Es noticia
La otra gran inmobiliaria del Estado que factura 120M con el patrimonio público
  1. Inmobiliario
SEGIPSA, CREADA EN 1977

La otra gran inmobiliaria del Estado que factura 120M con el patrimonio público

Segipsa es una empresa 100% estatal que actúa como una gran empresa inmobiliaria y cuya facturación la sitúa entre las treinta grandes de España

Foto: Segipsa.
Segipsa.
EC EXCLUSIVO

Su nombre completo es Sociedad Mercantil Estatal de Gestión Inmobiliaria de Patrimonio o, para abreviar, Segipsa. Una empresa 100% estatal que actúa como una gran empresa inmobiliaria. Su cifra de negocios está a años luz de los 3.000 millones de euros facturados por Sareb en 2024, pero sus cifras —al menos las del año pasado—, sí la situarían entre las treinta grandes inmobiliarias de España.

En concreto, Segipsa facturó 121,2 millones de euros a cierre de 2024, casi tres veces más que en 2023, cuando la cifra de negocios se situó en 49,6 millones. Un incremento del 140% debido, según explica la sociedad en su última cuenta de resultados, a los encargos de gestión del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) recibidos de diferentes organismos (ministerios, organismos autónomos y otras entidades dependientes de la Administración General del Estado), cuyo importe total supera los 500 millones de euros a ejecutar entre 2022 y 2026. Casi una veintena de encargos vigentes que afectan a 266 inmuebles.

Su facturación se ha duplicado en el último año: de 49,6 a de 121,2 millones de euros

Pero vayamos por partes. Segipsa nace el 14 de febrero de 1977 con el nombre de Viviendas Sociales de Madrid, S.A. (VISOMSA) y desde el 9 de enero de 1984 depende de la Dirección General del Patrimonio del Estado del Ministerio de Hacienda. Su sede principal se encuentra ubicada en la calle José Abascal 4 de Madrid, desde donde lleva a cabo su actividad: subasta de inmuebles, venta directa, arrendamientos, obras de acondicionamiento...

Su nombre, siempre en un discreto segundo plano, ha estado y está presente en buena parte de las subastas de activos inmobiliarios propiedad del Estado y diferentes organismos públicos. De hecho, ha sido un actor clave para la gestión del patrimonio inmobiliario del Estado a lo largo de los últimos 20 años.

Organizó, por ejemplo, la mediática subasta de varios inmuebles propiedad de la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface) en octubre de 2021. Entre los activos subastados, uno en particular, un chalé ubicado en el barrio de El Viso, Madrid, una de las zonas más exclusivas de la capital, desató la locura de los allí presentes, cuando un inversor sorprendió con una oferta de 7,22 millones de euros, un 237% por encima del precio mínimo de licitación. Aquel inversor, sin embargo, no pudo hacer frente al pago total, perdió la fianza y Segipsa volvió a subastar el chalé casi dos años después. Entonces sí consiguió venderlo por 3,75 millones.

Segipsa también está detrás de otras subastas muy mediáticas. Es el caso, por ejemplo, de la que celebra anualmente con bienes decomisados a narcotraficantes y condenados por el tráfico ilícito de drogas, activos todos ellos procedentes del Plan Nacional sobre Drogas (PNSD). Un evento que ya se ha convertido en una tradición y cuyo objetivo es obtener fondos para saldar deudas y financiar políticas contra las drogas. Inmuebles muy variados como viviendas unifamiliares, pisos, locales, garajes, naves industriales, y propiedades tan singulares como la discoteca de un 'capo' gallego o viviendas que pertenecieron a figuras como Laureano Oubiña (mencionando una casona en Galicia) y Manuel Abal Feijóo, alias 'Patoco'.

Foto: casa-de-lujo-subasta-museo-del-prado

El papel de Segipsa es intervenir para que otros organismos públicos puedan "soltar lastre inmobiliario" y optimizar su patrimonio. La última subasta, por ejemplo, se celebró a principios de noviembre, hace justo un mes: un local comercial, dos pisos y un solar, inmuebles todos ellos propiedad del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El resultado: todos los activos vendidos y adjudicados por casi un millón de euros en total. Y lleno absoluto en el Auditorio de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda, escenario habitual tras la pandemia para la celebración de este tipo de eventos que cuentan, además, con su propio maestro de ceremonias o subastador.

También acaparó varios titulares la subasta organizada en el Auditorio del Museo del Prado a finales de 2021. Insólita porque lo que allí se subastaba no era ni un cuadro, ni una escultura, ni cualquier otra obra de arte relacionada con el museo, sino una enorme vivienda situada en la calle Menéndez Pelayo, 11. Un inmueble que no formaba parte del patrimonio histórico-artístico del museo, sino que era una propiedad que la institución había recibido como herencia de Juan José Luna, quien fue un reconocido conservador de la pinacoteca.

Un espectacular piso de más de 300 metros cuadrados, ubicado en una de las mejores zonas de Madrid, en la Avenida de Menéndez Pelayo, frente al Parque del Retiro y cerca de la Torre de Valencia. Aquella subasta, de la que El Confidencial fue testigo, arrancó en 1,8 millones de euros y su venta se cerró en 3,23 millones, duplicando el importe mínimo de licitación y superando en un 80% el precio de salida.

La lista de activos subastados es interminable. La antigua sede de Radio Televisión Española en el número 75 del paseo de La Habana o el palacete ubicado en el número 64 del paseo de la Castellana, también fueron vendidos en subasta pública organizada por Segipsa en 2015.

