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¿Quieres un palacio andaluz por 550.000 euros? Este irlandés te lo consigue sin moverse de Dublín
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¿Quieres un palacio andaluz por 550.000 euros? Este irlandés te lo consigue sin moverse de Dublín

Timur Negru nos cuenta cómo ha creado un fuerte nicho de mercado con propiedades históricas en países como España, Italia, Francia o Portugal

Foto:  Palacio andaluz semejante a los que vende Timur Negru. (Wikimedia Commons)
Palacio andaluz semejante a los que vende Timur Negru. (Wikimedia Commons)
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Corría el año 2018 cuando un joven irlandés decidió comprar una propiedad en España. Tras hacer pública su iniciativa, mucha gente lo contactó para pedirle consejo. Vio la demanda de asesoramiento que existía entre extranjeros como él y montó una página web, potenció el trabajo en redes sociales y creó una newsletter para mostrar propiedades “impresionantes”. Cinco años después, ha cimentado un nicho de mercado que hoy congrega a miles de personas. Recibe consultas desde cualquier parte del mundo para venir a España.

“Representante exclusivo de compradores para propiedades en el Mediterráneo (España, Italia, Portugal y Francia). Trabajo para compradores, no para vendedores”, así se identifica Timur Negru en LinkedIn. Considera que “trabajar” para los compradores y no ser un vendedor más de inmuebles le da un valor diferencial a lo que hace. Lo cierto es que dentro de un mercado cada vez más saturado de empresas o intermediarios que hacen caja con el interés de los extranjeros por el sur de Europa, su estrategia le ha dado frutos. La ha pulido tanto que ya no necesita vivir en España y se volvió a Dublín. Desde allí examina virtualmente las propiedades o se vuelve viral por tuits como el siguiente:

“La semana pasada conseguí a un cliente que no tenía muy claro qué tipo de propiedad quería. Lo único que dijo fue que había que impresionarlo. Así que le envié este palacio andaluz con un precio de venta de 550.000 euros. ¿Te imaginas el olor en ese patio de limoneros?”.

Los usuarios de X no solo pensaron en limones al ver las fotos de la lujosa casa ubicada en Andújar, Jaén. “Esta página me duele en el alma; ese sitio es genial; ¿hay más como este?; me pondré en contacto más tarde; estaré pendiente de sus boletines informativos”, comentaron algunos internautas. El hilo en el que Negru muestra la casona de cuatro patios y 13 dormitorios está encabezado por el citado post, que acumula casi 840.000 visualizaciones. Las propiedades en el Mediterráneo suelen llamar mucho más la atención, pero impacta en redes sociales con inmuebles de cualquier sitio. En julio de 2025 se volvió viral con otro hilo que describía una villa con plantaciones en Granada, y en febrero copó titulares por decir que era un chollo invertir en propiedades de Islas Canarias.

placeholder Timur Negru. (Cedida)
Timur Negru. (Cedida)

“La mayor parte de la información disponible para los compradores viene de agentes que representan a vendedores”, detalla Negru. “El incentivo de esas personas es cerrar una venta, no necesariamente encontrar la propiedad adecuada para un comprador. Por eso quise ofrecer algo diferente. Me expandí a Italia, Portugal y Francia porque mi audiencia lo pidió, y porque las dinámicas son similares: propiedades hermosas, procesos complicados y muchas trampas potenciales para compradores que no conocen los sistemas locales. Lo que conecta los cuatro mercados es que ofrecen algo que los europeos del norte y los estadounidenses quieren: clima, estilo de vida, historia, cultura y, a menudo, mejor valor que sus mercados de origen”.

Cientos de miles de euros por jubilarte en el campo

Lo que hace Negru tiene poco de novedad, si partimos de que se dedica a encontrar propiedades para potenciales clientes. Lo paradójico es la resonancia que ha logrado alcanzar su trabajo tras años de exposición continua en el entorno digital. Solo en X tiene 47.000 seguidores y su newsletter supera los 21.000 suscriptores, pero esta última tiene dos opciones premium “para inversores”. Cobra 99 dólares al mes por un contenido “exclusivo” en el plan básico, y tiene una “oferta” de 999 dólares para facilitar “todos sus archivos” y un trato especial a los clientes VIP durante un año.

