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Esta fundición de Barcelona surte de piezas a 15 millones de vehículos en el mundo

Hacia un futuro mejor por Ec Brands

Fundería Condals se dedica a la fundición y transformación de hierro para sectores como la automoción. Con casi medio siglo de historia, esta empresa familiar trabaja con hornos sostenibles y exporta el 90% de su producción

A un desguace llegan, a diario, varias toneladas de chatarra. Buena parte de esta proviene del proceso de producción de automóviles, en concreto, del recorte de la estampación de la carrocería y el chasis. La otra llega de vehículos que han quedado inservibles. Una vez que se ha seleccionado y planchado, varios camiones la cargarán y la llevarán hasta una fundición para derretirla en un horno. Ahí empezará su nueva vida. Principalmente, será convertida en piezas críticas de automóviles como frenos, alternadores, motores y embrague, entre otras. “La base de nuestra actividad son un par de componentes que llevan los frenos, y las piezas para el aire acondicionado”, explica Miquel Sallés, presidente de Fundería Condals.

Esta empresa familiar fue fundada en 1976 por el padre de Miquel, que tenía experiencia en la fundición de piezas para la construcción de maquinaria textil. “Compró una fundición en Manresa (Barcelona) y se centró en el sector de la automoción. Con la entrada de España a la Unión Europea, llegaron nuevos clientes que querían un producto más eficiente y para más aplicaciones, aparte del textil. Aquello hizo a la fábrica crecer y también diversificar productos. En el año 2000 comenzamos a producir piezas también para el sector del ferrocarril”.

El punto de inflexión más reciente llegó en 2017, cuando abrieron una planta en Eslovaquia: “Consideramos que con la digitalización no sería un problema gestionar una línea a gran distancia”, recuerda. Hoy, 15 millones de los vehículos que se fabrican cada año en todo el mundo llevan sus componentes, sobre todo fuera de nuestro país, ya que exporta el 90% de su producción, en su mayoría piezas de freno (producen casi seis millones al año), resto de piezas de automoción (1,6 millones al año), ferroviarias (más de un millón) y otros tipos de elementos.

Miquel explica que, tras casi 50 años de recorrido, su objetivo ahora está en integrar prácticas responsables con el medio ambiente en sus procesos productivos. Y es que las actividades industriales consumen un tercio de la energía mundial. La generación de calor supone tres cuartas partes de esa cantidad. El 50% de la producción de calor proviene de la quema directa de combustibles fósiles y tan solo el 32% de fuentes eléctricas, según datos de Fundación Circe (Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos).

Además, se espera que para 2050 la demanda energética del sector se duplique. En industrias como la metalúrgica, la química o la automoción, el manejo eficiente de la energía térmica es crucial para optimizar el consumo energético y minimizar el impacto ambiental (además de para garantizar la calidad del producto final). A la hora de hablar de la neutralidad climática, el Consejo Europeo hace especial hincapié en estas industrias con mayor volumen de emisiones.

“Banco Santander nos permitió desarrollar la nueva instalación de Eslovaquia con un crédito superior a lo que el mercado nos ofrecía en aquel momento”

En este contexto, el calentamiento por inducción eléctrica se ha convertido en una solución sostenible y energéticamente eficiente para la industria de procesamiento de metales. “Entre las dos plantas y los acabados de fundición, podemos llegar a fabricar unos 30 millones de piezas al año a partir de 40.000 toneladas de chatarra”, prosigue. Su proceso de fundición parte de paquetes de plancha de acero sobrantes de la fabricación de carrocerías de automóviles.

Con este reciclaje, por una parte, ya se está contribuyendo a la economía circular. Por otra, estas planchas se introducen en un horno eléctrico de inducción y se funden a unos 1.500 grados. Aunque históricamente, las fundiciones han estado indeleblemente ligadas a los combustibles fósiles, los tiempos están cambiando: “Los hornos de inducción que empleamos son eléctricos sostenibles; toda la energía que utilizan proviene de fuentes renovables, con lo que reducimos las emisiones de gases contaminantes y aumentamos la eficiencia energética”.

Gracias al control de los parámetros de fundición, como la temperatura y el tiempo de solidificación, se logran piezas con más detalles y mayor uniformidad entre ellas, lo que garantizará su consistencia y fiabilidad al pasar a formar parte del automóvil (o ferrocarril, máquina industrial, etc.). Al ser estos procesos más precisos y controlados, “también se minimiza la generación de desechos”.

Cuotas de mercado del 20%

La facturación de esta empresa alcanza los 80 millones de euros anuales, con cuotas de mercado de entre el 15% y el 20% en algunos productos, según sus propios datos. Su crecimiento ha sido constante desde sus inicios: “Se ha mantenido en un 11% anual hasta hoy, exceptuando eventualidades como la pandemia y los conflictos geopolíticos, que han alterado el precio de las materias primas y el volumen de demanda”.

En todo caso, añade, “para llegar hasta aquí hemos necesitado apoyos externos como el del Banco Santander, gracias al cual pudimos desarrollar la nueva instalación de Eslovaquia, por ejemplo, con un crédito superior a lo que el mercado nos ofrecía en aquel momento. También ha sido muy flexible en escenarios críticos, como el aumento del precio de las materias primas por los conflictos bélicos”. A corto plazo, prevé aumentar su cuota de mercado ampliando su porfolio, de acuerdo con los pedidos que ya tienen cerrados para este año y el que viene, así como seguir creciendo gracias a la diversificación y la expansión internacional.

Con los objetivos de sostenibilidad y crecimiento claros, la empresa habla de otro gran reto: seguir integrando a las mujeres en su plantilla: “Queremos abanderar la presencia de la mujer en el proceso productivo de la metalurgia, como iniciamos en el año 1998. De 350 personas entre las cuatro plantas, el 30% es femenino”, cuando, según los últimos datos de CCOO , las mujeres que ocupan puestos de trabajo en el sector del metal en España no alcanzan el 18%.

Desde 2018, esta compañía forma parte de Grupo Condals, integrado por cuatro empresas: Fundería Condals; Acabados de fundición y Fundel, ubicadas en Manresa y SKC Foundry, en Eslovaquia. Las dos primeras se dedican a su producto principal, la fabricación de piezas de hierro por el método de fusión; las otras dos son complementarias en el acabado, premecanizado y mecanizado de estas.

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