Más actividad inmobiliaria más allá de las subastas

Sin embargo, el papel inmobiliario de Segipsa va más allá de las subastas y la venta directa de inmuebles. Como recogen sus resultados de 2024, durante el año pasado puso en marcha 166 obras, mientras que en el campo de la gestión de la construcción, finalizó las obras de rehabilitación del edificio de Castellana 14, que albergará parte de las dependencias de la Audiencia Nacional, y finalizó la ejecución de las obras de implantación en el edificio de RIO 55, quedando el edificio a disposición de la Administración.

En 2025, también estaba previsto realizar trabajos en varias promociones inmobiliarias del Consorcio de Compensación de Seguros, para el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), para el Centro Nacional de Medios de Protección y para el INAEM, mientras que se han seguido realizando trabajos en las obras que está llevando a cabo Segipsa sobre sus propios inmuebles, entre las que destacan por su relevancia e importe, las obras de rehabilitación en dos bloques de viviendas de Aranjuez, por casi 1,5 millones de euros. Un activo que se intentó vender en 2022 mediante subasta sin éxito.

En el ámbito de administración de inmuebles, Segipsa renovó el año pasado tres encargos recibidos de Patrimonio Nacional, Patrimonio del Estado y MUFACE, lo que implica la administración de alrededor de 1.150 inmuebles.

Si echamos un vistazo a otras magnitudes económicas —recordemos que facturó más de 120 millones en 2024—, su beneficio antes de impuestos fue de 4,15 millones, una cifra que supone una disminución en comparación con los 6,85 millones de 2023, mientras que el beneficio neto rozó los 3,4 millones.

Otro dato relevante: sus activos totales sumaban 563 millones de euros en 2024 frente a los 495 de un año antes, mientras que al cierre del ejercicio, las inversiones inmobiliarias de la sociedad se valoraban en 355 millones y englobaban terrenos, edificios y otras construcciones (oficinas, locales comerciales, plazas de garaje y trasteros) que se mantienen para explotarlos en régimen de alquiler. Unos 43.000 metros cuadrados en Madrid —entre pisos, locales, trasteros y garajes—, además de otros 78.000 metros cuadrados en el resto de España. Solo en Madrid, Segipsa dispone de un centenar de viviendas en alquiler.

Foto: subasta-segipsa-csic-pisos-mercado-residencial

Los alquileres suponen una importante fuente de ingresos para Segipsa. La cifra de negocio vinculada a los arrendamientos superó ligeramente los 15 millones de euros, el 13% del total de la facturación. Los alquileres aumentaron un 30% con respecto al año 2023 debido, principalmente, al arrendamiento pleno del edificio RIO 55 así como el inicio del alquiler del edificio de la calle Fuencarral. Los 10 principales alquileres de Segipsa suman un total de 10,19 millones de euros y entre ellos, además de los antes mencionados, figuran José Abascal 4, Claudio Coello 31, así como las sedes del Banco de España en Ciudad Real, Girona, Burgos, Castellón y Córdoba.

No obstante, el área de Proyectos, Obras y PRTR fue el principal motor de ingresos de Segipsa, asumiendo el 68% del total de la cifra de negocios. La facturación de esta área se cuadruplicó, pasando de 19 millones de euros en 2023 a 82,5 millones de euros en 2024, un crecimiento superior al 350%.

"Este aumento sin precedentes se debe casi exclusivamente a la gestión de los encargos vinculados al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiados con los fondos europeos Next Generation", recogen las cuentas de la compañía. Este plan incluye el impulso a la rehabilitación de edificios públicos del Estado, para mejorar la eficiencia energética, la sostenibilidad y la accesibilidad de los mismos, con el objetivo de reducir el consumo de energía primaria no renovable en al menos un 30%.

Sus principales clientes en este área, por facturación, son la Dirección General de la Guardia Civil (40,05 millones de euros), el Ministerio de Trabajo y Economía Social (16,92 millones), la Dirección General de la Policía (6,45 millones), el Instituto de Turismo de España —TURESPAÑA (4,69 millones), Patrimonio Nacional (3,01 millones), el Ministerio de Justicia (2,03 millones) y el Ministerio de Cultura (1,83 millones de euros).

La fuerte inyección de actividad se reflejó en las cuentas a cobrar, con un saldo de deudores comerciales de 106 millones de euros. No obstante, Segipsa mantiene una posición de liquidez solvente, con 52,1 millones de euros en tesorería a cierre de 2024. Eso sí, para afrontar este mayor volumen de carga de trabajo, la sociedad ha tenido que ampliar su plantilla de 355 a 404 personas a cierre de 2024, si bien la empresa espera que el pico de actividad inversora del PRTR se materialice a lo largo de este año, cuando se prevé un volumen de negocio superior a los 300 millones de euros.

Su nombre completo es Sociedad Mercantil Estatal de Gestión Inmobiliaria de Patrimonio o, para abreviar, Segipsa. Una empresa 100% estatal que actúa como una gran empresa inmobiliaria. Su cifra de negocios está a años luz de los 3.000 millones de euros facturados por Sareb en 2024, pero sus cifras —al menos las del año pasado—, sí la situarían entre las treinta grandes inmobiliarias de España.

Subasta Promotores inmobiliarios Mercado inmobiliario
El redactor recomienda