Adiós al capital de EEUU: la familia neerlandesa dueña de C&A se hace con el 100% del Mercado de San Miguel por 200 millones de euros
La familia Brenninkmeijer, dueña de C&A, revoluciona el mercado inmobiliario de la capital tras tomar el control total del Mercado de San Miguel. La operación valora este icono gastronómico en 200 millones, marcando un hito histórico
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La familia Brenninkmeijer, propietaria del gigante textil C&A, ha sacudido el tablero inmobiliario de la capital al hacerse con el control total sobre el Mercado de San Miguel. Esta operación de calado, que valora el icónico recinto gastronómico en 200 millones de euros, marca un hito en el centro de Madrid al consolidar la propiedad en manos de la fortuna neerlandesa.
El movimiento financiero ha consistido en una estratégica sustitución de capital. Hasta la fecha, el fondo estadounidense Ares Management poseía el 75% del activo, mientras que Redevco, el brazo inmobiliario de los Brenninkmeijer, ostentaba el 25% restante. Ahora, la saga neerlandesa ha decidido adquirir la participación de sus socios a través de Anthos, su vehículo de inversión familiar (family office), logrando así la propiedad íntegra de esta joya de la corona madrileña.
Para entender la magnitud del negocio, basta mirar hacia atrás: en 2017, la alianza entre Redevco y Ares compró el mercado por unos 70 millones de euros. Apenas siete años después, el valor del inmueble se ha triplicado, confirmando la brutal revalorización de los activos "prime" en la ciudad. Pese al cambio de dueño real, la gestión operativa seguirá bajo el paraguas de Redevco a través de su filial Aleda Investment, manteniendo la continuidad de un modelo de éxito que atrae a millones de visitantes.
La discreta familia que viste a Europa y conquista Madrid
Detrás de este cheque de 200 millones se encuentra una de las familias más ricas y herméticas del continente. Los Brenninkmeijer, de origen alemán pero asentados en Países Bajos, fundaron C&A en 1841. Lo que empezó como un pequeño almacén de telas regentado por los hermanos Clemens y August —cuyas iniciales dan nombre a la marca— se ha transformado en un imperio con una fortuna estimada en 33.800 millones de euros. Su filosofía se basa en una discreción casi mística; huyen de los focos y operan desde oficinas austeras, lejos de los rascacielos ostentosos.
Esta familia no solo tiene olfato para la moda, sino también para las alianzas de alto linaje. Albert Brenninkmeijer, uno de los herederos y directivos de la firma, está casado desde 2012 con la princesa María Carolina de Borbón-Parma, hija de Carlos Hugo y la princesa Irene de los Países Bajos, además de ser prima hermana del rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos. Esta conexión con la aristocracia refuerza el perfil de unos inversores que buscan activos con historia y solidez, alejándose de la especulación rápida para centrarse en propiedades que, como el Mercado de San Miguel, son verdaderos monumentos vivos.
A pesar de que el sector textil ha presentado desafíos —con una caída de ventas de C&A en España del 25% en 2024—, los Brenninkmeijer han demostrado ser maestros de la diversificación. A través de su holding suizo Cofra, gestionan más de 35.000 millones de euros en activos. En España, su presencia es notable en ubicaciones estratégicas como la calle Serrano de Madrid o el Portal de l’Àngel en Barcelona, donde recientemente transformaron el antiguo edificio de El Corte Inglés en un espacio comercial de vanguardia.
Una máquina de ingresos gourmet
El Mercado de San Miguel no es solo un deleite para la vista por su estructura de hierro, diseñada por Alfonso Dubé y Díez e inaugurada en 1916; es, en palabras de expertos del sector, una "máquina de hacer dinero". En el año 2024, la treintena de puestos de comida gourmet que habitan en su interior generaron unos ingresos por arrendamiento de 10,25 millones de euros. Esta cifra supone un crecimiento del 14% respecto al ejercicio anterior y más del doble de lo que recaudaba en 2018, cuando el concepto actual empezó a despegar con fuerza.
La rentabilidad del activo se mantiene sólida incluso en periodos de renovación. Durante el pasado año y los dos primeros meses de 2025, el edificio fue sometido a intensas labores de mantenimiento y conservación estructural para preservar su estatus de Bien de Interés Cultural (BIC). Tras su reapertura el pasado 26 de febrero, el mercado luce su mejor cara, albergando templos culinarios como La Casa del Bacalao, Arzábal o Ahumados Domínguez, que siguen siendo el principal reclamo para los turistas que abarrotan la Plaza Mayor.
La propiedad queda en manos de una familia que apuesta por el patrimonio generacional, alejando así la especulación rápida
La compra total por parte de los dueños de C&A asegura que el mercado seguirá siendo un referente del lujo gastronómico a largo plazo. Al eliminar la presencia de fondos de capital riesgo, que suelen buscar salidas rápidas, la propiedad queda en manos de una familia que apuesta por el patrimonio generacional. Con una ganancia neta de 853.000 euros registrada solo en el último ejercicio, el Mercado de San Miguel se confirma como el epicentro de una estrategia inmobiliaria que combina a la perfección la historia de Madrid con la rentabilidad más moderna del sector.
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La familia Brenninkmeijer, propietaria del gigante textil C&A, ha sacudido el tablero inmobiliario de la capital al hacerse con el control total sobre el Mercado de San Miguel. Esta operación de calado, que valora el icónico recinto gastronómico en 200 millones de euros, marca un hito en el centro de Madrid al consolidar la propiedad en manos de la fortuna neerlandesa.