“Lo que más interés genera entre mis clientes son las propiedades históricas o ‘con carácter’ en zonas rurales o semirurales”, explica el empresario que desde Dublín gestiona junto a su esposa un exclusivo mercado inmobiliario. “Suelen ser antiguas casas de campo, casas de pueblo con características tradicionales, antiguas casas señoriales y, ocasionalmente, propiedades únicas como el palacio andaluz que tanto llamó la atención hace poco. No son propiedades en grandes ciudades ni en zonas turísticas costeras que compitan con la demanda de vivienda local. Suelen estar en pueblos pequeños o aldeas, y a menudo llevan mucho tiempo en el mercado o están infrautilizadas”.

Negru insistió mucho en esta última idea cuando aceptó dar la entrevista a El Confidencial. Le interesa desmarcarse de los agentes inmobiliarios señalados como “especuladores” por hacer su trabajo en el contexto de la actual crisis de la vivienda. Javier Gil, investigador y miembro del Grupo de Estudios Críticos Urbanos de la UNED, considera que operaciones como las mediadas por Negru refuerzan a la vivienda como un activo inmobiliario de valor, más allá de que se realicen en zonas tensionadas o no.

Perfil promedio: "un profesional de entre 40 y 60 años que ha soñado con el sur de Europa"

“Esto hace que en el mundo rural empiece a disociarse aún más el precio de la vivienda, la economía local y los sueldos de la población que habita esos entornos. Si un inversor extranjero con más capacidad de compra paga una vivienda en estos lugares no ayuda al desarrollo de los mismos. Todo lo contrario, lo que va a provocar es que suban los precios en esos sitios. Si se quiere desarrollar entornos rurales que están perdiendo población, hay que conseguir que bajen los precios allí para que sean más accesibles. En muchos lugares de ese tipo la economía está muerta y las viviendas siguen caras, lo que dificulta aún más la retención de población local o que nuevos vecinos se muden allí”.

Los negocios que media Negru no son bagatelas. Sus clientes provienen generalmente de Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda o el norte de Europa. El comprador tipo viene a ser “un profesional de entre 40 y 60 años que ha soñado con tener una propiedad en el sur de Europa durante años. Algunos están planificando su jubilación, otros quieren una segunda residencia en la que eventualmente puedan retirarse, y algunos buscan potenciales ingresos por alquiler”.

Además de las conversaciones informales a través de la newsletter o las redes sociales, Negru atiende entre cinco y 10 “consultas serias” a la semana de clientes que han estado leyendo sobre el mercado durante meses o años antes de contactarlo. “Videollamadas, fotos y visitas virtuales me permiten evaluar una propiedad bastante bien sin ir a verla”, explica el emprendedor de 39 años. “Cuando un cliente llega a la etapa seria de compra viajo para acompañarle o me aseguro de que tenga apoyo local fiable. No son compradores impulsivos buscando una ganancia rápida. Están genuinamente interesados en el estilo de vida y, a menudo, en formar parte de una comunidad local. El perfil ha evolucionado un poco. Hace cinco años, la mayoría de las consultas venían de jubilados. Ahora estoy viendo más trabajadores remotos de entre 30 y 40 años que se dieron cuenta durante la pandemia que podían trabajar desde cualquier lugar. Quieren calidad de vida, más espacio y un coste de vida menor al de Londres, Dublín o Ámsterdam, por ejemplo”.

Negru rechaza dar detalles de sus ingresos, pero reconoce que su modelo de negocio incluye consultas pagadas, suscripciones a la newsletter y “comisiones de éxito en transacciones completadas”. El precio medio de las propiedades con las que trabaja oscila entre 300.000 y 500.000 euros, aunque el rango varía con frecuencia porque algunos clientes buscan casas de pueblo de 100.000 euros y otros quieren fincas o propiedades históricas por encima del millón.

Pago al contado, nada de hipotecas

Una de las bazas principales del mercado inmobiliario que opera Negru radica en el fuerte poder económico de los potenciales compradores. Si la compra de una propiedad puede ralentizarse o incluso volverse inviable por un problema con la hipoteca, eso no ocurrirá con quien se plantea comprar un palacio andaluz. Ellos tienen el capital suficiente para costear su aterrizaje inmobiliario en Europa con una transacción.

