Queso cottage, por qué está tan de moda en dietas y deportistas
Rico en proteínas, bajo en calorías y cada vez más presente en recetas virales, este queso se ha convertido en uno de los alimentos favoritos de quienes buscan perder peso o mejorar su alimentación
En el cambiante universo de la alimentación saludable hay productos que aparecen y desaparecen al ritmo de las redes sociales. Sin embargo, algunos consiguen consolidarse porque su perfil nutricional encaja con lo que buscan cada vez más consumidores: más proteínas, menos calorías y alimentos poco procesados.
El queso cottage, un lácteo fresco de textura granulada, vive un nuevo auge. Durante años fue un producto relativamente discreto en los supermercados españoles, pero ahora protagoniza desayunos fitness, ensaladas proteicas y recetas virales en Internet.
Su popularidad no es casual ya que se trata de un alimento sencillo, nutritivo y muy versátil, que además puede encajar tanto en dietas para adelgazar como en planes de alimentación para deportistas.
¿Qué es exactamente?
El queso cottage es un queso fresco elaborado a partir de leche de vaca que no pasa por un proceso de maduración, a diferencia de quesos curados o semicurados. Su producción consiste en coagular la leche para formar pequeños cuajos. Después se separan del suero, se lavan y se mezclan con una pequeña cantidad de crema o leche. El resultado es un queso de granos blandos y húmedos, con sabor suave y ligeramente ácido.
Aunque suele asociarse a Estados Unidos, donde es muy popular desde el siglo XX, este tipo de queso tiene raíces en tradiciones europeas de elaboración doméstica. En España se comercializa sobre todo en versiones bajas en grasa o enriquecidas en proteínas, lo que ha contribuido a su creciente presencia en dietas.
El auge del queso cottage tiene mucho que ver con la creciente popularidad de las dietas ricas en proteínas, ya que los alimentos con un buen contenido proteico ayudan a aumentar la saciedad y facilitan el mantenimiento de la masa muscular, algo clave tanto en la pérdida de peso como en el deporte.
En este sentido, este queso reúne varias características interesantes. Tiene alto contenido en proteínas, una ración de 100 gramos suele aportar entre 10 y 12 gramos, dependiendo de la marca y del contenido en grasa. Además, aporta calcio, fósforo y vitaminas del grupo B, nutrientes importantes para la salud ósea y el metabolismo energético. Igualmente, cuenta con pocas calorías en comparación con otros quesos. Mientras que los curados pueden superar fácilmente las 350 o 400 calorías por cada 100 gramos, el cottage suele situarse entre 80 y 100 calorías, especialmente en su versión baja en grasa.
En estrategias de control de peso, conviene priorizar alimentos con alta densidad nutricional y buena capacidad saciante, y el queso cottage encaja bien en esa categoría porque aporta proteína con relativamente pocas calorías.
En el ámbito de la alimentación saludable es habitual comparar el cottage con otros lácteos ricos en proteínas, pero, ¿en que se diferencian? Sencillo, en las calorías y proteinas. El queso cottage tiene 80 kcal y 10 g de proteína; el yogur griego, 120 kcal y 9 g; y, por su parte, el queso fresco batido 0%, 45 kcal y 8 g de proteína. Pero aunque el queso fresco batido puede tener menos calorías, el cottage suele resultar más saciante por su textura y contenido proteico, además de aportar una sensación más cercana al queso tradicional.
Cómo tomarlo para aprovechar sus beneficios
Uno de los motivos de su popularidad es que el queso cottage funciona bien tanto en recetas dulces como saladas. Sin embargo, muchas personas lo prueban una vez y lo abandonan porque no saben cómo incorporarlo a su dieta. Se puede consumir en desayunos mezclado con fruta, frutos rojos, semillas o un poco de miel. Esta combinación ofrece proteína, fibra y carbohidratos, una mezcla muy completa para empezar el día. También, en tostadas o bocadillos combinándolo con aguacate, salmón ahumado, aceite de oliva virgen extra o huevo. Incluso en ensaladas junto a verduras, legumbres o cereales integrales, que permiten aumentar el contenido proteico sin añadir muchas calorías.
Otros lo prefieren triturado, en batido o como salsa ligera. Si se bate con especias, limón o hierbas aromáticas, se puede convertir en una crema ligera para acompañar verduras, pollo o pescado.
El éxito de este queso refleja un cambio en la forma de entender la alimentación saludable. Frente a los productos ultraprocesados o los suplementos, muchos consumidores buscan alimentos simples, reconocibles y nutritivos. De ser un producto casi olvidado en España se ha convertido en uno de los ingredientes más repetidos en las dietas actuales.
En el cambiante universo de la alimentación saludable hay productos que aparecen y desaparecen al ritmo de las redes sociales. Sin embargo, algunos consiguen consolidarse porque su perfil nutricional encaja con lo que buscan cada vez más consumidores: más proteínas, menos calorías y alimentos poco procesados.