdo, como en la los servicios adicionales que ofrecen, más allá del metro cuadrado contratado.
Para adaptarse a estas nuevas exigencias, el pasado mes de mayo, la aseguradora lanzó MutuaCity, plataforma que conecta en red ocho de sus edificios comerciales, entre los que está Torre de Cristal, y que permite a los inquilinos de estos inmuebles beneficiarse de los servicios y espacios que ofrece cualquiera de estos edificios como si fueran de su propia sede: desde restauración, gimnasio o club de pádel, hasta fisioterapia, plazas de aparcamiento, servicios de carsharing, como Voltio, o salas de reuniones.
Nuevas propuestas para intentar volver a atraer a las oficinas a los empleados que desde hace cuatro años conocen las mieles del trabajo en remoto. Un reto que, no obstante, parece que el sector está empezando a conseguir y empieza a ver la luz al final del túnel en las oficinas que ubican dentro de la M30, en el caso de la capital, y del primer anillo, como concepto general de las grandes capitales.
Según datos provisionales de CBRE, la contratación en Madrid y Barcelona en los nueve primeros meses del año supera los 640.000 metros cuadrados, cifra un 4,5% por superior al total contratado entre las dos ciudades en todo 2023 (613.128 metros cuadrados). Además, la previsión de cierre para el conjunto del año es de más de 800.000 metros, por encima de la media de los últimos años.
Hace siete años, cuando Mutua Madrileña decidió remodelar Torres Colón, se enfrentó al reto de tener que vaciar el icónico rascacielos cuando todavía tenía sin alquilar el 30% de su otra gran atalaya capitalina: Torre de Cristal. Un doble mortal al que la aseguradora se lanzó sin imaginarse que, tras el primer salto, iba a encontrarse con que la red de seguridad se había roto.