“Estos extranjeros lo tienen tirado para venir a España aunque no sean europeos”, señala Federico González, un abogado especializado en la asesoría fiscal a estadounidenses que quieren asentarse en España. “Si optan por una visa no lucrativa tienen que acreditar unos ingresos mínimos (2.800 euros mensuales para el solicitante y 700 para cada miembro del grupo familiar), y si piden una visa de nómada digital deben ingresar 2.650 euros netos mensuales. Para comprar una vivienda lo único que necesitan es un NIF. Los impuestos que pagan varían en dependencia de si residen permanentemente aquí. Normalmente tienen mucho dinero y no piden hipotecas, y si las pidieran enfrentarían más dificultades en los préstamos”.

González ha asesorado a cientos de estadounidenses que se han asentado en España después de comprar una propiedad aquí. Vive en Madrid y trata de mantener cierto ambiente de comunidad entre sus clientes, hasta el punto de que atendió a este diario mientras dirigía la celebración del Día de Acción de Gracias con decenas de estadounidenses asentados en la capital española. No le preocupan los cambios legislativos u otras variables que podrían condicionar el interés por España, ni siquiera la suspensión de la golden visa afectó su negocio. “Los clientes de Negru y los míos son mayoritariamente extranjeros que prefieren jubilarse aquí antes que en Miami, por ejemplo, donde todo es mucho más caro”, precisa González.

"Una propiedad de 1,5 millones en Francia vale solo un tercio en algunas partes de España"

Para poder mediar en la venta de propiedades estando a miles de kilómetros de distancia, Negru se apoya en lo que denomina “una red de profesionales locales de confianza”. Su trabajo depende también de la química que logre con agentes, abogados, notarios y otros especialistas españoles que sí están sobre el terreno. Como solo él y su pareja tratan directamente al cliente durante casi todo el proceso, mantienen cierta “flexibilidad y una estructura lejana a la de una agencia tradicional”.

Negru se enfoca en el segmento de mercado de las “propiedades históricas únicas” o “con carácter”, esos son los términos que utiliza para referirse a una mansión “alejada de la muchedumbre” en Italia, o a un cortijo andaluz que se “mezcla con la naturaleza”. Eso sí, alerta a sus compradores de los riesgos que implican los inmuebles con estatus patrimonial, de interés cultural, u otras protecciones. Su trabajo, explica, tiene que ver con darle la vuelta a la situación para que una limitante administrativa deje de ser un obstáculo y se vuelva parte del atractivo. A fin de cuentas, subraya, España todavía ofrece un valor relativo positivo en comparación con los mercados del norte de Europa.

“Una propiedad histórica que costaría 1,5 millones de euros en Francia o dos millones en el sur de Inglaterra, podría costar entre 300.000 y 500.000 en algunas partes de España”, explica Negru. “El clima es obviamente atractivo, y la infraestructura (carreteras, aeropuertos, sanidad…), es excelente. La gente viene al sur de Europa buscando algo que no puede conseguir en casa. Un apartamento de obra nueva en una gran ciudad no es fundamentalmente diferente de uno en Manchester. Pero un cortijo de 200 años con características originales, o una casa de pueblo con paredes de piedra y vigas de madera, sí atraen a la gente”.

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Los clientes de Negru cada vez se inclinan más por propiedades con terreno o potencial agrícola, en parte como modelo idílico de vida, pero también hay “interés en el agroturismo y los modelos de alquiler rural”. Para sus compradores típicos, la combinación más buscada es: una propiedad con carácter histórico en un pueblo con algo de vida local (un bar, una tienda, vecinos...), a 30-45 minutos de un aeropuerto o ciudad más grande, y que tenga un precio inferior a 500.000 euros.

Los pueblos abandonados o semiabandonados también han atraído atención recientemente”, concluye Negru. “Hay un segmento de compradores interesados en proyectos de restauración o desarrollo a mayor escala, aunque estos requieren capital serio y experiencia”.

Elvira Fafián, gerente de la inmobiliaria Aldeas Abandonadas, cree que los pueblos no deberían mercadearse a través de redes sociales o páginas web. “Esto no debería trabajarse así, porque son propiedades muy delicadas y hay una confidencialidad con los propietarios que no debería violarse o ponerse en riesgo”.

Corría el año 2018 cuando un joven irlandés decidió comprar una propiedad en España. Tras hacer pública su iniciativa, mucha gente lo contactó para pedirle consejo. Vio la demanda de asesoramiento que existía entre extranjeros como él y montó una página web, potenció el trabajo en redes sociales y creó una newsletter para mostrar propiedades “impresionantes”. Cinco años después, ha cimentado un nicho de mercado que hoy congrega a miles de personas. Recibe consultas desde cualquier parte del mundo para venir a España.

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